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Elementos filtrados por fecha: Junio 2017

El periodista jerezano Paco Lobatón pulverizó hace dos décadas todos los récords de audiencia en televisión con un programa de servicio público que hizo historia por su temática: la búsqueda de personas desaparecidas. Sacó a la luz una realidad desconocida por buena parte de la sociedad, un problema que parecía ‘pequeño’, pero que, visto a la luz de las cifras oficiales, asusta por la magnitud de casos reales que desbordan cualquier cálculo lógico. ‘Quién sabe dónde’ marcó un hito en antena desde 1992 hasta 1998 y ha quedado en el subconsciente colectivo de más de una generación de españoles, que recurrían a este programa para intentar buscar a familiares y amigos intentando a la desesperada resolver una angustia que les devoraba por dentro.

Lobatón, conductor e imagen del espacio, ha quedado vinculado para siempre a ese programa pese a que su trayectoria profesional como periodista resulta extensa, variada y continua en el tiempo. Cuando se cumplen 25 años del comienzo de aquel programa, apenas nadie recuerda que este veterano comunicador, curtido después de cuarenta años de trabajo profesional, presentaba telediarios en TVE, hacía crónica parlamentaria, informaba sobre la actividad de Casa Real, llegó a presentar incluso una edición del popular ‘Supervivientes’, fue una de los rostros y el alma de Canal Sur -durante años convertida en su segunda casa-, estuvo al frente de la comunicación de un evento de dimensiones internacionales como la ‘Expo 92’ de Sevilla y coordinó más recientemente un programa monográfico –Informe Lobatón- en el canal temático ‘Crimen e Investigación’.  

El veterano comunicador y periodista se desplazó el 30 de junio a la Feria del Libro de La Bañeza, invitado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, para participar en un acto literario organizado en la Feria del Libro que se celebra todos los años en la Plaza Mayor del municipio; un encuentro promovido por su Ayuntamiento y respaldado por la Diputación leonesa que se ha convertido en una cita importante tanto en La Bañeza como en la provincia, capaz de congregar todos los años a una veintena de stands.

En este foro, tuve la oportunidad de conversar un buen rato con Lobatón, un comunicador que convence con sus argumentos, que cree plenamente en lo que hace y que, muchos años después de aquel éxito televisivo, mantiene intactas sus convicciones y su compromiso con los desaparecidos y sus familias. De hecho, ha transformado aquella búsqueda de personas en su particular cruzada personal, en la que está volcado en cuerpo y alma desde hace unos años desde la plataforma ‘QSD Global. Fundación Europea por las Personas Desparecidas’, una entidad que preside y con el que trabaja de forma incansable en esta dirección. La reciente publicación por el Ministerio de Interior de datos oficiales sobre desaparecidos y los primeros pasos efectivos dados por Interior en el compromiso para la creación de un Centro Nacional de Desaparecidos representan para su causa un gran motivo de satisfacción, como evidenció.

Como complemento a esta tarea, Lobatón está inmerso en la preparación de un libro colectivo, ‘Te buscaré mientras viva’, con el que pretende dar voz y poner cara a los protagonistas involuntarios de las desapariciones, casos que no siempre resultan igual de mediáticos o conocidos.

Un trabajo que dio a conocer al público bañezano en este encuentro que permitió también conocer su compromiso con la España real, su apuesta profesional por hacer un periodismo de calidad, su convencimiento en que el trabajo del periodista pasa por ser útil a la sociedad y su confianza en el potencial que las redes sociales ofrecen a la hora de concienciar y movilizar a la sociedad. Puso como ejemplo el perfil de la Policía Nacional en la red Twitter, uno de los más valorados del mundo por su eficacia. En este encuentro con el público, quedó patente también que su persona todavía sigue estando muy presente en el recuerdo de los espectadores y que su trabajo ha dejado una huella difícil de borrar. Tiene garantizado el respeto y el cariño del público por su trabajo.    

La Isla de las Letras es la denominación genérica empleada para denominar al conjunto de iniciativas que el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, fundación que despliega su actividad formativa y divulgativa en Castilla y León, ha puesto en marcha para llenar de cultura los meses de junio y julio en su sede, el Palacio de la Isla de Burgos, inmueble centenario y cargado de historia que trabaja día a día para convertirse en la Casa del Español.

