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Elementos filtrados por fecha: Enero 2018

Burgos ha vuelto a vibrar en enero con el teatro, pero con otro tipo de teatro; con aquel que se aleja de las convenciones y rompe barreras y estereotipos y se presenta sl públicos sin complejos. El ‘Festival Escena Abierta Burgos 2018’, que acaba de llegar a su XIX convocatoria, ha demostrado una vez más que se trata de una cita veterana que mantiene una salud de hierro, perfectamente asentada que goza del fervor del público y que, casi sin proponérselo, se ha convertido en un referente en la agenda cultural local. Cada año por estas mismas fechas, las propuestas teatrales más diversas se asoman a un público fiel y expectante, que mantiene la mente abierta y con capacidad de sorprenderse y apreciar tanto espectáculos transgresores como ‘performances’ que llevan al cuestionamiento de muchas iniciativas. Obras, en muchas, ocasiones de carácter futurista y próximas al surrealismo.


Los organizadores están satisfechos del resultado final y han presentado un balance positivo de una cita que se ha saldado en esta edición con más de 2.000 espectadores en los siete espectáculos programados. En esta ocasión, los promotores han querido apostar por ofrecer un reflejo de la diversidad artística más actual, partiendo siempre de un abanico de propuestas pensadas para reafirmar las que han sido siempre sus señas de identidad: la defensa de la libertad creativa y la muestra de nuevos lenguajes escénicos. En total, 22 representaciones se han celebrado en los distintos escenarios habilitados. El Fórum Evolución, el Teatro Principal, el Teatro Clunia, el CAB, La Estación y la Sala Hangar han acogidos las propuestas que han desfilado ante el público burgalés entre el 12 y el 21 de enero.


Las siete propuestas que han configurado esta nueva Escena Abierta han sido ‘Rebota, rebota y en tu cara explota’, de Agnés Mateus & Quim Tarrida, una invitación «a llamar a las cosas por su nombre» para cuestionar la pasividad dominante ante fenómenos como la violencia machista; Fang (Barro), en el que Quim Girón, de Animal Religion, modelaba barro en directo entre acrobacias y movimiento para hablar de la transformación de la materia; la reflexión en torno a la emigración de Mos Maiorum; ‘La costumbre de los ancestros’, de la corriente del teatro documental, a cargo de Ireneu Tranis, Alba Valldaura y Mariona Naudín y apoyada en grabaciones sonoras que se incorporaban a la dramaturgia.


‘Oblivion o cisnes que se reflejan como elefantes’, de Teatro Xtremo; la soprano Ruth González, la pianista Susana Sanabria y Ricardo Campelo, grabando con una cámara, ponían en pie una performance que remitía al mundo de la ópera y al surrealismo de Dalí. Tomaba el relevo la ‘Biblioteca de ruidos y sonidos’, del escenógrafo burgalés J.A. Portillo y del músico Enric Monfort. El estreno del relato futurista No-one is an island, de Juan Navarro, ‘fábula entre lo arcaico y lo moderno protagonizada por una niña’, y la propuesta de Hermanos Picohueso, ‘Nadie va a los cumpleaños en verano’, una fiesta celebrada en La Estación en la que sus actores, Diego Ingold y Lluki Portas, compartieron todo el protagonismo con los espectadores.


Por encima de etiquetas y cánones impuestos por la coyuntura actual, el Festival Escena Abierta defiende una libertad creativa sin cortapisas, capaz de superar las dificultades sociales y económicas para convertirse, en tiempo real, en una radiografía de la realidad de nuestro tiempo, con la utilización de todos los lenguajes multidisciplinares que el artista tiene a su alcance. Propuestas, en todo caso, que no siempre son entendidas por todo tipo de público pero que en cualquier consiguen llegar a un público que siempre busca algo nuevo, desde denuncia social, hasta nuevas maneras de entender la música. Propuestas, que después de casi dos décadas llegando a los escenarios burgaleses, confirman que existe un teatro alternativo, a veces transgresor, y casi siempre capaza de aportar y sorprender a un público no tan minoritario.

