¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

wrapper

Elementos filtrados por fecha: Diciembre 2016
Viernes, 23 Diciembre 2016 00:00

'Paciencia', la madurez de Daniel Clowes.

El historietista estadounidense Daniel Clowes ha publicado en este 2016 la novela gráfica Paciencia. Después de que Wilson, su último trabajo en 2011 esté a punto de llevarse al cine con Woody Harrelson y Laura Dern como protagonistas, el autor de Ghost World y Ice Heaven ha demostrado una interesante madurez narrativa que muy pocos intuían.
Paciencia trata sobre Jack, un tipo normal y corriente, que oculta a su esposa Paciencia –la cual está embarazada- que se dedica a repartir publicidad en la calle. Ella, a su vez, nunca le ha confesado cosas ocurridas en su adolescencia que la siguen atormentando y angustiando de adulta. Un día, un asesino entra en su casa y mata a Paciencia. Ese drama perseguirá a Jack hasta el año 2029.
A través de ciento ochenta psicodélicas páginas se cuenta una historia de amor en la que las lo 'pulp', lo retro, los viajes en el tiempo y la cara B de América se pasean por diferentes épocas. Los ochenta y noventa son despejados del poder de la nostalgia y se presentan con una estética sucia y de transición. No solo se queda ahí, el universo distópico del futuro cercano está repleto de colorido pero sigue un vacío existencial impregnado en avances tecnológicos que nos hacen más fríos e impersonales. El amor es una quimera y los sentimientos se encuentran desaparecidos para el grueso de la gente.
El enfoque más maduro del autor, abre una puerta a la esperanza. Sus personajes siguen siendo fracasados, perdedores, acomplejados o alienados, con problemas para encajar en la sociedad moderna, cuyo arquetipo fue el odioso protagonista de 'Wilson', un divorciado empeñado en mostrar lo peor de sí mismo.
Jack no viaja en el tiempo para ganar dinero, revivir experiencias o aprender sobre la vida, ni tan siquiera lo hace como Doc Brown para dedicarse al estudio del otro gran misterio del universo... las mujeres. Lo hace por Paciencia, porque la ama. No sabe el porqué de su asesinato y cada dato que investiga le hace sentir que quizás él pueda tener algo de culpa. Eso le llevará a un frenético de viaje repleto de paradojas y sensaciones encontradas.
¿Por qué creo que es su mejor obra?
Después de llevarse al cine su novela Ghost World, de la que firmó el guión y que le valió ser nominado al Óscar, la mayoría de sus trabajos posteriores tenían un aura pretencioso. Se notaba sobre todo en sus personajes, transpiraban una profundidad que no era tal. El estilo del dibujo (mezcla de vintage y moderno) que ha sido tan distintivo en el autor, se convirtió también en unos diálogos y narraciones que en realidad eran menos ingeniosos y originales de lo que el autor se pensaba.
La total falta de ambición en contar una historia irrepetible es lo que hace a Paciencia especial. Si en el año 2016 está muy poco de moda que dos personas se amen, se quieran y respeten a través del tiempo y los años, Clowes nos ha demostrado que eso "mola".
La historia también habla sobre el autor. Se perciben reflexiones existenciales y sobre la venganza, sobre el destino y la existencia, quizá consecuencia, igual que las notas esperanzadoras, de su paternidad o de la operación a corazón abierto que sufrió en el 2009.
Como el propio autor comenta, Paciencia es una odisea moderna, en sus palabras: "Un viaje mortal por el tiempo y el espacio hasta las esencias del amor eterno".

Viernes, 16 Diciembre 2016 00:00

Sobre bromas y "cara anchoas"

