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La poesía castellano y leonesa goza de muy buena salud, mucho mejor de lo que se puede pensar en un primer momento. Y la demostración más palpable es el reconocimiento que el poemario 'La gratitud' (Visor), del soriano Fermín Herrero, acaba de obtener. El libro acaba de ser galardonado con el 'Premio de la Crítica de Castilla y León', que en su décimo tercera edición ha sido fallado en Ávila el 11 de marzo.

La mayor parte de los once miembros que componen el jurado, integrado por periodistas y críticos literarios de Castilla y León, se decantó por este 'poemario', curiosamente único libro del género poético de entre los diez títulos finalistas que optaban a llevarse el galardón que cada año concede el Instituto Castellano y Leonés de la lengua, para reconocer el trabajo de una obra literaria con sabor castellano y leonés.

Herrero obtiene un amplio reconocimiento por un poemario que recientemente se impuso en el prestigioso premio de poesía 'Jaime Gil de Biedma' que concede la Diputación de Segovia, en su vigésimo cuarta edición.

Herrero, soriano de Ausejo de la Sierra, se impuso a otros nueve grandes autores de Castilla y León, con una poética austera, sin artificio, en la que se contempla el dolor, también la muerte, la pérdida de la memoria y del sentido. Este libro se impuso a los trabajos publicados en 2014 por Carlos Contreras, 'Rukeli'; Pablo Andrés Escapa, 'Mientras nieva sobre el mar'; Eduardo Fraile, 'In memoriam'; Luciano G. Egido, 'Tierra violenta'; J.A. González Sainz, "El viento en las hojas; Victor Lenore, 'Indies, hipsters y gafapastas: historia de una dominación cultural'; Gustavo Martín Garzo 'La puerta de los pájaros'; Alberto Olmos 'Alabanza' y Tomás Sánchez Santiago, 'La vida mitigada'.

Los críticos se deshicieron en elogios ante esta obra, que desde la primera ronda de votaciones se impuso entre los favoritos, con una unidad de criterio difícil de obtener en un jurado tan heterogéneo como disperso. "Libro admirable que parte de un fermento clásico", "reflexión a partir del paisaje castellano", "libro que huele a tierra, a invierno y a estaciones, pero también al paisanaje y a la familia y a la gratitud a lo que ha dado la naturaleza, así como a la gente que ha pasado y a la que va a pasar". Opiniones de distintas voces, que coinciden en la calidad de una pequeña obra que está llamada a ocupar un hueco en las letras castellanas. Una fuerte voz poética que se consolida en Castilla y León la de Herrero, un poeta con mayúsculas que ha visto en los últimos años como su personal obra se hacía con numerosos galardones y reconocimientos.

Un género tan complejo como es la poesía, alejado de las modas, que busca siempre llegar al sentimiento, merece una oportunidad del lector, aunque la poesía no se encuentre entre sus principales gustos literarios. Poder estar en la reunión del jurado deliberador y escuchar las opiniones de expertos, de profesionales que leen con un punto crítico, siempre resulta enriquecedor.
Los miembros del jurado del 'XIII Premio de la Crítica' posan con todos los títulos finalistas.

 

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