Y para llevar a cabo este proyecto cultural, la entidad ha querido que los meses de verano se conviertan en referente y en destino donde se puede saciar la sed de cultura y conocimiento. Para ello, ha puesto en marcha un conjunto de propuestas de distinto calado que apuntan en esta dirección y que, en cualquier caso, no dejará a nadie indiferente. Hasta ocho iniciativas de distinto calado se han diseñado con la intención de llegar a todo tipo de públicos en estos dos meses.

Estudiantes, profesores, niños, adultos y público en general han participado en esta Isla de las Letras que arrancaba el 14 de junio con la presentación del poemario de la joven burgalesa Cristina Ballesteros, que llegaba con su poemario ‘Mi abismo perfecto’ bajo el brazo. En su debut, estuvo acompañada por su editor Eduardo Munguía, y Pedro Ojeda, profesor de la Universidad de Burgos, y director del blog literario ‘La Acequia’.

Y solo un día después, un taller práctico de aproximación a la caligrafía reunía durante toda la mañana a una veintena de personas, que se familiarizaban con las técnicas empleadas en esta ciencia. La actividad se reanudaba solo dos días después con la programación del espectáculo infantil ‘Cuentos contados. La merienda’, iniciativa de cuentacuentos que la actriz Ana i Roncero convertía en realidad haciendo las delicias del público infantil.

Desde hace años, la institución ha cogido también el testigo lanzado por el Instituto Cervantes para conmemorar en todo el mundo el ‘Día del Español’ o ‘Día E’, que este año se celebra el 24 de junio. Bajo su impulso, la red de centros del Cervantes en el mundo se moviliza ese día con propuestas de carácter cultural y divulgativo enfocadas a subrayar la realidad del idioma español. Y con este motivo, se organiza el espectáculo de carácter divulgativo ‘Y tú, ¿qué sabes…? de Miguel de Cervantes’, puesta en escena de la compañía de teatro ‘Arawake’, concebida como un programa de televisión. Un peculiar concurso con el que se pretende acercar al público a la figura y a la obra literaria del escritor Miguel de Cervantes a través de un conjunto de preguntas sobre el autor español.

El programa ‘La Isla de las Letras’ continuará en julio con la programación del ‘Curso de Narración Oral’, dirigido por la actriz Angélica Gago entre los días 17 y el 20 de julio. Una iniciativa de carácter didáctico que explica a los asistentes cómo adquirir los conocimientos y destrezas para ser un buen contador de cuentos e historias. Es una propuesta con la que se intenta concienciar y dar a conocer las herramientas y técnicas empleadas en la narración oral, entendida ésta como disciplina artística que se ocupa de contar distinto tipo de historias a viva voz, partiendo del manejo de la palabra y el contacto con el público.

Y el programa continúa con un encuentro internacional. El Congreso ‘La hora de los asesinos: crónica negra del Siglo de Oro’ que se celebra los días 27 y 28 de julio cuenta con el apoyo del Grupo de Investigación del Siglo de Oro de la Universidad de Navarra, y pretende acercar la literatura de la época desde distintas perspectivas. Subyace aquí deseo de divulgación de una literatura en muchos casos desconocida, partiendo del principio del rigor científico.

El teatro para adultos, de carácter experimental, también se cuela en esta programación. La misma noche del 28 de julio se representa el espectáculo ‘Tramalogía’, de la mano del segoviano César de las Heras ‘El expurgatorio’, actor de carácter que estará acompañado en el escenario por dos músicos. Una obra plástica que supone un recitado poético y audiovisual, donde el intérprete enseñará a ver a través de los sentidos.

Y el broche de ‘La Isla de las Letras’ tiene también carácter teatral, aunque en esta ocasión, dirigido a un público familiar. El sábado 29 de julio concluye esta programación con el homenaje necesario a Gloria Fuertes a través del espectáculo ‘La curandera de palabras. Especial Gloria Fuertes’, que dirige el grupo ‘Margarito y Cía’. Una representación que pretende acerarse a la autora madrileña cuando se cumple el centenario de su nacimiento. Juegos con palabras que conducirán al público por un mágico paseo…

En definitiva, un compromiso completo con la cultura que se concreta en un programa extenso que conjuga el carácter didáctico con el entretenimiento, y en el que tienen cabida la literatura, la poesía y el teatro. Un proyecto integrador y exigente.  

