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Elementos filtrados por fecha: Octubre 2014

La Comunidad de Castilla y León está enclavada en la submeseta septentrional de la Península Ibérica. Forma parte del territorio español y se localiza al suroeste del continente europeo. Castilla y León es un espacio geográfico que ocupa 94.224 kilómetros cuadrados de superficie, un tamaño que la convierte en la región más grande de la Unión Europea. Su suelo se caracteriza por suaves llanuras, campiñas y páramos en el centro, y está rodeado de un cinturón montañoso. Este cíngulo montañoso, que ocupa casi 40.000 kilómetros cuadrados, se encadena empezando por el borde septentrional, oriental y meridional. Las montañas de Sanabria y Bierzo, la Cordillera Cantábrica y la Cordillera Central bordean prácticamente la Cuenca del Duero y su Meseta. Esta singular geografía configura numerosos ecosistemas y crea un nudo de contrastes donde coinciden variadísimos ambientes geológicos, orográficos y climáticos.

Formada por nueve provincias, Ávila, Burgos, León, Palencia, Salamanca, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora, se sitúa en el noroeste de la Península Ibérica. Limita al sur con Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura, al norte con Asturias, Cantabria, País Vasco y La Rioja, al este con Aragón y al oeste con Portugal y Galicia, es decir, limita con nueve de las diecisiete Comunidades Autónomas españolas, por lo que se configura como nexo de unión entre numerosas regiones de España, lo que a su vez le permite mantener fuertes lazos y similitudes con las zonas más próximas de estas Comunidades limítrofes.

Orografía

Castilla y León ocupa la parte superior de la meseta central. Su orografía, múltiple y distinta, da origen a una variedad de climas y paisajes: llanura, montaña, valles, bosques, etc.  

Toda la región se encuentra rodeada de imponentes cordilleras; al norte la Cordillera Cantábrica con los Picos de Europa; Montes de León al noroeste; al este el Sistema Ibérico y por el sur cierra el territorio de la Comunidad el Sistema Central, rodeando nuestras amplias llanuras, solo alteradas por el sistema menor de los Montes Torozos en su centro.

Con una altitud media sobre el nivel del mar de 830 metros, nuestros picos más altos superan los 2.500 metros, sobresaliendo entre todos ellos Torrecerredo en los Picos de Europa con una altitud de 2.648 metros.

Hidrografía

Nuestra Comunidad se asienta en la cuenca del Duero que es, con notable diferencia, el río más importante que atraviesa Castilla y León. De los casi 900 km de longitud total de este río, cerca de 600 cruzan nuestra Región de este a oeste, desde su nacimiento en los Picos de Urbión (provincia de Soria), hasta adentrarse en Portugal por tierras zamoranas, pasando por las provincias de Burgos y Valladolid y discurriendo por importantes núcleos de población como Soria, Aranda de Duero, Peñafiel, Tordesillas, Toro o Zamora. Su caudal se enriquece con varios afluentes tales como el Pisuerga o el Esla en el norte y el Adaja o el Tormes por el sur.

Pero, no es este el único gran río que transcurre por nuestras tierras. Aunque en menor medida, otro de los mayores ríos de España, el Ebro, partiendo de Cantabria se adentra en La Rioja tras discurrir por un corto tramo del norte de las provincias de Palencia y Burgos.  

El agua y los ríos de Castilla y León están gestionados por cuatro Confederaciones: La Confederación Hidrográfica del Duero, la Confederación Hidrográfica del Norte de España, la Confederación Hidrográfica del Ebro y la Confederación Hidrográfica del Tajo.  

Castilla y León es rica en embalses, que permiten un aprovechamiento racional de los recursos hídricos, tanto para el abastecimiento de las poblaciones, como para la generación de energía hidroeléctrica o para uso agrícola. Destacables son dos de los embalses más grandes de España ubicados en nuestra Comunidad: Almendra en Salamanca y Ricobayo en Zamora.  

Particularmente significativo es el Canal de Castilla, cuya construcción de más de doscientos kilómetros se prolongó durante casi un siglo desde mediados del XVIII hasta mediados del XIX, para enlazar las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid, desde Alar del Rey hasta el municipio de Ribas de Campos en su ramal del Norte, desde Ribas de Campos a Medina de Rioseco en su ramal de Campos y desde El Serrón hasta Valladolid en su ramal del Sur. Proyectado como un medio de transporte de mercancías, fundamentalmente de cereal, su actividad comercial apenas se prolongó durante un siglo, siendo sustituido este uso por el de canal de riego.