‘Papeles de Son Armadans’, la revista ‘de literatura y pensamiento’ que el escritor gallego Camilo José Cela puso en marcha a mediados de los años 50 del siglo pasado desde Palma de Mallorca, su residencia entonces, vuelve a estar ahora de actualidad. Rescatada por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua a través de una selección de números originales de esta publicación, permite al visitante la posibilidad de conocer un trabajo que resultó crucial en un momento político y social especialmente convulso.


El Museo Adolfo y Suárez y la Transición (MAST) de Cebreros acoge desde noviembre hasta finales de enero un singular proyecto expositivo que sirve, simultáneamente, de homenaje, recuerdo y conmemoración al proyecto editorial que puso en marcha uno de sus vecinos más ilustres, Camilo José Cela, quien llegó a residir hasta en tres casas distintas durante sus distintas estancias en esta pequeña localidad rebosante de personalidad.


La muestra que se puede ver en este recinto dedicado a recordar las décadas más recientes de la historia contemporánea española reciente se titula ‘De la España perdida. Autores del exilio en ‘Papeles de Son Armadans’. Nació con la idea de conmemorar el centenario del nacimiento de Camilo José Cela y de ser un acto de homenaje y recuerdo hacia uno de los escritores más importantes que ha dado este país en el último siglo. En 2016 se celebró el primer centenario y desde entonces hasta la fecha han sido muchas las iniciativas culturales programadas desde distintas instituciones para conocer un poco más el trabajo y la figura de uno de los escritores españoles más populares y más representativos.


Y Cebreros tiene mucho que decir de Camilo José Cela. De hecho, el Premio Nobel gallego residió en este pequeño municipio en distintas etapas, entre los años 1947 y 1950, y fue aquí donde encontró la inspiración para revisar algunas de sus obras, como es el caso de su popular novela ‘La colmena’, seguramente una de sus obras más conocidas, cuyas páginas fueron objeto de revisión en distintos rincones de Cebreros. Y Cebreros nunca ha olvidado ese vínculo. Por ello, el Ayuntamiento de este pequeño municipio ha querido recodar de forma permanente a este autor a través de la creación de una ruta propia por el municipio, donde figuran hasta nueve paradas ‘obligadas’ para el visitante que quiera conocer algo más de la obra de Cela, y a través de una calle dedicada con su nombre, que fue inaugurada hace solo unos pocos meses.


Y antes de que esta exposición itinerante eche definitivamente el cierre, los organizadores han querido que aquella revista pudiera también ser vista por su familia directa. Así, el catedrático, escritor e investigador Camilo José Cela Conde, hijo del Nobel gallego, junto a su tío, Jorge Cela Trulock, periodista, escritor y hermano de Camilo, tuvieron la oportunidad de conocer este singular homenaje en un encuentro en el que estuvieron acompañados por el comisario de la exposición, Gonzalo Santonja, y por los representantes de la Diputación abulense y del Ayuntamiento, que ejercieron de anfitriones ante una nutrida representación institucional.


Un emocionado Cela Conde reconocía en su intervención que recuperar esta publicación ‘inunda el alma’, consciente de que la juventud que tenía cuando su padre editó esta revista no le permitió llegar a entenderla en su plenitud como lo hace ahora. Tuvo también por ello palabras de gratitud por una exposición que se produce en un pueblo lleno de gratos recuerdos personales, y a la que tanto él como su tío se sienten estrechamente unidos desde hace muchos años.


Santonja recordaba en este mismo encuentro la labor que Cela puso en marcha a través de ‘Papeles de Son Armadans’ para promover el encuentro entras las dos Españas, recuperando entonces a creadores de la talla de Rafael Alberti, Pablo Picasso y María Zambrano. En definitiva, Cela puso en marcha una revista enfocada a la causa de la recuperación del exilio. También las autoridades se volcaron con los invitados, que regresaban a un pueblo que, como decía abiertamente su alcalde, Pedro José Muñoz, siempre fue el suyo.

Las editoriales comienzan el año con fuerza y la actividad literaria se presume de nuevo intensa durante los próximos meses, con importantes novedades en todo tipo de géneros y de ámbitos. Aunque resulta complicado en este momento vislumbrar hacia dónde camina este nuevo año, qué autores y títulos conseguirán encandilar de nuevo a los lectores, sí que resulta más sencillo hacer el inevitable balance del año que acaba de concluir y que tiene un nombre propio.