José María Íñigo es un veterano de la comunicación española, que lleva casi seis décadas en la brecha profesional, incansable y con ganas de seguir aportando su saber hacer. Con solo 16 años daba sus primeros pasos en la radio y el periodismo en Bilbao y, después de convertirse en uno de los rostros más populares de España en los años 70, cuando la televisión daba sus primeros pasos, empezó una carrera profesional que se desplegó en distintos medios de comunicación y que todavía no ha concluido. Al contrario, sigue plenamente activo, con más bríos que nunca y trabajando en varios frente simultáneos.

Cada semana realiza cientos de kilómetros para cumplir sus compromisos profesionales con RNE, donde colabora desde hace 18 temporadas en el programa ‘No es un día cualquiera’ de Pepa Fernández, magazine itinerante cultural que recorre el país de punta a punta, convertido en uno de los programa insignias de la radio pública en España. Además, dos días a la semana participa en ‘Hora Punta’, el programa que Javier Cárdenas dirige y presenta de lunes a jueves en La 1 de TVE y que se graba en Barcelona. Por si fuera poco, atiende numerosos compromisos profesionales de todo tipo que le llevan por todos los rincones de la geografía nacional.

Con 75 años recién cumplidos y nada que demostrar, Íñigo ha sabido adaptarse a los tiempos y a los cambios tecnológicos que ha experimentado la profesión sin titubeos; desconoce el significado de la palabra jubilación, disfruta con todo cuanto hace y siente que todavía es capaz de aportar muchas cosas. Su presencia es reclamada continuamente en todo tipo de foros, públicos y privados, institucionales y empresariales, con distinto tipo de público que quiere conocer y aprender de su experiencia.

También el popular festival de la canción de Eurovisión, un espectáculo musical que trasciende fronteras y que cada año es presenciado por millones de espectadores en todo el mundo, cuenta con él como maestro de ceremonias desde hace siete años. Su rostro está asociado por el público de tal manera con este popular concurso que parecieras que llevara toda la vida al frente. Pese a la polémica que en muchas ocasiones acompaña este espectáculo audiovisual, recuerda a todo el que lo quiera oír que en ninguna edición la retransmisión ha bajado de los seis millones de espectadores.

Coincido con él en el pequeño municipio leonés de Valencia de Don Juan, donde acude como invitado al ciclo de entrevistas ‘Diálogo de la Lengua’ que promueve el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Diputación leonesa. La experiencia que le dan tantos años de profesión le permite hablar con absoluta claridad de la comunicación, un universo en el que twitter se ha convertido de un tiempo a esta parte en una herramienta imprescindible para conocer el mundo, como él mismo recuerda ante un público que le tiene como referente en las últimas décadas, por su paso por todo tipo de programas. Basta con echar un rápido vistazo a su perfil en esta popular red social para ver que todos los días cuelga, comparte información y opina de la actualidad, algo que comparte con sus más de 105.000 seguidores.

Pese al poder que ofrece twitter, Íñigo es también consciente de los riesgos que entraña un uso inadecuado y descontrolado de las redes sociales y subraya la necesidad, a su juicio, de garantizar una regulación que permita el ejercicio de la libertad de expresión; así, plantea la posibilidad de no permitir los pseudónimos para evitar que nadie se escude en el anonimato para ejercer el insulto y la descalificación gratuita.  

Echando la vista atrás para entender cómo era y el inmenso poder que tenía la televisión en los años 70, recordaba en su intervención lo que supuso para él el descubrimiento de un grupo de humoristas mítico ‘Martes y Trece’, que de la noche a la mañana consiguieron una fama impensable para un grupo pequeño que trataba por sobrevivir en pequeños locales de Madrid. O que consiguiera audiencias de 20 millones de personas, cifra a todas luces impensable en la actualidad debido al incremento de cadenas y canales.

