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Elementos filtrados por fecha: Junio 2018

La villa de Aranda de Duero es rica en historia. Hace ahora 500 años, el joven monarca Carlos I llegó hasta la villa arandina procedente de Flandés, y su breve estancia en la pequeña localidad castellana dio grandes frutos. La estancia de Carlos I apenas fue de veinte días –desde el 30 de marzo hasta el 20 de abril de 1518- pero fue ese pequeño lapso de tiempo suficiente para que Aranda se convirtiera en Corte real y para que fuera escenario de la firma de importantes documentos, como el vinculado  a la primera vuelta al mundo emprendidas por Magallanes y Elcano.

Y el Ayuntamiento arandino, perfectamente consciente de todo este potencial y de lo que representa para la historia de este municipio burgalés aquellos hechos cruciales, ha querido rendir homenaje y recordar esta efeméride 500 años después, junto al Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, que se ha implicado en esta aventura cultural. Para ello, ambas instituciones han promovido en su Casa de Cultura la exposición ‘Aranda y la primera vuelta al mundo de Magallanes-Elcano’, un recorrido por la historia, en la que lleva de la mano al público hacia aquella gesta, uno de los grandes hitos de la historia de la navegación.

Las Reales Cédulas allí firmadas por el monarca, recogiendo las instrucciones recibidas por Magallanes para llevar a cabo su aventura náutica y acompañadas de las correspondientes transcripciones se pueden contemplar. Los documentos del Archivo General de Indias de Sevilla se pueden contemplar en esta nueva exposición, junto a los retratos de los protagonistas de aquella magnífica aventura. Las imágenes de Fernando de Magallanes, Juan Sebastián Elcano, Maximiliano de Austria, María de Borgoña, Isabel la Católica, Carlos I, el Infante don Fernando, Francisco Ximenez de Cisneros y muchos más personajes de la época se asoman al público de nuevo y se muestran tal y como eran. Figuras todos ellas relevantes de la época que permiten acercarse a la monarquía y a la realidad de 1518.    

Los mapas de la villa de Aranda de Aranda de Duero, Sevilla, Valladolid y San Lúcar de Barrameda, lugares todos vinculados a aquella gesta, se muestran en este escaparate de la historia, en el que también se ofrecen mapas de los itinerarios de los viajes del rey Carlos I –desde la villa asturiana de Tazones hasta Aranda de Duero- y del itinerario seguido por Magallanes y Elcano en aquellas vuelta al mundo. La exposición se complementa con maquetas de los cuatro centros religiosos ribereños relacionados con los protagonistas de los hechos que se vivieron: convento de San Francisco, convento de San Pedro de Regalado (La Aguilera), iglesia de Santa María e iglesia de San Juan Bautista. Un encuentro con la historia que se pude disfrutar en Aranda hasta el 27 de julio. 

La veterana periodista Pilar Cernuda, cronista parlamentaria de larga y exitosa trayectoria profesional, ha dado un giro a su carrera literaria, y se ha estrenado en el complejo mundo de la narrativa por la puerta grande, con una novela de las que dejan huella. Después de décadas de dedicación en cuerpo y alma a la información política, al análisis y a la cobertura informativa de la Casa Real española, Pilar Cernuda ha decidido dar ese salto al universo literario, con la publicación de su primera –seguramente, no la última- novela. ‘Volveré a buscarte’ (Esfera de los Libros), de reciente aparición, es la historia de una saga familiar, con el trasfondo de la emigración gallega a América, a través de varias generaciones.

Con extraordinario pulso narrativo, el libro se sumerge en una historia antigua pero al mismo tiempo próxima y conocida. La novela describe unas vivencias que muchos españoles de finales del siglo XIX y comienzos del XX se vieron obligados a experimentar en sus propias carnes, obligados por las duras circunstancias sociales y políticas de la época que les tocó vivir.

Abandonar sus casas, dejar atrás a sus familias, a su pueblo, sus vidas y marchar a América a la aventura, pensando en hacer fortuna y regresar a casa fue una realidad cotidiana para miles de españoles, muchos de ellos prácticamente analfabetos y con escasas posibilidades en la práctica para poder acceder a un trabajo cualificado. Un viaje con pocas alforjas que muchas veces no contemplaba echar la vista atrás, un viaje sin retorno donde no estaba asegurado el éxito ni la fortuna aunque algunos sí lo lograron.    

