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Elementos filtrados por fecha: Julio 2016

Curiosa pregunta la que sirve de título a esta entrada, que puede ser respondida de numerosas y variadas formas, todas igualmente válidas. La revista 'El Cultural', el estupendo suplemento que cada viernes sale a la venta de forma inseparable con el diario 'El Mundo', dedicaba un extenso reportaje en su último número (22-28 de julio) a la forma de lectura, especialmente a la técnica-práctica de 'leer del tirón'. Un tema sobre el que, al menos en mi caso, no me había parado a pensar sobre su presunto carácter positivo o negativo. Si constituye un elogio o representa una crítica que el propio hecho de abordar un libro y leerlo sin esfuerzo pueda servir de baremo a la hora de calificar la calidad de una obra literaria.

Curioso debate sobre el que quiero reflexionar en esta nueva entrada de 'Una lengua para comunicar' y compartir con ustedes mi siempre modestísima opinión.

Me llamaba la atención este documentado trabajo precisamente por su particular enfoque, ya que confieso que pocas veces me había parado a pensar en las ventajas o inconvenientes que pudieran derivarse de una práctica similar; si el hecho de que un libro de pueda consumir con facilidad lo pone en la diana y cuestiona directamente su calidad. Y para ello, Blanca Berasátegui firma un interesante artículo en el que aborda este debate en profundidad a partir de las entrevistas que ha hecho tanto a editores, críticos literarios como a escritores de distintas tendencias y estilos, buscando acercarse a algún denominador común en torno a este debate tan extenso como controvertido.

En cualquier caso, de la lectura del reportaje se saca como consecuencia que no existe unanimidad al respecto ya que muchos de los consultados discrepan sobre si reproches o elogios parecen términos igualmente válidos. Al igual que muchos de los consultados, entiendo que no estamos en ningún caso ante términos excluyentes.

Una lectura absorbente no tiene por qué resultar aburrida, ni la exigencia lectora tiene que sustituir a la reflexión. Comparto la opinión de muchos autores que apuestan porque el relato que tienen entre manos les seduzca y les intrigue desde sus primeras páginas, requisito exigible en muchas ocasiones para seguir acvanzando en las páginas.

Silvia Querini, editora de Lumen, entiende que el hecho de que un libro se imponga hasta el extremo de no poder soltarlo representa un estupendo elogio. En parecidos términos se posiciona un clásico de nuestras letras como Luis Goytisolo, consciente de que no tiene nada de malo que la lectura de una obra pueda resultar absorbente.

Los calificativos que emplean las propias editoriales a la hora de posicionar y vender sus libros no dejan de ser sino estrategias de mercado enfocadas lógicamente a vender su producto. Creo que el debate final debe girar sobre la propia calidad del libro y lo que aporta al lector su lectura, independientemente de la prisa con la que se lea o con el tiempo disponible para hacerlo, variable que depende de infinitos factores.

Si les ha interesado el tema, no duden en echar un vistazo por el siguiente enlace, desde el que es posible conocer el contenido completo del reportaje. Seguro que merece la pena.

http://www.elcultural.com/revista/letras/Leer-de-un-tiron-Elogio-o-reproche/38400

El pequeño municipio leonés de Sahagún, tierra de paso obligado para las miles de personas que año tras año se echan a la calle con el deseo de empezar –y si el cuerpo aguanta, culminar- el 'Camino de Santiago', ha querido contribuir en la difusión complementaria de otra de las señas de identidad de esta Comunidad como es el idioma español. Con este estupendo argumento como punto de partida, el Instituto Castellano y Leonés ha cogido el testigo lanzado desde la Diputación leonesa para que el santuario de la Virgen Peregrina, en la actualidad centro impulsor de la cultura ubicado en el corazón de la ruta jacobea, se implique en la noble tarea de difundir el siempre apasionante debate de los orígenes del español.

Un debate en el que Castilla y León tiene mucho que decir, que cuenta en esta ocasión con el impulso y la implicación directa de los principales especialistas en esta materia de las universidades públicas de la Comunidad, plenamente conscientes del empuje y el potencial que representa un idioma como el español, hablado por más de 400 millones de personas en el mundo y que se ha convertido de hecho en la segunda lengua con más hablantes después del inglés.

'Los orígenes del español II. De Valpuesta a Cardeña', la exposición que promueve esta institución a lo largo y ancho de Castilla y León, recala desde el pasado 18 de julio y hasta finales de año en este pequeño enclave leonés cargado de historia para dar a conocer un resumen de aquellos documentos que prueban cómo se fue configurando paso a paso nuestro idioma desde el latín oficial hasta la primitiva lengua romance que se comenzaba a hablar en la calle, y cuyos testimonios recogidos a lo largo de los siglos acabaron fructificando en lo que es hoy en día.