Menos conocida por el público es su faceta literaria, aunque la realidad es que ha escrito hasta la fecha 54 títulos entre los que se puede encontrar novelas, ensayos, libros de bajes, de gastronomía y de mucha otras cuestiones. Reconoce sentirse desencantado por el trabajo que conlleva siempre la publicación de un libro y los escasos frutos que genera, aunque tampoco descarta del todo que vuelva a publicar en un futuro.    

Consumidor de televisión, especialmente de series, reconoce que tampoco entiende el posicionamiento político que exhiben sin ningún rubor cada vez con más frecuencia muchos   profesionales de la comunicación, que se posicionan sobre política o cualquier otra cuestión, dejando aparcado cualquier mínimo principio de independencia exigida a un profesional de la comunicación. Además, también da un par de consejos útiles a las nuevas generaciones de comunicadores; la especialización en una rama del conocimiento y también el aprendizaje de idiomas. La globalización actual permite entender por qué piensa así.

Las ‘aventuras’ del intelectual irlandés Ian Gibson en España, país al que el autor llegó por vez primera vez siendo un joven estudiante en el lejano 1957 –sesenta años se acaban de cumplir desde aquella primera visita- ocupan buena parte de mi tiempo de lectura. Según voy avanzando en las páginas del nuevo libro publicado por el veterano hispanista hispano-irlandés, ‘Aventuras ibéricas’ (Ediciones B), descubro detalles apasionantes y desconocidos de nuestra historia, al tiempo que llego a la conclusión -evidente desde el inicio- de la pasión que el escritor, investigador, hispanista, periodista, profesor, pensador y ornitólogo siente por una tierra que lleva pateando de un lado a otro sin descanso desde hace seis décadas, buscando rincones y alimentando una desbordante curiosidad hacia todo lo que le rodea relacionado con este país, que le ha adoptado desde hace años.

Y digo esto, porque Gibson cuenta desde 1984 con la nacionalidad española, como recuerda siempre que puede, circunstancia que siempre hace que sus opiniones resulten especialmente tenidas en cuenta ya que se siente español por los cuatros costados. ‘Recorridos, reflexiones e irreverencias’, elocuente y descriptivo subtítulo de este libro-ensayo-investigación-, define muy bien las intenciones del escritor, al tiempo que da una pista al lector de lo que va a encontrar a lo largo de 381 páginas muy documentadas y precisas. Gibson conoce perfectamente como es ahora este país, pero también la historia que se ha fraguado en más de dos mil años de convivencia conjunta, de culturas distintas que se aposentaron, convivieron e hicieron suyo esta tierra de contrastes. Musulmanes, cartagineses, romanos, celtas y muchos otros pueblos han convivido a lo largo de la historia para configurar la personalidad de los españoles; y él lo recuerda y lo documenta convenientemente en este trabajo. Demuestra un extensísimo conocimiento de la geografía, la historia, la cultura y la literatura.

Su imagen pública se asocia desde hace años al poeta español más universal, Federico García Lorca, autor al que ha dedicado más de veinte años de trabajo e investigación para conocer su figura y su obra y que, como dice en ‘Aventuras Ibéricas’, le fascinó ya siendo un joven que ni siquiera conocía el idioma a través del ‘Romancero gitano’. Pero el trabajo de Ian Gibson ha ido mucho más allá del autor granadino, al que le ha dedicado más una docena de libros, traducidos en muchas ocasiones al inglés. Gibson ha fijado su vista, además, en otras grandes figuras de nuestra cultura, pro los que siente también devoción.

Poetas como Miguel Hernández o el nicaragüense Rubén Darío, artistas universales como Salvador Dalí, políticos como José Antonio Primo de Rivera y Prim han sido objeto de estudio y análisis en numerosas investigaciones emprendidas a lo largo del tiempo por este irlandés universal que tampoco ha sido ajeno a la política y que no ha dudado en posicionarse sobre temas en ocasiones controvertidos. De hecho, también la política llamó a su puerta hace años cuando residía en un pequeño pueblo de Granada, donde se implicó en una lista electoral bajo las siglas del PSOE.