Les esperaba un continente inmenso en continua expansión que demandaba muchísima mano de obra. Argentina, Cuba, México y Venezuela eran muchos de los destinos laborales que elegían miles de españoles que dejaban atrás una vida sin esperanza ni recursos, condenados a la pobreza más atroz. Países en los que España todavía tenía un predicamento moral, que recibían con los brazos abiertos a aquellos que acudían a trabajar. Padres de familia que dejaban todo atrás y que soñaban con regresar a casa a los dos o tres años de aventura con la idea puesta en conseguir unos ahorros que les permitieran construirse una casa y abrir un pequeño negocio.        

‘Volveré a buscarte’ es una novela de corte clásico, que explora este mundo casi olvidado, con la vista puesta en personajes muy reales, originarios de la comarca gallega de Salnés, de donde es también  la autora. El debut en este género literario de Pilar Cernuda, periodista curtida en mil batallas, perfecta conocedora de la actualidad política y una de las voces más respetadas en la profesión, ha creado una obra dura y sincera, un proyecto creíble y verídico capaz de emocionar al lector. Una historia ficticia en la que seguramente muchas personas de cierta edad consigan sentirse en cierto modo identificadas. Una novela dura, de emociones, sencilla de leer, y llena de realidad. Un libro que empuja al lector a seguir hasta el final la historia de la   familia Padín en Argentina, una historia que arrancó en una pequeña aldea gallega, Ventos, y que recorre los años de expansión de Buenos Aires. Cuatro ediciones avalan este trabajo literario, que seguramente no será el último de la periodista y escritora en el terreno de la narración.   

Aranda de Duero prepara un homenaje histórico, un proyecto doble que recuerda el paso y la estancia de Carlos I por esta ciudad castellana, hace ahora quinientos años. Un proyecto que el Ayuntamiento califica como ‘ambicioso’ y también necesario, entendiendo que así lo merece la puesta en valor para la ciudadanía de dos acontecimientos históricos fraguados en la ciudad burgalesa, escasamente conocidos entre la población.  

‘Tras las huellas de Carlos I en Aranda de Duero’ es el título del ciclo de conferencias que pretenden poner de relieve dos acontecimientos que marcaron y definieron la historia de España hace 500 años: el viaje de Magallanes, que culminará con la primera vuelta al Mundo, y la despedida del joven rey a su hermano, el infante don Fernando, que parte hacia Flandes para gobernar aquellas tierras en su nombre.

El Ayuntamiento de Aranda de Duero y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua  presentaron el 5 de junio en la Casa de Cultura de la capital ribereña el ciclo de conferencias ‘Tras las huellas de Carlos I en Aranda de Duero’, encuentro que reunirá entre el 11 y el 15 de junio en la localidad arandina a un grupo de expertos universitarios que pondrán de relieve ambos acontecimientos, enmarcados en ese contexto histórico. La concejal de Cultura, Azucena Esteban y el gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Luis González, fueron los encargados de presentar este ciclo, diseñado para poner en valor y difundir entre la población arandina esta doble efeméride histórica.

El contexto histórico es el siguiente. El rey Carlos I llegó a España para tomar posesión de los reinos de Castila y Aragón, con un itinerario que arranca en Tazones (Asturias), donde llega desde Países Bajos, con destino final en Valladolid. En el trayecto desde la capital vallisoletana hacia Aragón hará parada obligada en Aranda de Duero, donde quiere pasar la Semana Santa y hacerse cargo de dos hechos de gran relieve para la historia española. En la capital ribereña se concederá a los navegantes portugueses Fernando de Magallanes y Ruy Fulero varias Reales Cédulas, además de instrucciones para la puesta en marcha del viaje a la ‘Especiería’, que culmina con la primera vuelta al mundo de Magallanes y Elcano. De la misma forma, el segundo acontecimiento que coincide en tiempo y lugar es la despedida que el monarca brinda a su hermano el infante don Fernando en las afueras de la ciudad el 20 de abril de 1518. Don Fernando partirá hacia Flandes para gobernar esos territorios en nombre de su hermano.

La concejal de Cultura quiso destacar el respaldo que había encontrado en el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua para llevar a cabo esta propuesta, que tanto representa para la ciudad. “Aranda de Duero fue testigo de unos acontecimientos que tuvieron trascendencia nacional; una historia en la que confluyen tres personajes de relieve como Carlos I, Magallanes y el Cardenal Cisneros”, apuntó Azucena Esteban, que quiso agradecer la receptividad y el compromiso mostrado desde el primer momento por el director de la fundación, Gonzalo Santonja, para que este proyecto pudiera salir adelante. 

