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La Feria del Libro de Burgos acogió hace unos días -19 de mayo-, la presentación del libro ‘Los refugios de la memoria’ (Papeles mínimos), texto del escritor vallisoletano José Luis Cancho, galardonado con el ‘XVI Premio de la Crítica de Castilla y León’ que promueve el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua desde base 16 años. Este veterano galardón ha sido compartido en esta última convocatoria con la novela ‘Akúside’, del también vallisoletano Ángel Vallecillo, autor que no pudo acudir finalmente a presentar este acto literario.

‘Los refugios de la memoria’ es un libro duro, escrito como testamento literario de quien ya no piensa seguir escribiendo después de haber saboreado y exprimido una vida personal intensa, en ocasiones, llena de sinsabores. Cancho, que el 2 de junio está en la capital vallisoletana para  recoger este prestigioso premio, junto a Ángel Vallecillo, quiso compartir con sus lectores burgaleses las vivencias que ha dejado plasmadas en este centenar de páginas. Curiosamente, el abandono de la literatura que él mismo había pronosticado tras la publicación de estas memorias, parece haber quedado aparcado al menos momentáneamente, en segundo plano.        

Este libro es sincero y valiente. No evita los momentos de gran dureza que sufrió como las torturas que pasó en 1974 o el hecho de haber sido detenido y arrojado desde un tercer piso en Valladolid por miembros de la Brigada Político Social al darle por muerto. Un antes y un después que marcó tanto su vida como a la sociedad del momento. Cancho recordaba en este encuentro que la propia Universidad cerró durante todo el curso por las presiones sociales y en solidaridad con él. 

Militante antifranquista y miembro del Partido Comunista de los Trabajadores, en esta obra ha pretendido rendir cuentas con su pasado y hacer balance de su vida y su trayectoria personal, con la escritura como refugio y aceptación de su propia vida, consciente de la distancia que proporciona la propia escritura. “Realmente me siento un crítico frustrado y escribo novelas para ver cómo funcionan por dentro”, apuntó. 

Cancho, que estuvo acompañado en este acto por el profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda, miembro del jurado que falló este premio el 14 de marzo en la reunión que acogió el palacio de los Verdugo de Ávila, quiso compartir un relato plagado de vivencias personales escritas como un auténtico testamento literario.

Fundador de revistas como ‘Caballo canalla a la calle’ y ‘Los infolios’, Cancho, estudiante antifranquista y viajero incansable, es autor de cuatro novelas previas, además de ‘El viajero junto al mar (1999)’, ‘Grietas’ (2001), ‘Indicios (2004’), y ‘Lento proceso’ (2013). 

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