Quizás lo más llamativo de estas ‘Aventuras ibéricas’ sea precisamente la capacidad de erudición que demuestra en cada página, la pasión que siente hacia la cultura y la historia española y sobre todo su infinita curiosidad, rasgo que le ha acompañado durante toda su vida. Especial atención merece la incomprensión recíproca que parece existir en las relaciones que España mantiene con la vecina Portugal, naciones hermanas y unidas que, sin embargo, parecen vivir una de espaldas a otra. Es algo tan incomprensible para él, defesor de la creación de una República Federal Ibérica.

Jueves, 01 Junio 2017 14:15

En recuerdo a Tino Barriuso

Quería dedicar estas líneas breves a recordar a un autorr burgalés que nos acaba de dejar. Un hombre de cultura infinita al que tuve la oportunidad de conocer hace casi treinta años en la redacción de ‘Diario 16 de Burgos’ un pequeño periódico de provincias que aspiraba a hacerse un hueco en la capital y en la provincia, y en el que daba mis primeros y a veces torpes pasos profesionales en el mundo del periodismo.

Recuerdo a Tino Barriuso como una persona carismática; su estatura, su vozarrón característico, el cariñoso trato que mostraba hacia todo aquel equipo humano –muchos de nosotros éramos veinteañeros sin apenas experiencia en nada- eran rasgos que contribuían a hacer de él un personaje siempre entrañable y presente. La pequeña familia que formaba la redacción en la calle Maese Calvo contaba con él como uno más.

Leía hace unos días el cariñoso homenaje que le tributaba Arsenio Escolar, director del diario 20 minutos y responsable entonces de aquella cabecera burgalesa, artículo que me permitió echar la vista atrás y recordar aquellos artículos en verso que firmaba con el seudónimo de Marques del Huerto o las crónicas deportivas o de opinión con las que nos deleitaba. Pequeñas joyas del periodismo y de la literatura que hacía con la mayor facilidad del mundo.

Muchos años después tuve la oportunidad de entrevistarle de nuevo para Diario de Burgos, en una sección que durante años tuvo el periódico de entrevistas a personajes locales en la última página, en la que se buscaba el lado humano y ameno de las personas, encuentros siempre distendidos en los que los redactores pretendíamos sacar del invitado los rasgos que le definen y que habitualmente no se aprecian en entrevistas e información convencional. Estuvimos hablando más de una hora de mil cosas… con material suficiente para poder llenar varias páginas, pero no pudo ser. El espacio en prensa lamentablemente siempre es limitado…

Era poeta, profesor en un instituto de la capital burgalesa hasta su jubilación, licenciado en Ciencias Físicas, dramaturgo, compositor, cantante, también novelista, colaborador habitual en distintos medios de comunicación… también se acercó a la política en varios momentos de su vida, aunque no llegó a ostentar ningún puesto de carácter político. En su ciudad era popular y gozaba de cierta fama que sabía administrar siempre con una sonrisa. Muchos recuerdan su paso por el popular programa cultural televisivo ‘Saber y Ganar’, donde su talento y sus conocimientos dejaron una huella que todavía pervive.

Su trayectoria poética comenzó en 1982, cuando un jurado presidido por Gonzalo Torrente Ballester reconoció su poemario ‘Pie quebrado para una estrofa rota’ con el Premio Diputación de Burgos. Después llegaría en Ediciones Hiperión una trilogía integrada por ‘Paloma sin alas’, ‘Que asedia el mar’ y Una súbita esquina’. Hace tres años, la editorial vallisoletana Tansonville publicó «Noticia de un antiguo paraíso», su último libro hasta la fecha, una antología de su poesía realizada en la que él mismo seleccionó los 32 poemas más representativos de su obra.

No hemos sido amigos nunca. Tampoco la poesía forma parte de mis gustos personales; siempre he sentido en el alma carecer de sensibilidad poética, género con el que nunca me he identificado. En cualquier caso, creo que es de justicia recordar que su vínculo con la cultura ha sido una constante en su carrera y en su vida, que ha sido muy querido en su ciudad, donde dejará una huella imborrable, y sin duda mucho más allá. He querido recordar en estas líneas la faceta ‘periodística’ por la que le conocí hace muchos años y reconozco que también tengo pendiente de la lectura de su obra. La cultura se queda un poco más huérfana. Hasta siempre.