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Elementos filtrados por fecha: Mayo 2018

La escritora mexicana María Luisa Puga (1944-2004) es una autora que tiene un recorrido literario extenso, variado pero, sobre todo, intenso. Vivía para escribir, literalmente. Entregada a la escritura por completo, alejada de la pompa literaria y escribiendo siempre desde el corazón, ajena al movimiento editorial necesario para hacer posible que el proceso mismo de creación llegue al público en forma de libro. Mujer enferma y frágil, murió con solo 60 años dejando a la literatura mexicana un legado complejo compuesto por varias novelas, cinco colecciones de cuentos, otros tantos libros de ensayos y tres libros más de literatura infantil, además de contribuciones ensayísticas al suplemento cultural de El Economista y otras colaboraciones en periódicos, revistas y boletines.

Sin embargo, lo que mejor permite acercarse a su trabajo y conocer la calidad de su obra son sus diarios. Hasta 327 llegó a escribir, todos a mano, en cuadernos de distinto formato y  tipografía y -alguno de hasta 400 páginas- en los que es posible conocer tanto su pensamiento como el momento histórico que vive en cada momento.

Este inmenso legado lo conoce de primera mano la catedrática Irma M. López, directora del Departamento de Español de la Western Michigan University (EEUU), que acudió hace unos días a la capital burgalesa, invitada por la Universidad de Burgos y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, para compartir con los alumnos de Humanidades sus profundos conocimientos sobre esta autora, quien ha tenido un acceso directo y privilegiado a este conjunto de documentos originales que son los diarios gracias a la autorización expresa que otorgó su hermana, Cristina Puga.    

Trasladar a la comunidad universitaria la investigación minuciosa que desde hace varios años dirige en torno a estos diarios es lo que ha traído a esta profesora estadounidense hasta la capital burgalesa. Por ella hemos podido saber que la autora mexicana –integrada en el movimiento literario conocido como ‘postboom’ hispanoamericano, junto a otros más populares para el público como Alfredo Bryce Echenique e Isabel Allende- no dudó a la hora de  iniciar un recorrido vital que la llevó a transitar por distintos países de Europa y África.

La investigación de esta catedrática, que ha encontrado el apoyo institucional de su universidad, se ha traducido en un manuscrito que espera ver la luz próximamente en forma de libro una vez que encuentre un editor. En cualquier caso, su entusiasmo académico ha permitido poner cara a una autora que, según Carlos Fuentes, ostenta el título de ‘mejor escritora mexicana’. Así lo expuso en Burgos esta investigadora, autora de libros como ‘La Novelística de María Luisa Puga y sobre la novela mexicana, 1998-2008’ y que he publicado también numerosos artículos sobre el trabajo literario de Carlos Fuentes, Rosario Ferré, Mayra Montero, Elena Poniatowska y Sara Sefchovich.

La conmemoración del octavo centenario de la Catedral de Burgos tendrá muy pronto un nuevo socio, cuya incorporación a esta efeméride constituye un motivo de orgullo para todas aquellas instituciones que se han implicado en impulsar el proyecto cultural e integrador que articula la joven ‘Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021’. La Real Academia Española (RAE) no ha dudado ni un segundo en sumarse a los actos conmemorativos después de que esta entidad recibiera la invitación formal para su incorporación al ‘patronato de honor’ de dicha fundación. 

El propio director de la RAE, Darío Villanueva, fue el encargado de hacer en Burgos este anuncio después de participar el 9 de mayo en una reunión de trabajo en la Catedral que sirvió para sentar las bases de esta incorporación. Un encuentro, por otra parte, que reunió también a los representantes de las distintas instituciones implicadas en esta celebración. 

Es de justicia decir en estas líneas que la institución que pilota Villanueva mantiene desde hace años una estrecha e intensa colaboración con el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua que el pasado 2017 hizo de su sede, el Palacio de la Isla de Burgos, punto de encuentro de las reuniones de trabajo de los miembros de la Comisión Interacadémica encargada de  fijar la ‘planta’ del nuevo Diccionario de la Lengua Española. Un proyecto pensado para el nativo ‘digital’, que reunió a especialistas de las Academias de la Lenguas de todo el mundo. Por primera vez en tres siglos de historia de la institución, este trabajo tendrá carácter digital y panhispánico.    