Textos en su mayoría sencillos que hablan en muchas ocasiones de tareas cotidianas, de ventas de viñas entre particulares, de pequeñas transacciones, testamentos, donaciones, acuerdos... escritos que los propios amanuenses, muchos de ellos habitantes de catedrales, monasterios y otros centros eclesiásticos, recogían pacientemente y dejaron escritos hace más de mil años en los primitivos reinos cristianos del norte peninsular. Documentos que han llegado en buen estado de conservación hasta nuestros días y que son auténticas joyas que nos permiten conocer y estudiar las primitivas lenguas romances habladas en la época que los estudiosos definen como 'orígenes' en homenaje al maestro Ramón Menéndez Pidal.

Se trata de escritos en los que es posible advertir cómo aquellas lenguas que han surgido del latín se separan del tronco común para pasar a ser las diferentes lenguas neolatinas que, como el español, han llegado a nuestros días. Un latín poco pulido, que se mezclaba con expresiones y palabras utilizadas en la lengua que entonces se hablaba en la calle, y que con sucesivas transformaciones dieron paso, con los años, a lo que hoy es nuestro idioma. Sin duda, una oportunidad única para que todos aquellos que valoren lo que un idioma supone como elemento de identidad puedan disfrutar de esta apasionante historia. En cualquier caso, el santuario de la Virgen Peregrina bien vale una visita.

Cuatrocientos años después de que la vida de nuestro escritor más universal se apagara, proliferan y se multiplican en toda la geografía española –y también fuera de las fronteras nacionales- los actos conmemorativos para recordar la monumental obra y la figura de Miguel de Cervantes, cuya huella en el mundo de la cultura resulta incalculable e inalcanzable; se ha convertido por derecho propio en referente cultural de calidad y en una denominación reconocible e identificable en el mundo entero.

El apellido del autor de Alcalá de Cervantes se ha transformado con el paso de los siglos en objeto de culto y atención para distintas generaciones y, especialmente, en el mundo de la cultura. Hay numerosas razones para entenderlo. Ha dejado de ser un apellido más o menos cotidiano, para transformarse en marca propia, en una denominación que encarna muchas acepciones, vinculadas siempre a aspectos positivos relacionados con la cultura.

'Cervantes' se ha convertido con el paso del tiempo en un concepto universal. La misma palabra supone un sinónimo de calidad, a través de las enseñanzas impartidas desde las instituciones que integran su red de centros repartida por los cinco continentes. Se han convertido en el aval institucional y oficial a un trabajo de formación único y reconocido. Es una institución de carácter universal, que lleva la cultura y la lengua española por todos los rincones del planeta; alude también 'Cervantes' al máximo galardón de las letras hispanas, premio literario por el Estado que convierte a su ganador en una voz respetada y reconocida mundialmente. También nos referimos popularmente la 'lengua de Cervantes' cuando queremos aludir al idioma español; es una denominación que se entiende en todo el mundo.

Justo es reconocer y celebrar durante este año una conmemoración de este calado para difundir y dar a conocer el trabajo literario de una figura de alcance universal. Con Castilla y León como extenso escenario de operaciones donde llevar a cabo esta labor de difusión, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua se ha implicado desde el primer momento en esta tarea con el ánimo de contribuir a destacar la figura del de Alcalá a través de una doble perspectiva que aúna arte y literatura en distintos frentes.

De la mano del prestigioso escultor salmantino Venancio Blanco, veterano autor que cuenta con prestigio y reconocimiento internacional, distintas localidades de la Comunidad tienen desde enero la oportunidad de conocer su particular homenaje a Miguel de Cervantes, en la muestra itinerante 'Venancio Blanco. Una mirada a Cervantes. La pequeña localidad de Santa de Tormes acaba de conocer hace pocos días su particular mirada a al autor y dentro de unas semanas dará un nuevo giro geográfico para continuar su recorrido por esta tierra.

De forma paralela e igualmente complementaria, la villa abulense de Arévalo, tan ligada a la historia personal del autor, muestra durante el mes de julio en la Casa del Concejo las obras literarias inspiradas en él. 'Cervantes en Castilla y León' es el reflejo de ese esfuerzo, donde queda reflejado también el peso que la Comunidad tiene en su obra. Un reflejo que tendrá un nuevo escenario muy pronto

Y un tercer homenaje artístico, y no va a ser el último, es el que esta misma institución rinde al autor de 'El Quijote' en sus instalaciones burgalesas de su sede en el Palacio de la Isla. Desde febrero y hasta final de año, un original del maestro del arte abstracto, el burgalés Modesto Ciruelos, recibe al visitante que llega a esta casa desde un pequeño 'altar' instalado a la entrada del inmueble, donde se exhiben también un libro original de la biblioteca del artista. Cierto es que los homenajes se quedan cortos en muchas ocasiones y los recursos disponibles siempre son limitados; en cualquier caso, son bienvenidos siempre todos los esfuerzos que se hagan para recordar el gigantesco legado del autor español más universal.