En su recorrido podemos visitar notables monumentos arquitectónicos en núcleos de población de gran interés, como Frómista, Palencia, Valladolid o Medina de Rioseco, sin olvidar la propia estructura del Canal, sus infraestructuras anexas, sus esclusas, sus fábricas, sus molinos, combinando la obra civil con el entorno natural.

Clima

Nuestro clima se aproxima a lo que se conoce como oceánico continental, caracterizado por inviernos fríos y veranos calurosos con cortos periodos primaverales y otoñales. Las temperaturas máximas oscilan aproximadamente entre los 39 ºC de los meses más cálidos y los 12 ºC bajo cero de los meses invernales, siendo la temperatura media de casi 12 ºC. Este clima hace necesaria una gestión inteligente del agua.

Jueves, 09 Octubre 2014 00:00

Castilla y León: Patrimonio Mundial

En Castilla y León además de aprender español, puedes visitar un rico patrimonio clasificado por la UNESCO. Las ciudades de Salamanca, Ávila y Segovia; la catedral de Burgos; el yacimiento de Atapuerca; el Camino de Santiago; Siega Verde o el yacimiento aurífero romano de Las Médulas son solo algunos ejemplos.

Ávila milenaria se ciñe a su rosario amurallado. La ciudad de las tres culturas, islámica, hebrea y cristiana, es punto de partida para viajar por el arte y la tradición. Su pasado vetón recorre la cultura de esta ciudad que es una y son varias. La mística Santa Teresa de Jesús recorre todavía las calles y roza con su hábito las fachadas de los edificios históricos de una villa tan antigua como moderna, tan sobria como audaz.

Ordenada y orgullosa, la capital del Adaja conjuga lo antiguo y lo moderno e invita a un paseo por su interior desde lo alto de las almenas de la muralla que la protege desde hace siglos aunque, en la actualidad, sólo están habilitados algunos tramos desde donde se contemplan excelentes vistas de la ciudad.

Precisamente es la gran cordillera amurallada la que ha dado fama universal a esta villa, que atrae a viajeros de todas las partes del mundo siguiendo la estela de Santa Teresa e interesados por descubrir una ciudad milenaria que despierta en los albores del siglo XXI.

Salamanca posee la Universidad en activo más antigua de España. Es una urbe cosmopolita que no se desprende de sus tradiciones, su Plaza Mayor es una de las referencias más universales y los escritores más destacados del Siglo de Oro la coronaron como la ciudad más bella. Los frescos de El Cielo de la Universidad son el símbolo de la internacionalidad de la ciudad.

Es la ciudad dorada, un campus de piedra, una pizarra de escolar al aire libre y la cuna del plateresco más fantasioso que cuelga de cada edificio.

Salamanca, ciudad monumental bañada por el Tormes, es un regocijo para los sentidos. Todas las manifestaciones artísticas se adueñan de sus calles y por ellas transita, todos los días del año, un hervidero de gentes de todos los colores cuya sola presencia demuestra su carácter internacional: Salamanca es cosmopolita.

Sorprende la Plaza Mayor, convertida hoy y siempre en la sala de estar de los salmantinos. Vecinos, turistas y universitarios la utilizan cada día como lugar de paseo, encuentro, tertulia, descanso, ocio y lectura.

Segovia bimilenaria desafía al tiempo para mirar al futuro con el rico bagaje de su historia, ante la que decenas de miles de viajeros sucumben cada día admirándola.

Atesora uno de los más impresionantes conjuntos románicos de toda Europa, conserva un magnífico y bien conservado Acueducto, que dejaron los romanos a su paso por Hispania y luce, en lo alto de un cerro, un castillo de cuento de hadas: el Alcázar, que corona a la ciudad y se alza sobre una agreste roca, entre los ríos Eresma y Clamores.

Segovia se recorta sobre el Acueducto y despliega su belleza pétrea a través de un casco histórico protegido por murallas y torreones fortificados.

El Acueducto romano es, hoy y siempre, el emblema de la ciudad y de la cultura de occidente, una de las obras más grandiosas que dejaron los romanos a su paso por estas tierras.

La estructura medieval de la ciudad, perfectamente conservada, fue uno de los argumentos que utilizó para conseguir el título de Ciudad Patrimonio Mundial, distinción que recibió en 1985.

La Catedral de Burgos es uno de los conjuntos arquitectónicos más hermosos del gótico español y está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su trazado original y personalísimo alzado la convierten en un edificio que destaca por su armonía.

