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Elementos filtrados por fecha: Enero 2018
Viernes, 26 Enero 2018 11:32

El español. El lenguaje peculiar

Sobre la unicidad del español ya hemos hablado en el artículo dedicado a la letra ñ. Ahora les quiero demostrar que no me equivoqué y que el español es verdaderamente un idioma particular. Hoy vamos a hablar sobre los signos de interrogación y exclamación.


¿Y qué interesante hay en estos signos? No sé si lo sabían, pero el español es la única lengua en el mundo en la que los signos de interrogación y de exclamación son dobles, es decir, que en español, a diferencia de todas otras lenguas, se colocan no solo al final de la frase, sino también al principio de la misma. Solo en español existen los signos de interrogación y de exclamación invertidos (¿¡) que abren las frases interrogativas y exclamativas, lo que es también la razón por la que los llamamos signos de apertura (y los signos “normales”, no invertidos, los denominamos signos de cierre).


Los signos de cierre ya son abuelos en comparación con los de apertura. El signo de exclamación (hasta el 2014 denominado “de admiración”) ya se encontraba en los manuscritos latinos medievales y el de interrogación apareció entre los siglos VIII y IX. Fue diez siglos más tarde, concretamente en 1754, cuando la Real Academia declaró en su segunda edición de la Ortografía obligatorio iniciar las preguntas largas con el signo de apertura de interrogación y terminarlas con el signo de cierre ya existente. La razón es simple, este signo evita la confusión al leer oraciones largas, puesto que con este signo ya desde el principio sabemos el sentido y tono interrogante con que debe leerse la frase. Entonces este signo (¿) hizo su invasión. Sin embargo, no fue todavía necesario usarlo si la oración era corta. Pero ¿cuándo es una oración corta y cuándo larga? ¿Dónde hay la frontera? La decisión es subjetiva y, en aquel tiempo, cada uno lo interpretaba a su manera una vez poniendo el signo invertido en sus textos y otra vez no. Por eso, en 1870, la Academia solucionó este asunto haciendo obligatorio el uso del signo de apertura (¿) en todas, absolutamente todas las preguntas, sean cortas o largas.


El signo de apertura de exclamación (¡) apareció un poco más tarde que el de interrogación. Pero su evoluciones se parecen: primero se usaba solo en las oraciones largas (desde 1770) y después, en todas las exclamaciones. Para estar más concreta, su reconocimiento oficial como signo doble llegó al Diccionario en 1884.
Y al final algunas reglas ortográficas.


Primero, estos signos dobles hay que escribir siempre en los textos españoles, no basta poner solo el de cierre imitando otras lenguas que carecen de esta especificidad española. El uso de un solo signo es incorrecto. ¿Qué estás cocinando? *Qué estás cocinando?


Se escriben sin espacio de separación respecto de la primera y la última palabra del período que enmarcan y con un espacio de separación respecto de las palabras que los preceden o los siguen. ¡Abre la ventana!_Tengo calor. Sin embargo, cuando lo que sigue al signo de cierre es otro signo de puntuación, se escriben sin espacio de separación: ¡Buenos días!, ¿has dormido bien?


No es posible la aparición de un punto después de un signo de cierre. La palabra siguiente ha de comenzar necesariamente con mayúscula: ¿Tienes hambre? Voy a cocinar el pollo.

Se recomienda colocar el signo de apertura donde comience la pregunta o exclamación: Tú no tienes ni idea de que hablo, ¿verdad?

No se coloca la coma detrás de “pero” si va seguido de una oración interrogativa o exclamativa: Pero ¿qué dices?

Si la exclamación está compuesta por elementos breves que se duplican o se triplican, todos ellos se insertan conjuntamente entre ambos signos: ¡Ja, ja, ja!

