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Elementos filtrados por fecha: Julio 2016

Estas últimas semanas he visto varias películas en la que Liam Neeson hace de héroe de acción, o de "geriacción", como diría Sean Penn, refiriéndose a los actores que hacen de "tíos duros" con más de 50 años.

Lo cierto es que nunca me lo había imaginado pero... no cuesta nada verlo en esa tesitura. El actor de Michael Collins, Love Actually o Darkman se adapta al prototipo de héroe de acción como cuchillo a mantequilla.

¿Qué sucedió para este cambio? Todo esto viene tras la muerte de su mujer Natasha Richardson, fallecida en un accidente de esquí en 2009. Lo que solía ser una carrera vinculada a lo dramático y a la comedia, con una o dos películas al año, se ha convertido en cuatro o cinco apariciones anuales y un carisma como héroe de acción que le hacer ser uno de los actores más socorridos de Hollywood en cuanto a repartir justicia a la chusma.

¿Es un superhombre ochentero a lo Sylvester o Schwarzenegger o uno más moderno? Pues un poco de todo. Recordemos que Sylvester o Arnold solían hacer el mismo papel en los ochenta y comienzos de los noventa. Películas muy diferentes en cuanto a guión pero en las que terminaban por hacer el mismo rol: héroes duros, muy duros, con alguna coletilla graciosa, capaces de cargarse a 117 personas en menos de un minuto y luego soltar una frase graciosa para rematar la faena. Eran los héroes de acción más divertidos.

Liam Neeson ha creado un superhombre de acción de lo más triste. Suele tener remordimientos y vivir atormentado por algún familiar muerto, una adicción al alcohol tipo John McLane o una traición que apenas le deja sonreír. No encuentra la redención en su meta, no hay esperanza tras terminar su aventura, solo un final, que como en el caso de Venganza, y a pesar de las sucesivas partes, no hace entrever una ilusión en su próxima aventura, solo el deseo de tenerla y estar ocupado.

Posiblemente la pérdida de su mujer le haya hecho encarar el método Stanislavski para dotar a su alter ego en pantalla de esta mezcla de tristeza, depresión y venganza. No muestra la socarronería de sus antecesores. Es como comparar la música los Beach Boys, con ritmos surferos, alegría, ganas de vivir y la de Nirvana, con ritmos distorsionados, angustia e inconformismo suicida.

En una de sus últimas entrevistas, el actor irlandés ha declarado que va a continuar con estos papeles de "duro", durante dos o tres años más. Después de Una noche para sobrevivir, Sin escalas, Sin identidad o Ira de titanes, lo que quizás le pida el cuerpo, sea volver a su carrera más convencional. También habrá pasado tiempo para haberse recuperado de la tristeza de una pérdida y de superar esta fase.

Cuando le preguntan por esta faceta de héroe de acción él comenta que es solo una fase de una carrera. Y a la cuestión de cómo le gustaría que le recordasen siempre afirma: "No lo sé, actor". Un actor, capaz de crear al héroe de acción más triste de los últimos años.

"Uxas Flicidads. Spro q t lo pass bn en tu cumple. T lo mrcs aunq sguramnt n lo leas".

Este fue el último SMS que recibí felicitándome por mi cumpleaños. Fue de una ex novia. Visto ahora lo cierto es que le daba muy poco rédito a los 160 caracteres que se permitían en los antiguos mensajes de texto... Pero ese no es el tema.

Hace tiempo tomé la decisión de borrar la fecha de cumpleaños de mi perfil de Facebook. Lo sé, soy un rebelde, un James Dean de las redes sociales, un Atila de los caracteres online.

Recuerdo haber jurado a lo Olivia De Havilland en Lo que el viento se llevó algo así como: "A Mark Zuckerberg pongo por testigo, que jamás volveré a felicitar nadie en el muro por su cumpleaños".

Y así hasta hoy. Creo que lo he cumplido. Una vez sales de esa espiral de compromisos y buenas palabras te sientes con la total libertad de que te dé igual quién cumple hoy o mañana.

Algunos te dirán: "Si no felicitas a la gente, no te felicitarán a ti". De felicitaciones no vive el hombre, algo que te ahorras y que ganas.

Hay un monólogo del humorista Miguel Lago titulado "Como ser un hijo de puta", en el que habla sobre las claves para ser un poco "cabrón", egoísta y triunfar en la vida. Uno de los puntos es el de no regalar nada, puesto que ese dinero que te ahorras, lo puedes invertir en comprarte tú mismo regalos que sí te gusten.

Si te ahorras que te feliciten por algo tan absurdo y anecdótico como tu fecha de nacimiento, puedes economizar las sucesivas palabras de felicitación hacia los demás. Hay gente que se enfada por no recordar su cumpleaños o por no felicitarle en su momento. No seré uno de esos.

Se despide Santiago Caaveiro, recordando lo especial del día 3 de septiembre de todos los años. Qué me da igual eh... pero...¡También hace ilu! Aunque sea por Facebook...

Tengo una pareja de amigos en Facebook que solo ponen fotografías de sus vacaciones. Esto del día a día dónde vas al trabajo, cruzas un paso de cebra temeroso de que te atropellen, comes Risketos antes que un lechazo y se te estropea la cisterna mientras "whatsappeas" en el inodoro, es tan raro como ver una película de Mario Casas sin subtitular.

Viven en una realidad aumentada superior a Pokemon Go. Lo cierto es que no sé de dónde demonios sacan el dinero. Una productora amateur de cine porno, la importación de jamón de contrabando... son algunas de las ideas que me vienen a la mente. Mi sueldo como becario y ex trabajador de un empresario valenciano ilustre solo me dan para escaparme algún fin de semana a rincones tan exóticos como Palencia o Aguilar de Campoo. Grandes sitios por otra parte. Pero ese no es el tema.

Hablo del tiempo. ¿De dónde lo sacan? ¿Son parientes de Rick y Morty? ¿Viajan a realidades alternativas? ¿Han estado en algún universo donde no se hagan remakes de películas? ¿Emplean una nevera marca Balay para viajar al año 2048 o tienen problemas de espacio y viajan con un táper de mano? A mí que me lo cuenten.

A lo que voy. He visto que han estado en Tailandia, Buenos Aires, Londres y ni siquiera han tenido unas vacaciones largas (de hecho creo que barajan viajar a la Galaxia de Andrómeda cuando tengan un par de semanas), lo cual lleva a preguntarme: ¿Qué demonios hago con mi dinero? Mi realidad es pagar un piso, sus gastos, gasolina, comida y... tampoco mucho más.

No me quejo por el dinero, odio a la gente que hace eso. Tienen un tiempo que yo no tengo. ¿El señor Carrefour les lleva la comida directamente a casa? ¿Se desplazan a través de "tuberas" a sus trabajos? Y lo más importante a día 15 de julio ¿Pueden cazar pokémons en casa? ¿Se los cazan sus lacayos? Les sobra tanto el tiempo que pueden poner sus fotos de realidad aumentada en Facebook.

Son tantas y tantas dudas que no veo el día de agosto en que me los encuentre y hablemos de nuestras realidades, la suya aumentada y la mía... minimizada. Espero que al menos, para ese momento, tenga cazado un Chikorita salvaje castellano que derrote a su Caterpie tropical.