Villanueva confesó a los informadores salir del encuentro “con una actitud de reconocimiento a la Catedral” por haber contado con la RAE para los actos conmemorativos de esta efeméride. No quiso entrar tampoco a concretar la implicación de la RAE en esta efeméride, consciente de que “tiene que madurar” dicha implicación, aunque sí avanzó que esta institución se encargará de organizar “congresos que tengan que ver con el nacimiento de la lengua castellana”. 

De la misma forma, Villanueva aprovechó la presencia de micrófonos y cámaras para anunciar que muy pronto –en 2019- la RAE regresará a Burgos, ciudad inspiradora para los académicos- como él mismo apuntó, para acabar de perfilar el trabajo emprendido hace solo un año. De nuevo, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua volverá a ser escenario de estas reuniones de trabajo preparatorias del nuevo DEL, que se pondrán en común junto a otros proyectos de la conmemoración del octavo centenario. “Venimos con una actitud clara e indudable de reconocimiento hacia la catedral, que es la gran protagonista de todo este programa, y agradecidos por el hecho de que haya espacio para la lengua”, matizó el titular de la RAE, que apostó por una contribución con “actividades intensas de gran proyección». Más difícil, eso lo sabe bien la RAE, es poner fecha para la conclusión del nuevo diccionario.  En cualquier caso, buenas noticias para la ciudad de Burgos, en particular, y para la cultura, en general. 

Imagen cortesía de ARCHIBURGOS.ES 

Nos acaba de decir adiós para siempre José María Íñigo, uno de los periodistas más populares y queridos de España. Se van con él seis décadas de dedicación profesional delante de los micrófonos y las cámaras, dejando atrás una imagen que ha trascendido generaciones y que pertenece por derecho propio a la memoria colectiva de millones de españoles desde hace medio siglo. Su legado profesional pertenece ya a la historia del periodismo, especialmente en las áreas de la música y el entretenimiento, donde demostró su carácter innovador y su inagotable capacidad de trabajo desde sus inicios profesionales en Bilbao, siendo casi un niño.   

Hace cinco años tuve la oportunidad de conocerle personalmente, cuando le invité a participar en el ‘Diálogo de la Lengua’, un ciclo de entrevistas con periodistas y escritores que el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua organiza con distintas instituciones y que periódicamente se programa en distintos municipios de Castilla y León. Sin conocernos en persona, le envié información sobre la actividad y solo 48 horas después me confirmó su presencia. Tan fácil como difícil de creer, cuando piensas que estás ante un icono de la comunicación nacional. Sería ésta la primera de una larga serie de colaboraciones que me permitieron acercarme a él y conocerle un poco mejor. 

Tampoco dudó cuando unas pocas semanas de ese primer encuentro volví a requerir de su presencia para hablar de periodismo y comunicación en el Museo Adolfo Suárez y la Transición de Cebreros, o cuando le pedí que fuese a hablar de su gran pasión, la música, en unas jornadas celebradas en Aranda de Duero, donde se hacía también hincapié en el vínculo que la música guarda con el vino… No se lo pensó cuando hace un par de años le invitamos a participar en Burgos en la conmemoración local del ‘Día Mundial de la Radio’, una iniciativa que contaba con el respaldo de la Universidad de Burgos y el apoyo técnico de RNE, donde habló de su experiencia y su trabajo, junto al periodista Ángel Carmona.    

Coincidí con él por última vez hace unos meses, cuando aceptó acudir a Valencia de Don Juan, en León, para hablar de periodismo, de radio, de cine y de libros. Porque también escribía… Cerca de medio centenar de títulos, desde guías de viajes y títulos vinculados al turismo y la gastronomía, hasta una incursión en la novela histórica con ‘El códice secreto de Platón’… Un viaje que, precisamente, estuvo marcado por una simpática anécdota ya que mientras viajaba hacia allí desde Madrid se equivocó en el tren que debía llevarle primero a Salamanca y el viaje acabo siendo una auténtica peripecia, con varias paradas intermitentes, para conseguir llegar hasta su destino a tiempo de encontrarse con el público. Él mismo recordaba entre bromas al día siguiente en su intervención en el programa ‘No es un día cualquiera’ de Pepa Fernández, este accidentado viaje ante las bromas de sus compañeros de programa...   