Pueden combinarse los signos de interrogación y de exclamación cuando el sentido de una oración es interrogativo y exclamativo a la vez. Hay dos posibilidades: abrir con el signo de exclamación y cerrar con el de interrogación, o viceversa: ¡Cómo te has atrevido? / ¿Cómo te has atrevido!; o abrir y cerrar con los dos signos a la vez: ¿¡Qué estás diciendo!? / ¡¿Qué estás diciendo?! Se recomienda esta última opción.

En determinados tipos de textos, se pueden escribir dos o tres signos de exclamación con finalidad enfática: ¡¡¡Traición!!!

Los últimos años hemos visto cómo las películas de un interés informativo han copado tanto la lista de estrenos más esperados como la de los premios cinematográficos. En esta era post-11S, los americanos parecen estar más preocupados por el origen y el tratamiento de la información, y lo han demostrado con producción como ‘Spotlight’ en la pantalla grande o ‘The Newsroom’ de HBO. Es una forma muy romántica y certera de relatar a un nuevo héroe, uno que traspasa las leyes en favor de la primera enmienda, a favor del hombre y de la mujer de a pie, sin importarle los riesgos capitalistas de un país tan terriblemente mercantilizado. Bonito, ¿no?


Esta vez era el turno de Steven Spielberg a los mandos. La historia elegida es cómo Katherine Graham, que acaba de recibir la empresa que fue de su padre pero que heredó tras la muerte de su marido, va a salir a bolsa. Esa es la primera trama. Todo un torbellino de emociones para una mujer en esa época: empresaria pero sin casi experiencia (es mujer y no se le permitía), madre, abuela, viuda y se convertía también en un referente público para las mujeres.


En la mesa del consejo que controla el periódico era ninguneada, solo por el hecho de ser mujer. A la hora de tomar decisiones, también, no la creían lo suficientemente fuerte como para hacerlo. Entonces, tiene que tomar las riendas y demostrar que puede. Solo que el tiempo no fue a su favor, porque la primera gran decisión tras la salida a bolsa fue si publicar o no los Papeles del Pentágono. Menuda primera gran decisión. Y claro, todo esto bajo la visión del público. ¿Sería capaz esta mujer que ha recibido esta responsabilidad casi por accidente? Si no lo era, demostraba que la mentalidad presente era válida. Si lo era, ponía en riesgo su empresa (a los empleados, al rigor periodístico, a todos aquellos potenciales nuevos soldados para ese timo que fue la Guerra de Vietnam), pero también se convertiría en un referente, en un ejemplo de empoderación para las mujeres. Y eso hizo.


La segunda trama es propiamente la toma de esa decisión junto a más participantes. Entre ellos el editor ejecutivo Bradlee interpretado por Tom Hanks. Aquí viene lo que conocemos como la crisis que estaba sufriendo The Washington Post en ese momento, que hasta ahora seguía siendo un “pequeño periódico local” pero que quería estar en la misma liga que el New York Times. El Post quería más calidad y quería también pillar bocado de los Papeles del Pentágono. Sus inversores temían una catástrofe, desde una muerte repentina hasta que se culpara a Graham o Bradlee por espionaje. Cosa que se vio bastante cercana.


Existen también diferentes reflexiones por parte de los personajes a lo largo del metraje; desde la influencia que puede ejercer trabajar en un periódico y las amistades políticas, la legalidad de los procedimientos, etc. La películas nos intenta informar un poco de todo pero haciendo énfasis en las dos tramas principales, haciendo de Meryl Streep la indudable protagonista con una brillante interpretación y una fotografía y música que poco acompañaban al que pudo haber sido una de las más grandes películas del año, y que se quedó a poquitos pasos.

El comopositor Aldo Narejos, conocido como colaborador de diferentes cadenas de radio, nos demuestras las verdades y mentiras que escuchamos en el mundo de la música industrial. Aunque se considere un arte, también es un producto de consumo masivo y como cualquier otro, tiene sus trampas y sus estrategias. Narejos nos descubre y demitifica la producción musical con una demostración en vivo.