El finiquitado 2017 tiene en España un claro vencedor en cuanto a ventas y lectores, un autor que ha conseguido permanecer imbatible en los primeros puestos con su novela, una obra incómoda por su temática, con el terrorismo vasco y los años más oscuros del País Vasco como telón de fondo. El donostiarra afincado en Alemania Fernando Aramburu ha conseguido mantener a ‘Patria’ (Tusquets) en los primeros puestos de una clasificación a la que se encaramó hace casi 70 semanas, y de la que apenas se ha visto movida en todo este tiempo.


Las novedades editoriales de otros superventas apenas han conseguido que bajara unos pocos peldaños en esta clasificación a lo largo del año, dependiendo siempre de la aparición progresiva de novedades editoriales. Un fenómeno inesperado que alcanza una dimensión sociológica, que llegó a sorprender al propio autor, que ha sabido recrear el universo de ETA desde distintos flancos, el de la banda y también el de las víctimas, con personajes que han enganchado y conectado con los lectores desde las primeras páginas.


Un libro que, además, se ha coronado en 2017 con el Premio Nacional de Narrativa que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, galardón que completa a otros reconocimientos literarios previos. Una historia dura que muy pronto será llevada también a televisión en forma de serie y que seguramente enganchará también a todos aquellos que no han podido leer la novela hasta la fecha… En definitiva, un fenómeno que trasciende y va mucho más allá de la propia publicación de una obra literaria.


Pero no es el único libro que se ha asentado con fuerza entre los lectores en los meses precedentes. ‘El guardián invisible’ de Dolores Redondo, la primera de las obras conocidas de la ya popular ‘Trilogía de Baztán’, ha continuado siendo una de las lecturas estrellas en el año que acabamos de dejar atrás. También Arturo Pérez Reverte, que regresó a las librerías con ‘Eva’, donde rescata a su más reciente creación literaria, ‘Falcó’, ha conseguido mantenerse en el top de los más vendidos y seducir de nuevo a su legión de lectores. Este listado de ventas cuenta también con la presencia de otros nombres consagrados de la literatura, que con cada libro que publican, se convierten de forma instantánea en ‘bestsellers’.


Es el caso del barcelonés Carlos Ruiz Zafón, que con ‘El laberinto de los espíritus’ volvió a la novela y al particular mundo que mucho vieron nacer hace ya unos años en la premiada ‘La sombra del viento’. Es el caso también de otro escritor superventas, el también barcelonés Ildefonso Falcones, que con la publicación de ‘Los herederos de la tierra’, continúa el éxito iniciado hace ya una década con su aclamada ‘La Catedral del Mar’.


Lo mismo sucede con Ken Follet, que mantiene su idilio con el público español, gracias a su ‘Columna de fuego’ (Plaza & Janés)’, aparecida en noviembre en las librerías, novela que prosigue la multipremiada saga de ‘Los pilares de la tierra’. Los lectores españoles han recibido también con entusiasmo el esperado regreso a la novela del escritor norteamericano Paul Auster, ‘4 3 2 1’ (Seix Barral), que retoma su contacto con el público después de siete años de sequía creativa. En esta línea, otro valor seguro ha sido Dan Brown, que con ‘Origen’ (Planeta) ha vuelto a encaramarse a los primeros puestos de libros vendidos.


Y este listado no estaría completo si no mencionamos al flamante premio Planeta Javier Sierra, que con su novela ‘El fuego invisible’, publicada hace un par de meses, ha conseguido de nuevo encaramarse a la lista de los más vendidos; también en este listado tiene voz propia Javier Marías, que con Berta Isla (Alfaguara) ha demostrado de nuevo su calidad literaria. Y son muchos más, desde luego, los autores que han sobresalido entre las referencias del público. Entre los libros de no ficción, autores como Eduardo Mendoza, Santos Julia, Ian Gibson, Fernando Savater, Elsa Punset y otros más también merecen una mención. Sus ensayos y sus últimos libros también consiguieron hacer un hueco entre las preferencias de los lectores.

