¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

wrapper



José María Íñigo es un veterano de la comunicación española, que lleva casi seis décadas en la brecha profesional, incansable y con ganas de seguir aportando su saber hacer. Con solo 16 años daba sus primeros pasos en la radio y el periodismo en Bilbao y, después de convertirse en uno de los rostros más populares de España en los años 70, cuando la televisión daba sus primeros pasos, empezó una carrera profesional que se desplegó en distintos medios de comunicación y que todavía no ha concluido. Al contrario, sigue plenamente activo, con más bríos que nunca y trabajando en varios frente simultáneos.

Cada semana realiza cientos de kilómetros para cumplir sus compromisos profesionales con RNE, donde colabora desde hace 18 temporadas en el programa ‘No es un día cualquiera’ de Pepa Fernández, magazine itinerante cultural que recorre el país de punta a punta, convertido en uno de los programa insignias de la radio pública en España. Además, dos días a la semana participa en ‘Hora Punta’, el programa que Javier Cárdenas dirige y presenta de lunes a jueves en La 1 de TVE y que se graba en Barcelona. Por si fuera poco, atiende numerosos compromisos profesionales de todo tipo que le llevan por todos los rincones de la geografía nacional.

Con 75 años recién cumplidos y nada que demostrar, Íñigo ha sabido adaptarse a los tiempos y a los cambios tecnológicos que ha experimentado la profesión sin titubeos; desconoce el significado de la palabra jubilación, disfruta con todo cuanto hace y siente que todavía es capaz de aportar muchas cosas. Su presencia es reclamada continuamente en todo tipo de foros, públicos y privados, institucionales y empresariales, con distinto tipo de público que quiere conocer y aprender de su experiencia.

También el popular festival de la canción de Eurovisión, un espectáculo musical que trasciende fronteras y que cada año es presenciado por millones de espectadores en todo el mundo, cuenta con él como maestro de ceremonias desde hace siete años. Su rostro está asociado por el público de tal manera con este popular concurso que parecieras que llevara toda la vida al frente. Pese a la polémica que en muchas ocasiones acompaña este espectáculo audiovisual, recuerda a todo el que lo quiera oír que en ninguna edición la retransmisión ha bajado de los seis millones de espectadores.

Coincido con él en el pequeño municipio leonés de Valencia de Don Juan, donde acude como invitado al ciclo de entrevistas ‘Diálogo de la Lengua’ que promueve el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Diputación leonesa. La experiencia que le dan tantos años de profesión le permite hablar con absoluta claridad de la comunicación, un universo en el que twitter se ha convertido de un tiempo a esta parte en una herramienta imprescindible para conocer el mundo, como él mismo recuerda ante un público que le tiene como referente en las últimas décadas, por su paso por todo tipo de programas. Basta con echar un rápido vistazo a su perfil en esta popular red social para ver que todos los días cuelga, comparte información y opina de la actualidad, algo que comparte con sus más de 105.000 seguidores.

Pese al poder que ofrece twitter, Íñigo es también consciente de los riesgos que entraña un uso inadecuado y descontrolado de las redes sociales y subraya la necesidad, a su juicio, de garantizar una regulación que permita el ejercicio de la libertad de expresión; así, plantea la posibilidad de no permitir los pseudónimos para evitar que nadie se escude en el anonimato para ejercer el insulto y la descalificación gratuita.  

Echando la vista atrás para entender cómo era y el inmenso poder que tenía la televisión en los años 70, recordaba en su intervención lo que supuso para él el descubrimiento de un grupo de humoristas mítico ‘Martes y Trece’, que de la noche a la mañana consiguieron una fama impensable para un grupo pequeño que trataba por sobrevivir en pequeños locales de Madrid. O que consiguiera audiencias de 20 millones de personas, cifra a todas luces impensable en la actualidad debido al incremento de cadenas y canales.

Menos conocida por el público es su faceta literaria, aunque la realidad es que ha escrito hasta la fecha 54 títulos entre los que se puede encontrar novelas, ensayos, libros de bajes, de gastronomía y de mucha otras cuestiones. Reconoce sentirse desencantado por el trabajo que conlleva siempre la publicación de un libro y los escasos frutos que genera, aunque tampoco descarta del todo que vuelva a publicar en un futuro.    

Consumidor de televisión, especialmente de series, reconoce que tampoco entiende el posicionamiento político que exhiben sin ningún rubor cada vez con más frecuencia muchos   profesionales de la comunicación, que se posicionan sobre política o cualquier otra cuestión, dejando aparcado cualquier mínimo principio de independencia exigida a un profesional de la comunicación. Además, también da un par de consejos útiles a las nuevas generaciones de comunicadores; la especialización en una rama del conocimiento y también el aprendizaje de idiomas. La globalización actual permite entender por qué piensa así.

Inicia sesión para enviar comentarios