El 27 de enero, a las 18.30h en la Sala de Cámara del Centro Cultural Miguel Delibes, Narejos nos enseñará que no es oro todo lo que reluce. Son dos las preguntas clave a responder: ¿cómo se afinan las voces de los famosos? y ¿cuántos éxitos tienen los mismos 4 acordes?
No es muy difícil darnos cuenta de que la industria musical se ha vuelto totalmente milimetrada y existe una fórmula del éxito para las canciones.

Aldo Narejos utiliza software para que veamos en vivo y en directo cómo se puede arreglar una voz para que suene angelical (o lo que nosotros queramos) y cómo convertirla en un hit escuchado en todo el mundo. También, con solo cuatro acordes veremos que toda la música que escuchamos es exactamente la misma siempre.
Para los más jóvenes, la experiencia será esclarecedora ya que son los principales consumidores de la música comercial. Aldo Narejos nos presenta este proyecto músico-interactivo sin igual, destinado a toda la familia.

FECHA Y LUGAR
Precio 10€
Todos los públicos. Recomendado para mayores de 12 años
Sábado 27 de enero a las 18.30h en la Sala de Cámara del Centro Cultural Miguel Delibes

Burgos ha vuelto a vibrar en enero con el teatro, pero con otro tipo de teatro; con aquel que se aleja de las convenciones y rompe barreras y estereotipos y se presenta sl públicos sin complejos. El ‘Festival Escena Abierta Burgos 2018’, que acaba de llegar a su XIX convocatoria, ha demostrado una vez más que se trata de una cita veterana que mantiene una salud de hierro, perfectamente asentada que goza del fervor del público y que, casi sin proponérselo, se ha convertido en un referente en la agenda cultural local. Cada año por estas mismas fechas, las propuestas teatrales más diversas se asoman a un público fiel y expectante, que mantiene la mente abierta y con capacidad de sorprenderse y apreciar tanto espectáculos transgresores como ‘performances’ que llevan al cuestionamiento de muchas iniciativas. Obras, en muchas, ocasiones de carácter futurista y próximas al surrealismo.


Los organizadores están satisfechos del resultado final y han presentado un balance positivo de una cita que se ha saldado en esta edición con más de 2.000 espectadores en los siete espectáculos programados. En esta ocasión, los promotores han querido apostar por ofrecer un reflejo de la diversidad artística más actual, partiendo siempre de un abanico de propuestas pensadas para reafirmar las que han sido siempre sus señas de identidad: la defensa de la libertad creativa y la muestra de nuevos lenguajes escénicos. En total, 22 representaciones se han celebrado en los distintos escenarios habilitados. El Fórum Evolución, el Teatro Principal, el Teatro Clunia, el CAB, La Estación y la Sala Hangar han acogidos las propuestas que han desfilado ante el público burgalés entre el 12 y el 21 de enero.


Las siete propuestas que han configurado esta nueva Escena Abierta han sido ‘Rebota, rebota y en tu cara explota’, de Agnés Mateus & Quim Tarrida, una invitación «a llamar a las cosas por su nombre» para cuestionar la pasividad dominante ante fenómenos como la violencia machista; Fang (Barro), en el que Quim Girón, de Animal Religion, modelaba barro en directo entre acrobacias y movimiento para hablar de la transformación de la materia; la reflexión en torno a la emigración de Mos Maiorum; ‘La costumbre de los ancestros’, de la corriente del teatro documental, a cargo de Ireneu Tranis, Alba Valldaura y Mariona Naudín y apoyada en grabaciones sonoras que se incorporaban a la dramaturgia.