El tema de las bromas y las cámaras ocultas por la calle ha vivido buenos tiempos en Internet sobre todo gracias a los chicos de Jackass, a la valentía, el sentido del humor y la "jeta" de Rémi Gaillard y en España con ejemplos como Tiparraco SA.
Sin embargo, la última broma de un youtuber llamado MrGranbomba ha degenerado en lo viral. La situación es la siguiente: Un chaval (en este caso MrGranbomba) pregunta por una dirección a una persona de la calle, en este caso a un empleado de una agencia de paquetería, que se encontraba en pleno trabajo. El repartidor le contesta indicándole la dirección y el youtuber le llama "cara anchoa". El repartidor se enfada y se vuelve contra el chaval, le dice que se vaya o que si no le pegará. El chaval le dice que se tranquilice y vuelve a repetir lo de "cara anchoa" en un tono muy bajo. El hombre se enfada, se acerca al chico y le suelta una bofetada con la mano abierta.
El vídeo corrió como Usain Bolt montado en la velocidad de la luz sobre un corcel propulsado por un motor Ferrari. Se hizo viral en muy pocas horas. Las reacciones no tardaron en llegar.
Lo que en un principio el youtuber consideró una prueba para denunciar la violencia sin motivo, se transformó en un aluvión de críticas y memes que le han llevado a proclamar en alguna entrevista posterior, que "piensa en abandonar su trabajo de youtuber para centrarse en otras cosas".
Vamos a comentar un par de cosas: lo que no puedes hacer es plantearte realizar bromas a la gente por la calle y no aceptar las consecuencias. Está claro que todo puede salir bien, te puede quedar algo muy gracioso y echarte unas risas de buen rollo con la gente; pero... también todo puede salir horrible, que te lleves algún insulto o una "galleta" bien dada.
La capacidad de asumir lo que has hecho, he ahí la cuestión. La gente, por lo que se ha enfadado es por la segunda parte del vídeo. En ella, MrGranBomba enseña un parte médico y una denuncia. Se pone un tanto "chulito" exigiendo que el repartidor se disculpe o que si no lo llevará a juicio y todo el dinero que recaude irá a parar a Cáritas.
Vamos a ver... tú incitas con tu provocación a que te pegue esa persona. Vale que la violencia es un recurso que salvo contadas excepciones, nunca debería emplearse. De hecho es injustificable que alguien se ponga así por un insulto tan "cutre" pero... has sido tú el que has dado pie a ello.
MrGranbomba ha huido hacia ninguna parte. Ha afirmado que deja YouTube y de hecho ha borrado o puesto en oculto todos sus vídeos excepto dos (curiosamente los más amables que tiene en su canal, uno ayudando a gente "sin techo" y otro colaborando con una ONG). También ha eliminado su Twitter y ha anunciado que deja su personaje de MrGranbomba, como si fuese Peter Parker dejando su traje de Spiderman...
Su padre, periodista de profesión, ha salido a la palestra denunciando el acoso vivido por la familia estos días. Miles de amenazas a través de las redes sociales y el hecho de ni poder salir de casa por el miedo a ser señalados y humillados. El público tampoco ha actuado bien. Twitter, ese Coliseo romano de nuestros días donde todos bajan el pulgar ante cualquier hecho, ha provocado que una tontería de broma tenga más repercusión que hechos informativos el doble o triple de relevantes. Los medios de comunicación tampoco han estado especialmente acertados, otorgando un poder informativo impensable a esta "chuchería" viral.
En definitiva, todos mal, el youtuber, la víctima (quizás el que menos culpa tenga), las redes sociales, los medios de comunicación... pero tranquilos, como dice Lisa Simpson en un capítulo "la semana que viene no recordaremos nada de esto y volveremos con nuevas aventuras"

Anda alterada estos días la gente en YouTube con el tema de los experimentos sociológicos. Esto es más viejo que las reposiciones de Verano Azul o las explicaciones de Anne Igartiburu pre-campanadas. Mercedes Milá, presentadora y diva de la liberación corporal en la ducha, ya lo anunció en su primer Gran Hermano. "Esto es un experimento sociológico" afirmó. A partir de aquí, cualquier cosa susceptible de sobrepasar los límites que proponía Orwell con su obra 1984 era carne de experimento, más si se realizaba a nivel audiovisual y con beneficios de por medio.


Hace unos días un youtuber llamado Yao Cabrera se erigió como el héroe que nadie necesitaba en la red. Su canal suele transitar por las bromas telefónicas, las cámaras ocultas y unos "reportajes de investigación" que rozan la credibilidad de un Pocoyó como tronista de MYHYV. Hace unos meses realizó un vídeo en el que supuestamente destapaba una trama de pedofilia. Digo supuestamente porque era lo que vendía. Aunque aquello tenía todas las papeletas de ser falso. Como ya había existido algún vídeo realizado por otros youtubers sobre eso, pensó en cambiar la temática para diferenciarse de la competencia, realizar un experimento más arriesgado.


