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Elementos filtrados por fecha: Abril 2018

La conmemoración del ‘Día de Libro’ convirtió el 23 de abril el Palacio de la Isla de Burgos en un centro de cultura y en un espacio abierto a la ciudadanía. La exposición al aire libre ‘Los libros del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua’, emplazada en los jardines del centenario inmueble del Paseo de la Isla, pudo ser visitada a lo largo de la jornada por algo más de las 700 visitantes. Una jornada festiva animada por la completa programación diseñada para esta fecha y por las suaves temperaturas que acompañaron durante todo el día que permitió a la institución dar a conocer los libros que ha editado desde su creación. 

Esta exposición bibliográfica permitió dar a conocer los títulos y colecciones más significativos de la fundación, dando especial prioridad a aquellos libros vinculados con la investigación relacionada con los orígenes del español, auténtica seña de identidad de la institución. Las publicaciones en torno a las pizarras visigodas y los cartularios procedentes de los monasterios burgaleses de Valpuesta y Cardeña compartían espacio en unos atractivos expositores en forma de maletas con otras colecciones señeras como la ‘Hemeroteca literaria de Castilla y León’, que recupera ediciones facsimilares de revistas nacidas al comienzo del siglo XX, en una época de transformaciones sociales, donde se podían conocer la segoviana ‘Manatial’, la soriana ‘La cotorra’ o la burgalesa ‘Parábola’. 

También se rescataban para esta ocasión ejemplares de la colección ‘Libros singulares’, mezcla de tradición y modernidad; los ‘Inventarios’, que aproximaban la obra de autores que han marcado las letras de Castilla y León, como Raúl Guerra Garrido, Antonio Colinas, Jesús Hilario Tundidor y Luis Mateo Díez; ‘Beltenebros Minor’, con varios títulos en pequeño formato donde tiene cabida una temática variada, y los ‘catálogos’, recorrido por muchas de las exposiciones programadas por la institución. Un resumen de los más de 140 títulos editados que se han editado hasta la fecha.   

Los más pequeños tuvieron su espacio para fomentar la creación en esta jornada conmemorativa. Durante más de dos horas, el taller dirigido por la artista burgalesa Verónica Alcácer (Niña Vero) consiguió atraer a una treintena de niños de distintas edades, que tuvieron la oportunidad de mostrar su talento artístico con las pinturas y los pinceles, en una singular propuesta con la que se buscaba que los participantes pudieran conocer las técnicas usadas en los antiguos scriptorium medievales de los monasterios. 

Paralelamente, las visitas guiadas al Palacio de la Isla programadas en horario de mañana y tarde atrajeron a multitud de curiosos que tuvieron la oportunidad de conocer la historia del centenario inmueble. Los visitantes pudieron familiarizarse con el trabajo que realiza la institución tanto en Burgos como en Castilla y León, y conocer la variada historia de un edificio que en sus más de 130 años de vida ha sido vivienda privada, residencia del general Franco y su familia durante la Guerra Civil española, sede del consejo preautonómico de Castilla y León, comisaría provisional de la Policía Nacional y, desde 2008, sede de la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. 

La antigua capilla, la Biblioteca de Español como Lengua Extranjera, el Centro de Conocimientos Orígenes del Español, el Aula Artesa dedicada a la poesía visual con sello burgalés y la sala de exposiciones, ocupada en la actualidad por la muestra de arte abstracto ‘Más allá de las palabras.. (la pintura)’, de la artista venezolana Mirla Soto, conformaron la propuesta cultural de la institución. 

 

El vínculo que la provincia de Burgos tiene con los orígenes del español está probado y documentado hasta la saciedad. Especial relevancia tiene en este debate el Monasterio de San Pedro de Cardeña, con un protagonismo incuestionable como centro difusor de cultura. El estudio en profundidad del cartulario gótico generado en el scriptorium de este cenobio burgalés que ha promovido el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, con el respaldo expreso de las Universidades públicas de Castilla y León y de otras instituciones académicas, así lo demuestran.     

Los frutos de este trabajo han sido recogidos en dos libros de reciente publicación, que permiten acercarse a este trabajo en profundidad, con el rigor académico exigido. En esta línea, la Universidad de Salamanca servía de puesta de largo el 10 de abril a la presentación pública de ‘El Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’ (Libros Singulares), título realizado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la USAL, con la colaboración de la Cátedra de Altos Estudios del Español. Los profesores José Antonio Bartol (USAL) y José Ramón Morala (Universidad de León) han sido los encargados de coordinar esta edición.

Una puesta de largo, que tenía como escenario el Aula Dorado Montero del Edificio Histórico de la Universidad salmantina, al que se sumaban la vicerrectora de Docencia y Evaluación de la Calidad de la Universidad, Izaskun Álvarez Cuartero, el decano de la Facultad de Filología de la USAL, Vicente González, el gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Luis González, y el  profesor Bartol, director del Departamento de Lengua de la Universidad y coordinador del libro, junto al gerente de la fundación, Luis González. 