‘Oblivion o cisnes que se reflejan como elefantes’, de Teatro Xtremo; la soprano Ruth González, la pianista Susana Sanabria y Ricardo Campelo, grabando con una cámara, ponían en pie una performance que remitía al mundo de la ópera y al surrealismo de Dalí. Tomaba el relevo la ‘Biblioteca de ruidos y sonidos’, del escenógrafo burgalés J.A. Portillo y del músico Enric Monfort. El estreno del relato futurista No-one is an island, de Juan Navarro, ‘fábula entre lo arcaico y lo moderno protagonizada por una niña’, y la propuesta de Hermanos Picohueso, ‘Nadie va a los cumpleaños en verano’, una fiesta celebrada en La Estación en la que sus actores, Diego Ingold y Lluki Portas, compartieron todo el protagonismo con los espectadores.


Por encima de etiquetas y cánones impuestos por la coyuntura actual, el Festival Escena Abierta defiende una libertad creativa sin cortapisas, capaz de superar las dificultades sociales y económicas para convertirse, en tiempo real, en una radiografía de la realidad de nuestro tiempo, con la utilización de todos los lenguajes multidisciplinares que el artista tiene a su alcance. Propuestas, en todo caso, que no siempre son entendidas por todo tipo de público pero que en cualquier consiguen llegar a un público que siempre busca algo nuevo, desde denuncia social, hasta nuevas maneras de entender la música. Propuestas, que después de casi dos décadas llegando a los escenarios burgaleses, confirman que existe un teatro alternativo, a veces transgresor, y casi siempre capaza de aportar y sorprender a un público no tan minoritario.

‘Papeles de Son Armadans’, la revista ‘de literatura y pensamiento’ que el escritor gallego Camilo José Cela puso en marcha a mediados de los años 50 del siglo pasado desde Palma de Mallorca, su residencia entonces, vuelve a estar ahora de actualidad. Rescatada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua a través de una selección de números originales de esta publicación, permite al visitante la posibilidad de conocer un trabajo que resultó crucial en un momento político y social especialmente convulso.


El Museo Adolfo y Suárez y la Transición (MAST) de Cebreros acoge desde noviembre hasta finales de enero un singular proyecto expositivo que sirve, simultáneamente, de homenaje, recuerdo y conmemoración al proyecto editorial que puso en marcha uno de sus vecinos más ilustres, Camilo José Cela, quien llegó a residir hasta en tres casas distintas durante sus distintas estancias en esta pequeña localidad rebosante de personalidad.


La muestra que se puede ver en este recinto dedicado a recordar las décadas más recientes de la historia contemporánea española reciente se titula ‘De la España perdida. Autores del exilio en ‘Papeles de Son Armadans’. Nació con la idea de conmemorar el centenario del nacimiento de Camilo José Cela y de ser un acto de homenaje y recuerdo hacia uno de los escritores más importantes que ha dado este país en el último siglo. En 2016 se celebró el primer centenario y desde entonces hasta la fecha han sido muchas las iniciativas culturales programadas desde distintas instituciones para conocer un poco más el trabajo y la figura de uno de los escritores españoles más populares y más representativos.


Y Cebreros tiene mucho que decir de Camilo José Cela. De hecho, el Premio Nobel gallego residió en este pequeño municipio en distintas etapas, entre los años 1947 y 1950, y fue aquí donde encontró la inspiración para revisar algunas de sus obras, como es el caso de su popular novela ‘La colmena’, seguramente una de sus obras más conocidas, cuyas páginas fueron objeto de revisión en distintos rincones de Cebreros. Y Cebreros nunca ha olvidado ese vínculo. Por ello, el Ayuntamiento de este pequeño municipio ha querido recodar de forma permanente a este autor a través de la creación de una ruta propia por el municipio, donde figuran hasta nueve paradas ‘obligadas’ para el visitante que quiera conocer algo más de la obra de Cela, y a través de una calle dedicada con su nombre, que fue inaugurada hace solo unos pocos meses.


