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A comienzos del siglo XVII el rey Felipe III trasladó la Corte a Valladolid, lo que produjo un aumento en su población. Miguel de Cervantes, como recaudador de impuestos que era, llegó a Valladolid durante la primavera de 1604, instalándose con su familia en una vivienda en el Rastro Nuevo de los Carneros. 

Esta vivienda, la que fue su morada hasta los primeros meses del año 1606, ha sido hoy convertida en Museo dedicado a Cervantes. Se tiene la certeza de que el escritor vivió en esta casa, debido al desagradable incidente que ocasionó la muerte de un caballero santiaguista ante su puerta, por cuyo motivo el escritor y los demás inquilinos de la casa fueron interrogados en la Cárcel de Corte. 

El monarca Alfonso III y Mr. Archer Huntington, presidente de la Hispanic Society of America, a instancias del Marqués de la Vega Inclán, movidos por el deseo de salvar la casa que habitó Miguel de Cervantes, identificada con absoluta precisión desde 1862, adquirieron en 1912 esta propiedad y los otros tres edificios contiguos, todos ellos levantados a comienzos del siglo XVII, para posteriormente donarlos al Estado. 

La Casa se abrió al público el 23 de abril de 1916 como Biblioteca Popular Cervantina. El 23 de abril de 1948 se inauguró oficialmente como Museo Monográfico dedicado a Miguel de Cervantes. 

La vivienda, pese a ser nueva entonces, no poseía grandes comodidades, ni estaba situada en un paraje agradable, ya que por su delantera corría el maloliente río Esgueva, hoy cubierto. 

El Museo ocupa una de las cuatro casas de idéntica fachada y reparto interior, que mandó construir Juan de las Navas, apoderado del ayuntamiento de la ciudad, con intención de especular, dada la escasez de viviendas que siguió al establecimiento de la Corte en Valladolid en 1601. Las cuatro casas se situaban en el llamado Rastro de los Carneros, entre las actuales calles de Miguel Íscar y del Rastro. 

 

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