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Son tiempos turbulentos. No son días fáciles. Últimamente parece que la actualidad en nuestro país se rige por el guion de ficción más enrevesado que hayamos visto. Ni ‘Black Mirror’, ni los finales de temporada de ‘Juego de tronos’, ni las series más innovadoras y exuberantes de presupuesto de Amazon, Netflix y HBO combinadas. No es necesario que me ponga a hacer un análisis superficial de la situación a nivel nacional, ni digo ya a nivel mundial - que da aún más escalofríos. Pero la revolución que se está gestando a nivel social por una injusticia que no tiene pies ni cabeza, ni pilar sobre la cual fundamentarse, está llegando al punto de ebullición. Y aquí es donde algunas nos preguntamos ¿hasta dónde somos y son capaces de llegar?

Como dije ya una vez en este mismo blog, la serie de Hulu, distribuida en España y otros países por HBO, ‘El cuento de la criada’ nos muestra una realidad distópica no muy lejana. Un régimen terrorista occidental justifica sus acciones en la supuesta contaminación de la humanidad a nivel social y sanitario. Las mujeres han perdido todos sus derechos frente a sus esposos, padres y el resto de sociedad masculina. No pueden trabajar con libertad, no pueden pagar, no pueden ser dueñas de nada, no pueden hacer nada. Las han convertido en unas máquinas de parir, esto claro, a aquellas que pueden. A las demás las desechan a las ‘colonias’ para realizar trabajos forzados. Las mujeres pasamos a estar en un segundo plano - más aún que ahora mismo - y a convertirse en una máquina, en una esclava. Pero la distopía no termina ahí. El gobierno es un fascismo religioso en el que se alega a un cierto dios, hombres y mujeres según su cargo y “prioridades” tienen diferente nombre y asignación de privilegios y lo peor, lo peor de todo, no es solo que la mujer se convierta en mero objeto: anulan cualquier tipo de dignidad, tanto que la violación es una cosa diaria durante la época fértil de la “criada”. 

Suena a pesadilla, a que es imposible, a que jamás pasaría algo así. Sinceramente, no sé qué me da más miedo, si las causas o las consecuencias de ese estado “Gilead” que se describe en la obra de Margaret Atwood, en la que se basa la serie. Crueldad por todos los lados, una sinrazón. Tiemblo mientras escribo esto. ¿Sabéis por qué? Porque ayer mismo, en una sentencia judicial se describen los actos llevados a cabo por 5 hombres bajo el nombre “La Manada” como abuso. Solo abuso. No me voy a meter en conceptos, ni en términos que se nombren en el Código Penal. Son esos mismos conceptos los que nos llevarían a un dominio del tipo que se termina describiendo en ‘El cuento de la criada’, bajo el cual sería imposible que a las mujeres se nos tomase como personas. ¿Qué está pasando? ¿Se nos está tomando el pelo? 

Mirad la serie, mirad las noticias, analizad la sociedad en la que vivimos y decidme si las series y películas se parecen o no a la vida real.

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