Y antes de que esta exposición itinerante eche definitivamente el cierre, los organizadores han querido que aquella revista pudiera también ser vista por su familia directa. Así, el catedrático, escritor e investigador Camilo José Cela Conde, hijo del Nobel gallego, junto a su tío, Jorge Cela Trulock, periodista, escritor y hermano de Camilo, tuvieron la oportunidad de conocer este singular homenaje en un encuentro en el que estuvieron acompañados por el comisario de la exposición, Gonzalo Santonja, y por los representantes de la Diputación abulense y del Ayuntamiento, que ejercieron de anfitriones ante una nutrida representación institucional.


Un emocionado Cela Conde reconocía en su intervención que recuperar esta publicación ‘inunda el alma’, consciente de que la juventud que tenía cuando su padre editó esta revista no le permitió llegar a entenderla en su plenitud como lo hace ahora. Tuvo también por ello palabras de gratitud por una exposición que se produce en un pueblo lleno de gratos recuerdos personales, y a la que tanto él como su tío se sienten estrechamente unidos desde hace muchos años.


Santonja recordaba en este mismo encuentro la labor que Cela puso en marcha a través de ‘Papeles de Son Armadans’ para promover el encuentro entras las dos Españas, recuperando entonces a creadores de la talla de Rafael Alberti, Pablo Picasso y María Zambrano. En definitiva, Cela puso en marcha una revista enfocada a la causa de la recuperación del exilio. También las autoridades se volcaron con los invitados, que regresaban a un pueblo que, como decía abiertamente su alcalde, Pedro José Muñoz, siempre fue el suyo.

Viernes, 19 Enero 2018 11:12

¡Wow, qué lookazo!

Al escribir esas palabras, el corrector ortográfico de Word me subraya en rojo tanto la primera como la última palabra. ¿Por qué? Porque Word es un poco tradicionalista, sigue las reglas ortográficas rígidas y no sigue la moda, ya que no sabe que lookazo (o frecuentemente como hashtag #lookazo) se convirtió en una nueva expresión cool en el mundo de la moda.


Microsoft Word subraya en rojo palabras que no reconoce o por ser voces extranjeras o están escritas incorrectamente (lo que son para él también extranjerismos). A nosotros no nos van a interesar las erratas, estas cometemos cada uno con frecuencia (no somos máquinas), sino el tema de los extranjerismos. En el artículo precedente aclaramos el tema de su escritura, por eso ya sabemos que las voces foráneas no adaptadas a la ortografía española han de ir marcadas (deben escribirse en cursiva o ir entre comillas). Por esta razón, las palabras wow, hashtag y cool, como anglicismos puros, son mal escritas, porque ni se inclinan al lado derecho ni les adornan las comillas. Pero ¿qué es eso de “lookazo”? ¿Es un extranjerismo? Pues, parece que por primera mitad sí (anglicismo look), pero su segunda parte nos suena familiar, ¿no? El “azo” es típico sufijo intensificador español.


Así, la unión de una palabra extranjera “look” y el afijo español “azo” nos dio un híbrido “lookazo” que ni es un anglicismo ni palabra adaptada a nuestro idioma (si fuera adaptada, podría escribirse así: lucazo o leerse así: /lukáθo/), por esta razón la Word calificó como voz extranjera. Y en cuanto a su escritura, ¿deberíamos seguir las reglas mencionadas y escribir esta palabra variando el tipo de letra (cursiva para “look” y letra normal para “azo”: lookazo) o poner entre comillas su parte extranjera (“look”azo)? Claro que no. Si usamos esta palabra extraterrestre, deberíamos marcarla toda (lookazo o “lookazo”) como en el caso de los extranjerismos puros. Sin embargo, lo mejor de todo sería evitarla completamente y en su lugar usar otra palabra, ya que nuestra lengua dispone de muchas alternativas mejores, por ejemplo: modelazo, estilazo, imagen espectacular, aspecto fantástico, buen aspecto u otras dependiendo del contexto.


Españolizar el inglés me suena raro, ni físicamente me perece atractiva esa invención. En mi opinión, deberíamos decidir si usar una u otra lengua, pero los híbridos nooo, por favooor.


¿Qué piensan ustedes?