Coincido en el municipio leonés de La Bañeza con Pilar Cernuda, cronista parlamentaria, analista política y una de las voces más respetadas del columnismo español del último medio siglo. Escritora, periodista y comunicadora que lleva cuatro décadas volcada en ejercer el Periodismo con mayúsculas, consultando a las fuentes, contrastando la información, insistiendo en la búsqueda de la verdad y llamando a todas las puertas las veces que haga falta, consciente de que éste es un oficio que no tiene horario.

Como sucede en mucha ocasiones en la vida, la casualidad y las circunstancias marcaron para siempre su trayectoria académica, en un primer momento, y profesional, posteriormente. Pilar Cernuda confesó en la Feria del Libro de La Bañeza que tampoco pensaba estudiar periodismo; ni siquiera se lo había planteado como opción académica. De hecho, comenzó a cursos la carrera de arquitectura y fue precisamente una asignatura 'atravesada' la que la hizo acercarse al estudio del periodismo, carrera que estudiaba en ese momento su hermano y que ella vivía en la proximidad familiar con simpatía creciente.

Y de nuevo, la casualidad volvió a marcar su camino profesional a seguir. No se le pasaba por la cabeza dedicarse al periodismo político ni tampoco a la crónica parlamentaria ya que sus aspiraciones pasaban por dedicarse a la información cultural y de sociedad. Sin embargo, su jefe, el mítico Manu Leguineche, indiscutible maestro de toda una generación de periodistas, fue quien la encauzó en esta dirección con el encargo de cubrir el primer viaje de la Familia Real a Hispanoamérica. Esa misma experiencia marcó un antes y un después en un área que se prolongaría y se ramificaría durante años en información de carácter político, haciendo del análisis y de la crónica parlamentaria su estandarte. Su conocimiento del terreno, su primera y exitosa experiencia profesional, junto al dominio de las lenguas inglesa y francesa fueron entonces salvoconductos que abrieron muchas puertas y que seguirían haciéndolo... Y así hasta hoy.

"Me gusta mirar a los ojos a mi interlocutor", confiesa, consciente de que el periodismo ha experimentado distintos vaivenes tanto desde el aspecto laboral como técnico en los últimos años. Sin desdeñar el periodismo actual, que hunde sus raíces en los nuevos modelos comunicación surgidos con el auge y la universalización de internet, cree que la esencia de la profesión se mantiene firme en sus fundamentos. Además, considera que el periodismo en papel tiene todavía mucha cuerda, pese a que son legión quienes creen en la desaparición a corto plazo de la prensa escrita. Así, esboza como empresas y profesionales trabajan en el desarrollo de fórmulas que permitan mantener el periodismo impreso, en convivencia con el periodismo digital.

Autora también de una veintena de títulos, reconoce sentirse más periodista que escritora; de hecho, sus libros –como ella misma apunta- no dejan de ser sino crónicas extensas, ensayos documentados donde aborda en profundidad la actualidad y se acerca a sus principales protagonistas, líderes políticos que han marcado en los últimos años el devenir del país, alos que ha tenido la oportunidad de conocer, entrevistar e incluso, en algunos casos, en convertir en amigos. Pilar Cernuda también lanza su particular dardo hacia los futuros profesionales de la información, sin ocultar la decepción que se ha llevado en algunos casos, cuando ha tenido la oportunidad de comprobar el escaso -prácticamente nulo- interés que muchos estudiantes de periodismo de último curso mostraban por la propia actualidad informativa.

Comparto con ella una extensa conversación en una charla que tiene como escenario la carpa instalada en la Plaza Mayor bañezana, coincidiendo con las actividades programadas por la popular Feria del Libro que celebra esta localidad en una cita que se ha hecho un hueco propio en la agenda cultural municipal. Pilar Cernuda asiste como invitada del 'Diálogo de la Lengua', el popular encuentro con periodistas y escritores que el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua de la Lengua promueve con el respaldo de la Diputación leonesa y del Consistorio.

Con los vecinos como testigos, y las autoridades locales –con su alcalde, José Miguel Palazuelo ejerciendo como anfitrión- escuchando su intervención, resulta fácil entender por qué se ha hecho un hueco entre los grandes de la profesión.