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Este pasado viernes pudimos disfrutar del estreno de la nueva entrega de “Star Wars”, o en castellano “La guerra de las galaxias”. “El último jedi” aterriza como la tercera de las seis propuestas que Lucasfilm, dentro del emporio Disney, estrena en su nueva generación. El final de “El despertar de la fuerza” nos dejaba (¡cuidado spoilers!) con la prometedora Rey en un monte de una isla desierta con el desaparecido maestro Luke Skywalker. Suficiente para tener a todos los aficionados de la saga esperando ansiosos los últimos dos años.


Podemos decir, sin faltar el respeto a nadie, que “El despertar de la fuerza” es un completo fan service. Diez años sin saber nada de la franquicia es mucha expectación, ya que más que por cómics y series animadas que no llegaron muy lejos en cuanto a difusión masiva los productos más bien se quedaron dentro del fandom. Pero ahora no. La galaxia muy muy lejana volvía a la pantalla grande y todos nosotros con ella. J. J. Abrams fue el encargado de demostrarnos que sí era posible seguir una saga que empezó en 1977 del imaginario de George Lucas. Sin tanto CGI como la saga renovada de 1977, las técnicas utilizadas en el rodaje nos permitieron ver de nuevo a nuestros personajes favoritos. Teniendo en cuenta que “El despertar de la fuerza” seguía 30 años después a los acontecimientos de “El retorno de los jedi”, parecía que no habíamos envejecido tan mal.


Sin embargo, tras las emociones y nostalgia a la que nos llevó esa primera entrega ¿qué ha pasado con el último estreno? Largas colas y venta anticipada de entradas para el 15 de diciembre, y largas críticas en favor y en contra de “El último jedi” bajo el mando de Rian Johnson. Unos que si es una maravilla de película, con escenas clave de acción, secuencias redondas y un enlace de trama que nos deja boquiabiertos. Otros que si esto no es “Star Wars”, que no se parece en nada, que no hay cohesión, que hay fallos enormes de guion. Todos expertos en cine, claro. Pero ¿realmente es para tanto?


En mi humilde opinión, la secuencia inicial me pareció una maravilla de la ingeniería. Sigue el tono de las gracietas típicas de la saga, los personajes se desarrollan favorablemente (especialmente Kylo Ren, que me parecía más simple que un trozo de pan) y podemos ver en acción a Carrie Fisher. Aunque, sinceramente, la escena tipo Mary Poppins nos la podíamos haber ahorrado.

Claro que la estética no se mantiene totalmente fiel a las anteriores, y tampoco lo necesita. ¿En serio tenemos que ver el mismo tipo de plano para los pilotos de las naves una y otra vez? ¿Las transiciones en forma las echasteis en falta? La música sigue siendo John Williams. Vemos el espíritu de los arquetipos de los personajes míticos en los nuevos, pero mejorados. Es evolución. 

Todo se resume en unos que si es muy Star Wars y no crece, y otros que si es muy poco Star Wars y no se parece. Todo crece, todo cambia, pero mantiene su esencia, y ese es el mayor mérito de “El último jedi”.

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