Tommy Wiseau es un ser bastante particular, excéntrico sin parecido y con los pies en la tierra… no exactamente, pero tenía un sueño. Junto a quien ha sido desde entonces su mejor amigo, Greg Sestero, decide producir su propia película, decisión que viene de la cadena de “fracasos” constantes que marca los primeros meses del yo-quiero-ser-estrella en Hollywood. Cuentan con una financiación de origen un tanto anónimo y sospechoso para crear la película “The Room”, que pasa a convertirse en película de culto por lo mala que es. Exacto, por lo mala que es.


Hay quien afirma que es tan mala que es buena. El que más, James Franco. Franco dirige y protagoniza una de las comedias del año “The Disaster Artist”, basada en el libro homónimo que escribió el propio Greg Sestero acerca de cómo conoció a Wiseau y el rodaje y primera exhibición de “The Room”. La comedia pretende ser biográfica, personal y atrevida. Sin embargo, se queda en el mero reflejo de una ridiculez anunciada.
La actuación de Franco puede ser muy acertada: se transforma en Wiseau con todas sus excentricidades incluidas, desde el acento hasta la forma de andar. Al fin y al cabo, es una comedia. ¿Y te ríes? A ratos.


Dave Franco es el ancla con el que empatiza el espectador. Encarnando a Sestero, el mejor amigo de Wiseau, nos muestra que no estamos solos en esto de pensar que “ese hombre está loco”. Aunque notamos en cada plano el cariño que le tiene al protagonista, también vemos su frustración por las decisiones de Tommy, personal y profesionalmente. Vemos la caída anticipada de alguien que pudo llegar a ser algo más, pero nunca lo sabremos ya que su compañía siempre fue ese excéntrico y novel director. Y él se queda en eso, en su fiel compañero.
Todos los altercados de un rodaje se ven expuestos al máximo en una crónica de producción cinematográfica que no tiene ni pies ni cabeza. Todos los que trabajan en el rodaje están de acuerdo en una cosa: Wiseau no sabe lo que hace. Y es verdad.


James Franco nos quiere demostrar que hay diferentes formas de hacer arte, y nos muestra la perspectiva de este director que creó algo insólito: que la gente vea una película mala como el pan de hace una semana y aplauda cuando acaba; no porque acabe, sino porque realmente se lo pasó bien. Su propia obra se queda en más o menos lo mismo. Vemos a su exageradísimo personaje, no lo creemos y solo empatizamos con Sestero que es el único que parece normal. Vemos un making of de una película que no va a llegar a ninguna parte y vemos una comparativa de ambas.
Lo siento mucho, pero no me reí, no me lo creí, y parece que es la típica película que ver cuando organizas una fiesta y quieres caer en el sofá en poco tiempo.

“Conexión Valladolid” es el nombre de la nueva apuesta cultural de la capital castellano-leonesa. El nuevo festival musical tendrá lugar el 15 y 16 de junio en la Antigua Hípica de Pinar de Antequera, a pocos minutos en coche de la ciudad.

Las primeras confirmaciones del festival vallisoletano nos dejan echar un vistazo a la variedad que nos proponen: desde Vinila Von Bismark, hasta los locales Corizonas, pasando por Carlos Sadness, los británicos Immaculate Fools, los burgaleses La M.O.D.A y como cabeza de cartel: Bunbury.

Aquellos que parecían desaparecidos, los Immaculate Fools aterrizan en plena gira de presentación de su último disco “Keep the Blades Sharp”. La granadina Vinila Von Bismark llega también con nuevo disco, su “Motel llamado mentira” ya está girando por todo el territorio español. Carlos Sadness vuelve de su paso por Latinoamérica en una de sus 5 únicas fechas en España.