Para meternos en faena, recordemos un poco el experimento de Stanford. El investigador Philip Zimbardo diseñó una especie de juego de roles: un grupo de personas se convertirían en guardias y prisioneros en una cárcel. Los individuos fueron seleccionados aleatoriamente por un anuncio de periódico. A partir de ahí se separaron entre los trabajadores de la prisión y los encarcelados. Los primeros problemas surgieron con las quejas de los prisioneros al comentar que los guardias habían sido seleccionados por poseer un físico más poderoso.


El primer día todo fue bien, incluso hospitalario. A partir del segundo día ese juego de roles en apariencia inocente, se convirtió en una identificación de papeles. Los guardias comenzaron a ejercer la autoridad que se les había inculcado: obligaban a los prisioneros a andar desnudos, la comida se convirtió en un premio y no en un derecho fundamental y humillaban a los encarcelados. Estos a su voz organizaron varios motines ante la situación de sentirse vilipendiados injustamente. Con el paso de los días todo el experimento se le fue de las manos a Zimbardo, que sin embargo quería continuarlo y llevarse a todos los integrantes a una prisión verdadera y no seguir en el espacio que habían atrezzado como tal. A pesar de las quejas de su equipo y de que todo se le había ido de madre, defendió la continuidad del experimento bajo cualquier cosa, por mucho que sus colaboradores lo avisasen de que podría terminar en tragedia. Se llegó a un punto en que los dos bandos, policías y ladrones eran sádicos por naturaleza y no estaban experimentando nada. La cosa llegó a un punto de no retorno en el que se tuvo que cancelar todo. Zimbardo tardó pero sucumbió ante los resultados.


https://www.youtube.com/watch?v=4MgZt7ajyfA


Esta semana el youtuber Yao Cabrera ha realizado una cámara oculta, en la que hablaba con un vendedor de droga y lo descubría vendiendo enfrente de una escuela infantil. La cosa se pone fea y en un momento dado el vendedor se pone nervioso y asesta una puñalada por la espalda a Yao Cabrera. Los siguientes minutos del vídeo son el propio youtuber enseñando su herida (que misteriosamente había pasado al abdomen) y entrando en un hospital.


Hay que decir que desde su canal y sus redes sociales se ha vendido esto como real. Si uno mira el vídeo se puede apreciar como antes de que suceda todo, están grabando una introducción en el coche... con el propio vendedor de droga. A su vez, una vez comienza la situación podemos ver como toda la secuencia se graba con una cámara bastante aparatosa encima del techo del coche y que eso, sería imposible de camuflar. Por si fuera poco, cuando el youtuber se acerca al supuesto "camello" va con el móvil en la mano encendido y se ve claramente como está grabando el sonido. En serio, ¿Eres un camello y no notas que alguien te está grabando con el móvil a 10 cm de tu cara? Además, la escuela en la que el vendedor espera fuera es de niños de jardín de infancia y, o mucho han cambiado las cosas, o es imposible que con esas edades tengan el dinero suficiente para ser un público potencial de ese vicio. Por último, se puede apreciar como la puñalada cambia de lado, de recibirla Yao en la espalda, a pasar hacia el abdomen y... por si no fuera poco, hay un momento en que se ve como claramente el cuchillo es de plástico.


Una vez colgado el vídeo, Yao Cabrera lo vendió todo como real, creyéndose "el más listo de la clase". El resultado del mismo era tan cutre y estaba tan mal realizado que la interpretación de todo su público cambió. De mostrarse encantados ante la supuesta hazaña de descubrir a un vendedor de droga en pleno acto, a ver cómo eran estafados con este espectáculo barato.


El youtuber continúo su escapada hacia delante y ha venido justificando la realidad del hecho. Se hizo una herida falsa en el abdomen con maquillaje, mostró cortes de vídeo mientras entraba en el hospital que misteriosamente pasaban a negro cuando pasaba de la sala de espera... Así durante varios días en los que ha sido objeto de la crítica y ha permanecido en el ojo del huracán.


Era muy evidente que Yao Cabrera había sido víctima de su propia ambición. Sin embargo, no quería reconocerlo. Así que pensó en la única solución que le quedaba. Venderlo todo como un "experimento sociológico" Al igual que el propio Zimbardo, había llegado a un punto en que se habría creído su propia realidad y la salida como experimento sociológico era lo único plausible ante la opinión pública para "salvarse" de la burla.