Una presentación que complementaba a otra previa celebrada unos días antes en el Palacio de la Isla de Burgos, en la que intervinieron los profesores José Manuel Ruiz Asencio (Universidad de Valladolid) y José Antonio Fernández Flórez (Universidad de Burgos), junto al director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja. 

En cualquier caso, aprovecho esta ventana para incidir en algunas ideas sobre las que descansa esta publicación, que se acerca al cartulario de Cardeña, considerado por los especialistas el ‘primer gran cartulario hispánico’, con un estudio que se acerca al cartulario desde una triple perspectiva: gramatical, léxica y gráfico-fonética.

Los promotores han pretendido recoger aquel esfuerzo que reunió en Burgos en 2015 a distintos especialistas para abordar cómo iba ser el análisis del citado cartulario, y que sentó las bases para la publicación del doble volumen ‘El Becerro Gótico de Cardeña. El primer gran cartulario hispánico (1086)’, realizado en coedición con la Real Academia Española (RAE) y que fue publicado y presentado en septiembre de 2017. Los profesores de la Universidad de Burgos José Antonio Fernández Flórez y Sonia Serna Serna asumieron la transcripción y el posterior estudio de los documentos. Y, tanto en aquel doble volumen como en el que ahora acaba de ver la luz, una idea queda anclada y fijada documentalmente: el carácter ‘insustituible’ del Monasterio de Cardeña para conocer los orígenes del español. 

Este monasterio burgalés fue en los siglos X y XI un verdadero centro difusor de cultura y punto clave en el mapa de los orígenes. En el libro ‘Cartulario Gótico de Cardeña. Estudios’ se pueden rastrear también las peculiaridades del habla castellana en el norte y en el sur de la provincia burgalesa, acercarse al léxico agrícola y al vinculado a tributos, servicios, litigios y otros aspectos jurídicos y distinguir a los distintos copistas que intervinieron en la elaboración del cartulario. En cualquier caso, estamos ante una herramienta esencial para entender mejor y acercarnos al debate de los orígenes del español.   

 

Félix de la Vega sí es profeta en su tierra. Su pintura rebosa personalidad y su dibujo tiene una extraordinaria calidad que engancha desde el primer vistazo. El artista palentino acaba de estrenar en su ciudad uno de sus trabajos más recientes, concentrado en la exposición que lleva su nombre ‘Félix de la Vega. Galería de escritores modernos y contemporáneos de Castilla y León’. Un proyecto inacabado, que pretende reunir los retratos de cien escritores –poetas, pensadores, narradores, periodistas- de Castilla y León. Una cifra redonda que podría seguir creciendo con el tiempo. 

Desde luego que todos los retratados por el artista palentino tienen una misma cualidad: son perfectamente reconocibles por el público. Su dibujo va más allá y cada imagen deja entrever perfectamente la personalidad del retratado. Félix de la Vega ha sabido cómo coger la esencia de cada uno, cómo llegar al alma de los retratados y sacar de cada uno de ellos los rasgos que mejor les definen. Autores de todas las provincias de Castilla y León se encuentran representados en esta selección, que acaba de aterrizar en el Centro Cultural Antigua Cárcel de Palencia (LECRÁC) con gran expectación de los palentinos, conocedores de la calidad del trabajo de su artista y vecino. 

Palencia se ha rendido a su arte de manera incondicional y las autoridades que han colaborado en este proyecto expositivo han querido convertir esta muestra en un homenaje al conjunto de su obra, como dejaron claro las autoridades que asistieron a la puesta de largo de esta exposición. No resulta exagerado en ningún caso decir que el artista indaga en el alma de sus personajes y que todos ellos rebosan personalidad y pasión. 

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el Ayuntamiento de Palencia, que se han empeñado en hacer realidad esta exposición, conocen muy bien al autor. Dresde hace años, sus pinceles retratan con pericia, realismo y veracidad al ganador del ‘Premio de la Crítica de Castilla y León’, galardón literario que se renueva cada año, con el que se premia la calidad literaria de los libros de autores de Castilla y León. 

En este caso, hasta media docena de autores palentinos forman parte de la selección que Félix de la Vega ha hecho para su casa. El comisario de la exposición, Gonzalo Santonja, reconocía cómo el artista ha sabido reflejar la bondad de José María Fernández Nieto, la creatividad de Marcelino García Velasco –que quiso posar junto a su retrato en la inauguración-, la ironía de Francisco Vighi, la crítica penetrante del crítico literario y taurino Javier Villán o las miradas reconocibles de César Arconada, Esperanza Ortega y Gabino Alejandro Carriedo. Un total de 36 retratos y otros diez bocetos pueden verse en este particular homenaje al artista palentino.

Alicia de la Vega, hija del artista, fue la encargada de agradecer este proyecto y reconoció que para su padre ha supuesto también una oportunidad para ahondar en el horizonte literario de muchos escritores de Castilla y León captando muy bien su apego a la tierra castellanoleonesa.