La Maravillosa Orquesta del Alcohol añade la fecha vallisoletana a su larga agenda de conciertos de este año, vendrá a presentar de nuevo “Salvavidas (de las balas perdidas)” tras el sold-out del pasado mes de octubre. Enrique Bunbury, en cambio, dará el pistoletazo de salida durante su concierto en tierras pucelanas de su nueva gira EX·TOUR junto a Los Santos Inocentes.

Por ahora, el nombre local es el de Corizonas, super banda formada por los madrileños Los Coronas y nuestro tío referencia liderado por Javier Vielba. Y aún quedan confirmaciones por desvelar.

Lo bonos están ya a la venta a un precio de 30€ más gastos de gestión en la página web www.conexionvalladolid.es

FECHA Y LUGAR
15 y 16 de junio 2018 en la Antigua Hípica, Pinar de Antequera (Valladolid)

Las editoriales comienzan el año con fuerza y la actividad literaria se presume de nuevo intensa durante los próximos meses, con importantes novedades en todo tipo de géneros y de ámbitos. Aunque resulta complicado en este momento vislumbrar hacia dónde camina este nuevo año, qué autores y títulos conseguirán encandilar de nuevo a los lectores, sí que resulta más sencillo hacer el inevitable balance del año que acaba de concluir y que tiene un nombre propio.


El finiquitado 2017 tiene en España un claro vencedor en cuanto a ventas y lectores, un autor que ha conseguido permanecer imbatible en los primeros puestos con su novela, una obra incómoda por su temática, con el terrorismo vasco y los años más oscuros del País Vasco como telón de fondo. El donostiarra afincado en Alemania Fernando Aramburu ha conseguido mantener a ‘Patria’ (Tusquets) en los primeros puestos de una clasificación a la que se encaramó hace casi 70 semanas, y de la que apenas se ha visto movida en todo este tiempo.


Las novedades editoriales de otros superventas apenas han conseguido que bajara unos pocos peldaños en esta clasificación a lo largo del año, dependiendo siempre de la aparición progresiva de novedades editoriales. Un fenómeno inesperado que alcanza una dimensión sociológica, que llegó a sorprender al propio autor, que ha sabido recrear el universo de ETA desde distintos flancos, el de la banda y también el de las víctimas, con personajes que han enganchado y conectado con los lectores desde las primeras páginas.


Un libro que, además, se ha coronado en 2017 con el Premio Nacional de Narrativa que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, galardón que completa a otros reconocimientos literarios previos. Una historia dura que muy pronto será llevada también a televisión en forma de serie y que seguramente enganchará también a todos aquellos que no han podido leer la novela hasta la fecha… En definitiva, un fenómeno que trasciende y va mucho más allá de la propia publicación de una obra literaria.


Pero no es el único libro que se ha asentado con fuerza entre los lectores en los meses precedentes. ‘El guardián invisible’ de Dolores Redondo, la primera de las obras conocidas de la ya popular ‘Trilogía de Baztán’, ha continuado siendo una de las lecturas estrellas en el año que acabamos de dejar atrás. También Arturo Pérez Reverte, que regresó a las librerías con ‘Eva’, donde rescata a su más reciente creación literaria, ‘Falcó’, ha conseguido mantenerse en el top de los más vendidos y seducir de nuevo a su legión de lectores. Este listado de ventas cuenta también con la presencia de otros nombres consagrados de la literatura, que con cada libro que publican, se convierten de forma instantánea en ‘bestsellers’.


Es el caso del barcelonés Carlos Ruiz Zafón, que con ‘El laberinto de los espíritus’ volvió a la novela y al particular mundo que mucho vieron nacer hace ya unos años en la premiada ‘La sombra del viento’. Es el caso también de otro escritor superventas, el también barcelonés Ildefonso Falcones, que con la publicación de ‘Los herederos de la tierra’, continúa el éxito iniciado hace ya una década con su aclamada ‘La Catedral del Mar’.


