¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

wrapper



De nuevo, el Arte se convierte en protagonista. Y no se trata de una errata lo que acaban de leer… He escrito la palabra ‘Arte’ con mayúscula porque en el municipio soriano de El Burgo de Osma es posible contemplar y disfrutar desde el 21 de julio hasta la primera semana de septiembre de una selección de obras –grabados y esculturas, en su mayor parte- procedente de la colección privada del veterano artista salmantino Venancio Blanco, que aterriza en la Casa de Cultura de San Agustín de la mano de la fundación que lleva su nombre, encargada de gestionar y difundir la obra del prestigioso escultor, todavía en activo a sus 93 años.

Este proyecto expositivo, que cuenta con el apoyo de las distintas administraciones –Junta de Castilla y León, Diputación de Soria, Ayuntamiento de El Burgo de Osma e Instituto Castellano y Leonés de la Lengua- representa una oportunidad de oro para que todos aquellos amantes del arte contemporáneo puedan disfrutar con la selección expresa hecha para este recinto, que hace unos meses también pudo disfrutarse en la capital palentina.  

‘Obra gráfica y escultura. Colección Venancio Blanco’ está integrada por una selección de primer nivel de obras de arte. Litografías de Marc Chagall, aguafuertes de Menchu Gal, grabados al aguafuerte y aguatinta de José Guerrero, acrílico sobre base litográfica de Albano, alabastro tallado de Diana García Ro, serigrafías de Víctor Vasrely y obras y bocetos del propio Venancio Blanco, que se incorporan también a esta exquisita selección, que no es fácil de reunir en una única exposición.

Más de treinta obras de artistas contemporáneos, maestros de la primera mitad del siglo XX, coetáneos muchos de ellos del artista salmantino, en muchos casos amigos personales junto a otros jóvenes creadores que han dejado una huella reconocible en el arte del pasado siglo, permiten dar cuenta de la riqueza plástica del grabado en sus diferentes técnicas. El comisario de la exposición, Francisco Blanco, hijo del artista y vicepresidente de su fundación, se desplazó hasta el municipio soriano para defender y dar a conocer un proyecto en el que se recrea un escenario único en el que tanto el dibujo, como la composición, el color, las texturas y la propia libertad expresiva consiguen seducir al público.

En cualquier caso, una oportunidad de oro que abre al mismo tiempo al visitantes varias posibilidades; conocer una exposición espectacular, conocer los prestigiosos cursos de verano de la Universidad de Santa Catalina y también para darse una vuelta y disfrutar para conocer este pequeño municipio soriano cargado de historia.

Inicia sesión para enviar comentarios