Basta mirar las agujas gemelas que se elevan hacia el cielo en una cascada de encajes. En el interior del edificio una lápida de bronce nos advierte que allí descansa el legendario Cid Campeador, Rodrígo Díaz de Vivar, y su esposa doña Jimena.

Su construcción se prolongó desde 1221 hasta 1765 y, aunque predomina el estilo gótico, hay numerosas referencias artísticas repartidas por todo el edificio.

Yacimiento de Atapuerca es uno de los yacimientos más importantes del mundo, el lugar que ha llevado a replantearse la evolución de nuestra especie, aportando una nueva visión a nuestro "árbol familiar". Aspectos estos que han merecido a Atapuerca su declaración como Patrimonio Mundial desde 1997.

La visita a los yacimientos se realiza a través de la denominada "Trinchera del Ferrocarril", en la que se han encontrado los distintos sedimentos de fósiles, siendo visitables la "Sima del Elefante", "El Complejo Galería" y la "Gran Dolina". Fósiles de hasta cinco especies distintas y que se sucedieron en el tiempo destacando, por su importancia, los del "Homo Antecessor" y "Homo Heidelbergensis", que han permitido documentar un largo e importante periodo de la secuencia de la evolución humana en Europa.

El Parque Arqueológico de Atapuerca, y el Museo de la Evolución Humana permiten complementar la visita a un lugar único, la "piedra roseta" de la evolución humana en Europa.

El Camino de Santiago: El Camino de Santiago o la Ruta Jacobea, como también se conoce, fue declarada Primer Itinerario Europeo de Interés Cultural por el Consejo de Europa en 1987. Además, la ruta está considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El denominado Camino Francés es la ruta santiaguista por excelencia, el itinerario más conocido, transitado y mejor acondicionado de todos. Arranca en Roncesvalles (Navarra) y llega hasta la ciudad española de Santiago de Compostela (Galicia), recorriendo 750 kilómetros. De ellos, más de la mitad discurren por territorio castellano y leonés, 450 kilómetros.

Aunque este itinerario es el de mayor fama internacional, la ruta jacobea se vertebra en el Camino de Levante, el Camino del Cantábrico, el Camino Asturiano, la Vía de la Plata y el Camino Portugués.

Los peregrinos comenzaron a transitar por el norte de España, no sin grandes dificultades, para llegar al fin del mundo medieval que eran por entonces las tierras de Galicia. El itinerario clásico del siglo XII, que se convertirá en el trazado por excelencia bajo la denominación de 'Camino Francés', se describe en la primera guía existente al uso, el Códice Calixtino.

Siega Verde, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2010, es una buena muestra de arte rupestre del paleolítico. Un yacimiento que nos ofrece un rico conjunto de representaciones rupestres que nos ha llegado íntegro gracias a su tardío conocimiento y difícil visibilidad.

En la actualidad se nos presenta perfectamente señalizado, estudiado y protegido, ofreciéndonos la posibilidad de recorrerlo y de aproximarnos a las condiciones de vida de aquellos artistas prehistóricos que, nos dejaron en su legado uno de los más importantes conjuntos de arte paleolítico al aire libre de toda Europa, un excelente lugar para descubrirlo, con 90 paneles distribuidos a los largo de un kilómetro del margen izquierdo del río, diferenciándose 645 grabados, representando distintas imágenes en los afloramientos de esquisto, representación fundamentalmente figurativas de animales, formas geométricas y esquemáticas.

Sus características estilísticas formales permiten situarlas entre los años 22000 y 11000 antes de Cristo. Un lugar que obligada visita por su inigualable riqueza prehistórica. 

En el Bierzo, al noroeste de los Montes Aquilanos y junto al valle del río Sil, se encuentran Las Médulas, fantástico paisaje resultado de las explotaciones auríferas romanas, y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Su estampa rojiza simula un paisaje sinuoso y de misterio. Nadie diría que los picudos farallones esconden, bajo sus entrañas, el oro de los romanos.

Enmudecida la explotación minera desde hace siglos, el paraje de las Médulas se convierte en un bello paisaje de gran atractivo turístico, que se completa con la infraestructura museística de un aula arqueológica. Aquí se describe, pormenorizadamente, la época en la que mantuvo su actividad la mayor explotación aurífera a cielo abierto de todo el Imperio Romano.

Las Médulas ofrecen al visitante, además de un paraje de extraordinaria belleza, la oportunidad de conocer un curioso y complicado sistema de explotación que el geógrafo y naturalista romano, Plino el Viejo, llamara "ruina montium".