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Elementos filtrados por fecha: Enero 2018

Tras los Globos de Oro de este año podemos afirmar, una vez más, que las chicas necesitamos tener nuestros derechos más que demostrados; a través de salario equitativos, de los mismos derechos laborales, de la imagen pública y del carácter de los papeles que reflejamos en pantalla.


El movimiento #MeToo y Time’s Up se hicieron latentes en la gala. A modo de protesta, todos y todas (a excepción de unas pocas) vistieron de color negro, en honor a las víctimas de violencia de género y como manifestación ante los abusos que este 2017 salieron a la luz en Hollywood. Principalmente, aquellos atribuidos a Harvey Weinstein. Aunque Kevin Spacey tampoco se queda lejos.
Los discursos de todas las ganadoras retumbaron en los oídos y nos hicieron reflexionar. A nosotras para reconsiderar nuestra posición y a ellos para revisar comportamiento y actitud. Desde Nicole Kidman, hasta la brevísima cita de Elizabeth Moss hasta el magnánimo discurso de Oprah Winfrey. Nadie es santo, pero la realidad es la que nos reflejan los hechos y somos nosotros los únicos que podemos cambiarlo.


A más de uno nos pudo llamar la atención que los Globos de Oro de este año tuvieran una mayor presencia de mujeres. Tanto presentando, como haciendo las gracietas del presentador de “Saturday Night Live” Seth Meyers, al igual que entre las producciones nominadas y ganadoras.

En televisión, “El cuento de la criada”, “The Crown”, “Game of thrones” (esta última temporada particularmente), “SMILF”, “La maravillosa señora Maisel”, “Will and Grace”, “Big Little Lies”, “Feud: Bette y Joan”, “The Sinner”, “Big Little Lies” o “Top of the Lake”, son solo algunas series nominadas y con mujeres como protagonistas o con papeles enormísimos. En el cine también lo vemos sin tapujos: la ganadora del galardón a película extranjera “In the fade”, y la nominada chilena “A Fantastic Woman”, “I, Tonya”, “Lady Bird”, “Molly’s Game”, “The Shape of Water”, “Three Billboards outside Ebbing Missouri” y puedo seguir contando.

Muchos dicen, incluso algunos afirman por redes sociales, que se está eligiendo producciones con mayor presencia femenina para cubrir una cuota. Pero es que ese es solo el primer paso para la visibilización del trabajo de las mujeres. Es mucho y muy bueno el trabajo de directoras (aún estigmatizadas, como todo trabajo técnico), cámaras, productoras y guionistas. Lo que pasa es que se alaba tanto el trabajo de siempre, mayormente masculino, que muchas de ellas pasan desapercibidas. Esta semana a Leticia Dolera, actriz nacional, le replicaban que “claro, vamos a empezar a no elegir películas buenas para que las mujeres estén representadas”. No. No es así. Todo empieza por elegir con equidad y sin prejuicios el material que va a ser valorado, distribuido y exhibido, no digo ya producido. A lo mejor estamos pasando por alto a la gran directora de cine. No entre mujeres, sino en el sector. O peor aún, estamos evitando que por falta de referentes públicos, una niña de ahora pueda ser la gran creadora del futuro. No nos paremos los pies a nuestro propio camino.

Operación Triunfo se alzó como el gran reality show de la 1 de Radio Televisión Española allá por 2001. Este 2017 volvió a probar suerte y la encontró. Un grupo de jóvenes promesas llevadas a un plató de televisión, como llevan años haciendo otros como La Voz, Número 1 o Tú sí que vales. Sin embargo, esta edición tiene algo más que los otros shows no tiene: pasión en sus participantes. Ha habido años en los que hemos visto a concursantes darlo todo y hemos disfrutado tremendamente con ellos. Algunos de estos artistas se han convertido en referencias completas de la música española más allá de nuestras fronteras, tanto así que no necesito deciros los nombres.

¿Cómo vemos la pasión de estos participantes? Al mejor modo Gran Hermano, nos inmiscuimos en la Academia de OT y vemos cómo los jóvenes se pasan el día, cómo trabajan la gala que veremos cada lunes religiosamente, y cómo disfrutan entre ellos. Da gusto ver en una competencia que los cotilleos no lo son todo y que no todos los que entran a la tele se quieren convertir en gente Sálvame. Los jóvenes participantes tienen sueños, pero también tienen los pies en la realidad. Entonces, nosotros como espectadores disfrutamos de ese sentimiento tan pegajoso. Puedes votar para salvarlos de la expulsión durante toda la semana a través de una app en tu móvil, puedes ser cronista de la gala o incluso de la transmisión directa de la academia por twitter, o compartir contenido en Instagram o Facebook. OT ha traspasado la televisión y ha reunido a miles en colas para la firma del primer disco recopilatorio de esta edición. Y no deciros ya la subida de audiencias durante el especial de Navidad con los participantes de la primera edición del reality.

Tenemos a chicas como Amaia, Aitana o Ana, que sobresalen del resto gracias a un carisma y talento tremendos. Distintas las tres en estilo pero terriblemente poseedoras del título ‘favorita’ para los seguidores de Operación Triunfo. Los chicos también son muy talentosos, Alfred y Roi, por ejemplo. Pero las chicas tienen al concurso en la palma de su mano. Incluso motes como “reina de España” y “Ana War” - en referencia a Ana Guerra y su garra en el escenario- son ya parte de la cultura pop actual en los usuarios españoles de Twitter. Y qué decir de Marina, que aunque ya no está participando en la Academia, se ganó el cariño de todos el día que explicó a triunfitos y espectadores las siglas LGTBI y su importancia. Una pequeña revolución en la televisión pública.

¡Ya era hora! Al fin un talent show con una repercusión como Operación Triunfo nos muestra la escena nacional. El Kanka, La Casa Azul, Supersubmarina… no son pocos los artistas nacionales que han pasado por boca de los participantes, incluso a Guille Milkyway como profe en la Academia, ¡al fin! Bueno, y ya si Amaia menciona que le gusta Ojete Calor, me vengo arriba.

No todo está perdido. Poco a poco parece que la música vuelve a La 1, aunque sea en una versión descafeinada como es un concurso de talentos prefabricado. Se ve la luz al final del túnel. O eso quiero creer. A mí me ganan con actuaciones como la de la novena gala de Ana y Amaia, donde muestran a las cabecitas locas que solo escuchan los ritmos discotequeros que existen artistas como Florence and the Machine. Yo ya lo veo con un poquito más de fe.