Precisamente, en ese programa de RNE ha permanecido a lo largo de 18 temporadas consecutivas, asomándose puntualmente a los micrófonos cada fin de semana, viajando de una ciudad a otra, envolviendo al público con sus singulares historias gracias a su poderosa y personal voz, que parecía ajena al paso del tiempo. Era una fuente inagotable de anécdotas, comprensible cuando se ha vivido tanto y tan intensamente. No sabía que se encontraba enfermo y, como muchos oyentes, me quedé impactado con la triste noticia de su inesperada muerte. Desde estas líneas, simplemente quiero tener un recuerdo para un comunicador único y excepcional, que deja un legado increíble. Y por supuesto, un abrazo para su mujer y sus hijos en un momento tan difícil. 

 

‘Te buscaré mientras viva’ (Aguilar), título que acaba de publicar hace unas pocas semanas el veterano periodista gaditano Paco Lobatón, tiene un sentido de homenaje necesario y sincero. El que merecen los desaparecidos y también sus familias, posiblemente tan víctimas como los primeros, llevando años de sufrimiento a sus espaldas con una incertidumbre derivada de la pérdida o ausencia –muchas veces inexplicable- de sus seres queridos. 

Lobatón ha vuelto a sus orígenes periodísticos. Ha echado mano de grabadora y libreta y se ha puesto manos a la obra para entrevistar a los familiares de los desaparecidos y conocer su historia. En sus casas, en su entorno, conociendo su día a día sin respuestas, sus testimonios en ocasiones desgarradores en búsqueda de respuestas que nunca llegan, intentando buscar muchas veces una razón para seguir viviendo, para sobrellevar un día a día siempre duro en el que las repuestas no llegan. 

Ha recopilado los testimonios de familias que se aferran en muchos casos a un clavo ardiendo, sobre todo cuando no existen evidencias ni confirmaciones oficiales que expliquen la ausencia de los suyos. En este recorrido, el veterano periodista realiza un recorrido a través de catorce casos de desaparecidos más o menos mediáticos como los de Cristina Bergua, Yéremi Vargas, David Guerrero o Diana Quer. Un reconocimiento, en cualquier caso, a esas familias rotas que buscan seguir adelante y luchan por no perder la esperanza.   

Un relato incómodo, sincero, estremecedor, esperanzado a veces, triste, emotivo siempre. No es fácil ponerse en la piel de aquellos que recuerdan el dolor con el que viven su día a día, sin saber por qué les ha tocado a ellos. Un relato que se lee con las emociones siempre a flor de piel. Subyace, en cualquier caso, la idea latente de hacer llegar la voz de los desparecidos a la sociedad para que su causa y la de sus familias no caigan en el olvido. La incansable labor de búsqueda de las familias queda siempre en primer plano, buscando fuerzas de flaqueza, sabiendo muchas veces que es posible que su interminable lucha nunca dé frutos.   

Las voces de las familias recuerdan tanto el deber de solidaridad que tenemos como  ciudadanos, así como la obligación que las instituciones y la administración tiene a la hora de velar por la seguridad de los ciudadanos. ‘Te buscaré mientras viva’ quiere ser también una invitación expresa a ir de la mano junto a aquellos que sobreviven a la incertidumbre sin dejarse llevar por el desaliento. Han pasado más de 25 años desde que Lobatón se hiciera un hueco en el imaginario colectivo con un programa que rompió moldes y que forma parte por derecho propio de la historia de la televisión. El mítico ‘Quién sabe dónde’ se convirtió en referente y descubrió una realidad social que estaba ahí pero no queríamos creer. Un problema cuyas dimensiones no sabíamos medir en su justo término. Qué duda cabe que la implicación personal de Lobatón le cambió su vida, hasta el extremo de dedicarse en cuerpo y alma a la búsqueda de desaparecidos a través de la Fundación Europea por las Personas Desaparecidas QSDglobal, que puso marcha hace unos pocos años.