Lo mismo sucede con Ken Follet, que mantiene su idilio con el público español, gracias a su ‘Columna de fuego’ (Plaza & Janés)’, aparecida en noviembre en las librerías, novela que prosigue la multipremiada saga de ‘Los pilares de la tierra’. Los lectores españoles han recibido también con entusiasmo el esperado regreso a la novela del escritor norteamericano Paul Auster, ‘4 3 2 1’ (Seix Barral), que retoma su contacto con el público después de siete años de sequía creativa. En esta línea, otro valor seguro ha sido Dan Brown, que con ‘Origen’ (Planeta) ha vuelto a encaramarse a los primeros puestos de libros vendidos.


Y este listado no estaría completo si no mencionamos al flamante premio Planeta Javier Sierra, que con su novela ‘El fuego invisible’, publicada hace un par de meses, ha conseguido de nuevo encaramarse a la lista de los más vendidos; también en este listado tiene voz propia Javier Marías, que con Berta Isla (Alfaguara) ha demostrado de nuevo su calidad literaria. Y son muchos más, desde luego, los autores que han sobresalido entre las referencias del público. Entre los libros de no ficción, autores como Eduardo Mendoza, Santos Julia, Ian Gibson, Fernando Savater, Elsa Punset y otros más también merecen una mención. Sus ensayos y sus últimos libros también consiguieron hacer un hueco entre las preferencias de los lectores.

 

bluyin1Cada lengua cambia, evoluciona y se hace continuamente más rica. Una de las razones por las que el número de vocabulario de una lengua constantemente aumenta es el creciente influjo de otras lenguas. Los extranjerismos forman una fuente importante de palabras nuevas en una lengua. El español no es la excepción. En este artículo quiero abordar el tema del tratamiento ortográfico de los extranjerismos en español, con especial atención a los ejemplos de anglicismos, ye que es el inglés que hoy en día tiene mucha influencia en nuestras expresiones cotidianas.

La norma de nuestra lengua es que los extranjerismos que se utilizan con su grafía y pronunciación originarias se deben escribir en los textos españoles con algún tipo de marca gráfica (cursiva o comillas) que señale su carácter ajeno a la ortografía española. La RAE los denomina extranjerismos “no adaptados”. Se trata, por ejemplo, de las palabras como happy end, blues, software, etc. Así podemos ver oraciones tipo:

  • Esta historia no tuvo el happy end.
  • Su libro fue un bestseller.
  • Quiero apuntarme al casting de gran hermano.
  • Ese autor pertenece a la generación beat.

Pero existen también extranjerismos “adaptados” (préstamos) que quedan en los textos sin ningún tipo de resalte. Este tipo de palabras ajenas se adaptó a la ortografía española por dos vías:
El primer grupo de las voces mantuvo su grafía original, pero adaptó su pronunciación al español adquiriendo además la acentuación típica española. Así, para el anglicismo airbag se propone la pronunciación española [airbág] en lugar de la inglesa [érbeg]. Lo mismo ocurre con la palabra master que además adquirió la tilde sobre la a: máster y se pronuncia a la manera española [máster].
El segundo grupo de las voces adaptadas forman palabras que mantuvieron la pronunciación original (más o menos), pero cambiaron su forma gráfica adaptándose a la ortografía española. Se trata de las voces como:

  • Tuit (tweet)
  • Güisqui (whisky)
  • Cederrón (CD-ROM)
  • Mitin (meeting)
  • Overol (overall)
  • Tique (ticket)
  • Baipás (by-pass)
  • Jonrón (home run)
  • Bluyín (blue jean)
  • Friki (freaky)

Estos son los ejemplos de los “adaptados” bastante nuevos, sin embargo, en español encontramos un montón de las voces adaptadas a nuestra ortografía en las que ya casi no nos damos cuenta de que se trata de las palabras foráneas, tan arraigadas están en nuestra lengua. Se trata, por ejemplo, de las lexías como: fútbol, estándar, jersey (inglés); aceite, arroz, almohada (árabe), chalé, garaje, peluche, jardín (francés) etc.

 

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