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Phoebe Waller-Bridge ha sido una revelación en el stand-up comedy británico. Varía entre lo que podría ser para nosotros una Ana Morgarde con un humor pasado de oscuro. No tengo claro si tenemos a alguna comediante que diera más el pego, habrá que seguir buscando porque seguro que está por ahí. La televisión pública británica tiene un interés muy particular que no está presente en la nuestra, y es que arriesgan. No financian solo bombazos que saben que van a triunfar, re-makes que van a enganchar o mantener ‘Cuéntame’ en antena hasta que Imanol Arias diga “basta”. La BBC crea, apuesta por nuevos realizadores, o por lo menos eso es lo que se ve puertas para afuera, y con eso nos basta. Dentro del espectro de nuevos creadores está Phoebe, y Phoebe tiene muchas historias por contar.

La primera historia que supimos de ella fue ‘Fleabag’, una desgarradora pero curiosa historia de una mujer empezando los 30 sin saber donde tiene los pies. Sufre una terrible y traumática pérdida, tiene que mantener su cafetería de “cobayas” pase lo que pase y su vida amorosa es digna de historia de terror. Esta serie, de tan solo 6 capítulos de media hora, la distribuye Amazon Prime con gran éxito. La recomiendo fervientemente, especialmente si la ves con amigos, porque la sobremesa es digna de reflexión e invita a la discusión de temas que ahora mismo son la punta del iceberg. ‘Fleabag’ está basada en su monólogo más famoso, ha pasado del teatro a la pantalla chica, y Waller-Bridge sabe que esta dinámica puede continuar.

Su siguiente apuesta fue con Netflix, esa insaciable máquina de creación alternativa. Si quieres vivir el aquí y el ahora tienes que ver toda aquella producción que en el subtítulo rece “una producción de Netflix”. Drogas, sexo, tabú, falta de dinero, sobra de dinero, sin talento, un bicho raro, una mirada sobre la discriminación racial, los millennials, suicidio, relaciones tóxicas y amor real… tú di algo, que seguro que Netflix ya ha encontrado una forma brillante de contártelo. Y aquí es donde vuelve a entrar Phoebe. Su última serie ‘Crashing’ es actual, es fresca y te saca de la rutina por completo. ¿Sabes que son los guardianes de propiedades? Una dinámica británica digna de revisar y poner en práctica. Edificios enormes abandonados: hospitales, estaciones de bomberos, antiguas oficinas, que se deterioran y pasan a convertirse en una ruina urbana, hogar de tráfico de drogas o hábitat salvaje en general. Para eso están los guardianes. Por poco dinero a la semana, a través de un programa muy parecido al proceso de encontrar trabajo, la gente puede ir a vivir allí, mantenerlo ocupado, hasta que sea necesario. Es decir, te vas a vivir con gente que no conoces a una planta de quirófanos abandonada y reformada para que sea habitable. Vivir en comunidad, por un precio bajísimo, el nuevo glamour del millennial con trabajo temporal… Phoebe protagoniza esta contemporánea historia no tan estereotípica de triángulo amoroso. Una relación convencional no siempre es el camino ni una relación atípica la dirección. Waller-Bridge nos intenta enviar un mensaje y la mejor forma de escucharla es viéndola.

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