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Agitador cultural, promotor, escritor, editor, periodista, poeta…. Su trabajo editorial, su vida, su experiencia marcada por la Guerra Civil y su posterior exilio han sido recuperados por el profesor Ignacio Fernández de Mata, decano de la Facultad de Humanidades y Comunicación de la Universidad de Burgos y uno de los principales investigadores de su obra, en una exposición titulada ‘De la sombra a la luz. Eduardo de Ontañón (1904-1949), organizada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, y que acaba de aterrizar en Medina de Pomar, municipio burgalés originario de su familia, donde él residió en varios momentos de su vida. 

Con el apoyo de la Diputación de Burgos y el Ayuntamiento de Medina de Pomar, el Museo Histórico de las Merindades acoge hasta el 15 de abril este interesante proyecto expositivo que permite recuperar y poner en valor la obra de uno de los intelectuales burgaleses más prolíficos, cuya trayectoria profesional se vio truncada y comprometida por la Guerra Civil y su posterior exilio. Y una figura la suya también muy desconocida, ya que prácticamente su trabajo quedó apartado y oculto para casi toda una generación, como quiso recordar Ignacio Fernández de Mata en la inauguración de esta muestra de carácter itinerante. 

Considerado el puntal principal de las vanguardias literarias de comienzos del siglo XX en Castilla y miembro de pleno de derecho de la denominada ‘Generación de la República’, comenzó a colaborar, siendo solo un adolescente, en la revista Papa Moscas, semanario satírico dirigido por su padre, el periodista Jacinto de Ontañón, que se centraba en la vida política burgalesa. Precisamente la figura de su padre, hombre de fuertes tendencias liberales, que mantenía aspiraciones literarias y que compaginaba el ejercicio periodístico local con el nacional, fueron fundamentales en la configuración de su personalidad. 

Su estilo artístico tuvo siempre un profundo poso social de carácter castellano, que hundía sus raíces en las gentes sencillas y en el mundo rural. Su despegue literario se hizo a través de distintas cabeceras, tanto en periódicos como revistas, en las que fue madurando su estilo hasta hacerse un hueco propio. Con solo 19 años fundó la revista ‘Parábola’, publicación que recogió poesía de Federico García Lorca o los trabajos de Concha Méndez y Gerardo Diego. Ontañón colaboró también con la revista ‘Estampa’, con los periódicos ‘El Sol’, ‘Ahora’ y ‘Luz’, en la revista ‘La Linterna’… Una guía turística de Burgos ‘Enciclopedia gráfica: Burgos’, la biografía que hace del cura Merino ‘El cura Merino. Su vida en folletín’ y del torero Frascuelo ‘Frascuelo, el toreador’ son otros de los variopintos trabajos literarios que desempeño antes de su exilio a México. En el país americano que le acogió, como sucediera con tantos exiliados, también tuvo una fecunda actividad literaria y periodística español a través de guías y biografías…

Una vida breve e intensa en todos los sentidos que se puede rastrear paso a paso a través de este proyecto expositivo, que recupera el trabajo y la trayectoria vital de este intelectual burgalés. Nieto de Esteban de Ontañón Ruiz Puente, nacido en 1816 en Medina de Pomar, su vínculo personal con la comarca de las Merindades nunca desapareció. Incluso, a su regreso del exilio en México, residió un mes poco en este municipio burgalés antes de regresar a Madrid, donde moriría poco después a consecuencia de un cáncer mortal. 

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