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La nostalgia manda y no tu banda, diría cualquier erudito. Y es que sí, ahora mismo todo producto audiovisual que tengas a tu disposición, fácilmente pudo haber sido rodado en los 80s. Entiéndase como trama argumental, decorado y vestuario, porque la calidad visual que desprenden avanza inexorable.
Stranger Things, esa serie de Netflix que ha logrado romper todos los esquemas de la ficción “infantil” es el gran ejemplo. Basada en las aventuras de 3 amigos, una niña con ADN alterado y el aparente secuestro sobrenatural de un niño del pueblo local. Todo esto acompañado de la banda sonora que la MTV ponía en las pantallas hace 30 años. La canción que más podemos relacionar con esta serie es “Should I Stay or Should I Go?” de los británicos The Clash. Este tema era el que llamaba a Will, el niño desaparecido, a la vida real, en manifestación lumínica y sonora.

La presencia de la nostalgia de Hollywood se nota no solo en la música, sino también en el decorado. Inspirado en aquella obra maestra de Lynch, Twin Peaks, el pueblo de Hawkins, Indiana, donde tienen lugar los hechos, huele terriblemente a “lo hecho de menos”. Desde la ropa hasta los peinados, los aparatos, la comida y las referencias a la cultura pop son una constante llamada al baúl de los recuerdos. Winona Ryder uno muy importante de ellos. La actriz que pasó de ser conocida por protagonizar “Beetlejuice” y salir con Johnny Depp a sus últimos años en la luz pública tras el altercado en un centro comercial. Ahora, la estrella e ídolo adolescente de los 90 vuelve para encarnar a una madre preocupada y angustiada por su hijo perdido.

¿Hasta dónde llegaremos para volver a aquellos buenos tiempos donde todo era nuevo y original? Cuando las grandes estrellas infantiles y adolescentes no se habían echado a perder como flores mustias, cuando la música no se basaba en un mero algoritmo para encontrar el éxito, cuando los niños no se quedaban atontados con una dimensión de la realidad distorsionada que ven a través de sus teléfonos móviles - supercomputadoras… ¿Hasta cuándo nos durará la nostalgia que seguirán saliendo series - aunque brillantes - basadas en nuestro pasado?

 

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