‘George Lucas. Una vida’ es el sencillo título de la última y más completa biografía de George Lucas, el creador que hace cuarenta años puso en pie un singular universo que ni siquiera él mismo podía sospechar que sus límites todavía no se llegarían a acotar más de cuatro décdas después. Las memorias del genial cineasta norteamericano firmadas por Bryan Jay Jones, publicadas en España en octubre de 2017 por Reservoir Books permiten conocer en profundidad a uno de los personajes más importantes de la cultura popular y del entretenimiento del último medio siglo .


Pese a que el género biográfico siempre se me ha resistido, es igualmente cierto que hay escritores, cineastas, poetas y, en definitiva, creadores, cuya vida merece una aproximación a fondo. Sin duda, el caso de Geroge Lucas merece un tratamiento especial y conocer su trayectoria es, cuando menos, revelador de que estamos ante un auténtico gigante, un visionario que posiblemente sin proponérselo cambió la historia del cine.


Con solo 33 años, puso en pie ‘La Guerra de las Galaxias’, o en el original ‘Star Wars’, una cinta que fue el germen de un proyecto de magnitudes casi tan galácticas como las que retrata esta epopeya espacial y que han permitido que cuatro décadas después, aquella pequeña ‘space opera’ levantada con mucho esfuerzo y sin apenas apoyo económico inicial haya dado pie a un auténtico imperio económico, audiovisual, tecnológico, juguetero, editorial y galáctico.


Sin embargo, este cineasta californiano, empresario de éxito, está también detrás de otro fenómeno cinematográfico igualmente grande como es el de Indiana George, personaje que forma parte también por derecho propio de la historia del cine con mayúsculas; un proyecto que fraguó con su gran amigo y compañero de estudios Steven Spielberg, otro visionario a su altura, que ha dado al género cinematográfico obras imperecederas que forman parte ya del séptimo arte y de la cultura popular como son ‘E.T’, ‘Parque Jurásico’ o ‘La lista de Schindler’, clásicos intocables que perdurarán durante generaciones.


En ‘George Lucas. Una vida’, el lector amigo de los detalles puntilloso encontrará jugosas anécdotas y podrá rastrear las dificultades que Lucas encontró en el accidentado rodaje y en proceso de producción de ‘Star Wars’, película que allá por 1977 tuvo un discreto estreno en apenas cuarenta salas de cine y que contaba a priori con todas las papeletas para convertirse en un estrepitoso fracaso. Actores jóvenes y prácticamente desconocidos eran los protagonistas absolutos de una producción llena de efectos espaciales casi artesanales, acompañados por dos grandes actores clásicos de la época, los británicos Alec Guiness y Peter Cushing, en pequeños papeles pero fundamentales para entender una historia que ha ido creciendo en complejidad y en tramas. Quizás estos últimos si supieron atisbar el futuro de una cinta que parecía llamada a ser una más del género ‘B’.


Cuarenta años después, aquel fenómeno se ha extendido a lo largo de ocho películas, con un negocio multimillonario que supone también series de televisión, videojuegos, libros, juguetes ‘merchandising’… También es justo recordar aquí aquellas empresas que el propio Lucas puso en marcha con idea de seguir alimentando y dando vida su criatura. Lucasfilm, THX, Industrial Light & Magic y Pixar son firmas hoy populares que han ido evolucionando, creando nuevos productos, marcas, películas y sinergias.
Difícilmente, aquel joven soñador treintañero podía sospechar siquiera la magnitud que alcanzaría su obra, capaz todavía de asombrar y fascinar a millones de personas de todas las edades. Un fenómeno, sin duda, a escala plantearía que todavía tiene mucho que decir.


Sin duda, la de George Lucas resulta una vida absolutamente fascinante a la que merece la pena acercarse al menos a través de un libro plagado de anécdotas y en el que también es posible conocer la opinión de colegas y competidores, que ofrecen una mirada exhaustiva sobre la vida y los métodos de trabajo de un hombre que fue capaz de transformar la manera de hacer cine y de convencer y fascinar a millones de personas. El cine tiene una deuda con Lucas, cuyo trabajo está llamado a perdurar durante muchos años. Que la fuerza le acompañe.