¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

wrapper



“Un ingenuo romántico se embarga en una desesperada búsqueda de amor cuando su novia lo abandona”. Hasta aquí podría ser el 95% de los hombres antes de que su novia se marche de Erasmus o en su defecto comience el verano.
Pero no, es la sinopsis de una serie americana de la cadena FFX llamada Man seeking woman. Una ficción muy recomendable ya que escapa de las risas enlatadas de la sitcom pero que a través de la misma duración, 25 minutos, provoca carcajadas con una corriente de surrealismo muy placentera.

Tras tres temporadas en antena echa el cierre de manear obligada. Obligada por la cadena, claro. Aunque haya pasado un poco por debajo del radar del gran público. me parece una serie a reivindicar. ¿Por qué razones?

  • Ninguna serie te ofrece a Adolf Hitler como uno de los novios de tu ex (lo cual todos hemos sospechado alguna vez).
  • Ninguna serie basaría un episodio entero en recuperar tus genitales en una discoteca.
  • Ninguna serie haría que tuvieses una cita con un trol (literal)
  • Ninguna serie haría que todo el Pentágono estuviese en vilo y festejase como un gol en la final de la Champions el que consigas el número de teléfono de una desconocida en el metro.

La serie creada por Simon Rich y protagonizada por Jay Baruchel funciona en gran medida por el carisma de su pareja protagonista. Baruchel encarna a un joven de buen corazón pero un pelín alelado; Eric André por su parte es ese amigo canalla que siempre ofrece a Baruchel la oportunidad de ser más canalla.

En cuanto a la estructura funciona como una trama central a lo largo de cada temporada y se vale de diversas tramas arco a lo largo de los episodios de la misma. Cada capítulo tiene una línea argumental (suele ser la de Baruchel intentando “pillar cacho” o conociendo a alguien que puede ser su auténtico amor) que no requiere la continuidad del espectador en el siguiente capítulo.

En ese sentido se parece mucho a Scrubs, donde aunque los personajes tengan cierta evolución en el recorrido de las temporadas, no deja de ser un humor absurdo, irreverente y surrealista que se puede consumir en dosis individuales de capítulos autoconslusivos.

Además, sin que sea lo más importante, a pesar de que haya sido cancelada hace pocas semanas, su tercera temporada tiene un cierre que concluye toda la historia del protagonista y sus tramas desde el comienzo.
Si eres de esas personas que “tienen un amigo” que usa Badoo, Tinder, Adopta un tío... es tu serie. Muchas de las situaciones de las que se narran puede que te hagan sentirte identificado. Y si no, al menos pasaras un rato muy divertido.

Inicia sesión para enviar comentarios