Luis González, por su parte, quiso recordar el protagonismo que muchos pequeños núcleos de población tuvieron a la hora de configurar la historia de este país “Las pequeñas ciudades fueron las grandes protagonistas de la historia y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua no puede perder la oportunidad de recuperar estos acontecimientos”, señaló González, que recordó que esta misma propuesta se complementará en próximas fechas con una exposición sobre la misma temática, en fase de producción en la actualidad.

El programa arranca el 11 de junio con la ponencia titulada ‘Aranda, encrucijada de caminos para Carlos I’, por Luis Arranz, catedrático de Historia de la Universidad Complutense de Madrid. Continúa al día siguiente –martes, 12- con ‘El español a principios de siglo XVI’, intervención a cargo del profesor de Lengua José Luis Herrero, de la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca. El miércoles 13 es el turno de René Payo, catedrático de Historia del Arte y vicerrector de Cultura de la Universidad de Burgos. Su intervención lleva por título  ‘Arte y Caserío en Aranda entre 1503 y 1520’. El jueves, 14 de junio, el arandino Máximo López, licenciado en Derecho por la Universidad de Burgos, ofrece la ponencia titulada ‘Aranda de Duero a la llegada de Carlos I’. Y el viernes, 15 de junio, Arranz clausura el ciclo con su charla ‘Aranda y la Primera Vuelta al Mundo de Magallanes-Elcano’. El auditorio de la Casa da  Cultura será el escenario de todas estas intervenciones a las 20.00 horas. Aranda tiene una cita ineludible con la historia de España.

            

  

La Feria del Libro de Burgos acogió hace unos días -19 de mayo-, la presentación del libro ‘Los refugios de la memoria’ (Papeles mínimos), texto del escritor vallisoletano José Luis Cancho, galardonado con el ‘XVI Premio de la Crítica de Castilla y León’ que promueve el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua desde base 16 años. Este veterano galardón ha sido compartido en esta última convocatoria con la novela ‘Akúside’, del también vallisoletano Ángel Vallecillo, autor que no pudo acudir finalmente a presentar este acto literario.

‘Los refugios de la memoria’ es un libro duro, escrito como testamento literario de quien ya no piensa seguir escribiendo después de haber saboreado y exprimido una vida personal intensa, en ocasiones, llena de sinsabores. Cancho, que el 2 de junio está en la capital vallisoletana para  recoger este prestigioso premio, junto a Ángel Vallecillo, quiso compartir con sus lectores burgaleses las vivencias que ha dejado plasmadas en este centenar de páginas. Curiosamente, el abandono de la literatura que él mismo había pronosticado tras la publicación de estas memorias, parece haber quedado aparcado al menos momentáneamente, en segundo plano.        

Este libro es sincero y valiente. No evita los momentos de gran dureza que sufrió como las torturas que pasó en 1974 o el hecho de haber sido detenido y arrojado desde un tercer piso en Valladolid por miembros de la Brigada Político Social al darle por muerto. Un antes y un después que marcó tanto su vida como a la sociedad del momento. Cancho recordaba en este encuentro que la propia Universidad cerró durante todo el curso por las presiones sociales y en solidaridad con él. 

Militante antifranquista y miembro del Partido Comunista de los Trabajadores, en esta obra ha pretendido rendir cuentas con su pasado y hacer balance de su vida y su trayectoria personal, con la escritura como refugio y aceptación de su propia vida, consciente de la distancia que proporciona la propia escritura. “Realmente me siento un crítico frustrado y escribo novelas para ver cómo funcionan por dentro”, apuntó. 

Cancho, que estuvo acompañado en este acto por el profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda, miembro del jurado que falló este premio el 14 de marzo en la reunión que acogió el palacio de los Verdugo de Ávila, quiso compartir un relato plagado de vivencias personales escritas como un auténtico testamento literario.

Fundador de revistas como ‘Caballo canalla a la calle’ y ‘Los infolios’, Cancho, estudiante antifranquista y viajero incansable, es autor de cuatro novelas previas, además de ‘El viajero junto al mar (1999)’, ‘Grietas’ (2001), ‘Indicios (2004’), y ‘Lento proceso’ (2013).