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Elementos filtrados por fecha: Julio 2018

De nuevo, el verano nos regala una de esas lecturas que resultan tan estimulantes para esta época del año, uno de esos libros que queremos tener como compañía indispensable en hamacas, playas, terrazas, piscinas y espacios del mismo corte. El joven pero también experimentado, veterano, triunfador y superventas escritor suizo Jöel Dicker (1985) ha vuelto a conseguir un año más uno de esos fenómenos editoriales tan difíciles de alcanzar por el común de los autores, pero al que ya tiene acostumbrada a su legión de fieles lectores.

La desaparición de Stephanie Mailer (Alfaguara) es el nuevo thriller –colosal, lo definen ya algunos de sus críticos- que trae de nuevo a la escena a uno de los maestros del género, un autor que se mete en lo más hondo del alma y el corazón de la cultura norteamericana, estilo que ha impregnado desde hace tiempo su relato narrativo y al que se engarza con maestría y precisión de orfebre en cada nueva incursión literaria.

Precisión suiza y espíritu norteamericano podrían ser las principales señas que caracterizan y definen la obra de este joven autor, que acaba convirtiendo cada nueva cita que con su público en un éxito, capacidad al alcance de muy pocos autores. Y a las cifras me remito… Después de poco más de dos semanas a la venta, La desaparición de Stephanie Mailer ha conseguido subirse al primer puesto del podio y se ha convertido en tiempo récord en el libro de ficción más vendido en España…Posiblemente, será difícil que baje de las primeras posiciones durante las próximas semanas, tiempo proclive a este tipo de lecturas.    

Las razones que podrían explican el éxito de su trabajo literarios son variables y a veces difíciles entender, aunque en cualquier caso la esencia reside en la capacidad que tiene para manejar con maestría el ritmo literario; su capacidad de avanzar en el pasado y el presente a ritmo vertiginoso; superponer tramas interconectadas entre sí; la creación de personajes únicos y cargados de atractivo… la capacidad de generar sorpresas y ofrecer vueltas de tuerca constantes que acaban sacudiendo al lector, al que empuja a cada página por una auténtica montaña rusa sin frenos desbocada hacia un desenlace tan inesperado como inolvidable.

Las 656 páginas del libro en ningún momento se hacen pesadas. Mantiene viva esa extraña capacidad de necesidad de avanzar en la lectura, devorando páginas con rapidez, al tiempo que deseas que el libro no termine. Desde las primeras páginas te atrapa como un imán del que resulta muy difícil despegarse, una capacidad de seducción que llega de la mano de una prosa cuidada que esconde también buenas dosis de crítica social, concepto genérico en el que tienen cabida el machismo, la corrupción y el uso de redes sociales.

El libro tiene como punto de partida una antigua investigación emprendida por una periodista que estaba detrás del asesinato del alcalde y toda su familia en una idílica localidad de los Hamptons, para ir más allá y escarbar en la condición humana a través de un entramado de secretos, mentiras y envidias. Un relato aconsejable y una lectura más que recomendable para aquellos los que buscan una buena historia con la que entretenerse.   

Dicker irrumpió como un huracán hace cinco años con la publicación en España de la aclamada La verdad sobre el caso Harry Quebert, novela que obtuvo numerosos premios y que fue elegido mejor libro del año por varios medios. Su primera novela Los últimos días de nuestros padres obtuvo en 2010 el Premio de los Escritores Ginebrinos y hace un par de años se asomó de nuevo con El Libro de los Baltimore, título en el que rescataba a sus personajes del caso Harry Kebert que encontró también un gran respaldo del público, algo más tibio que el título que le popularizó. El género negro lleva años viviendo una edad de oro y la novela de Dicker tiene capacidad para pasar a integrar la elite de la nueva hornada de libros que forman parte de este género tan atractivo para millones de lectores en todo el mundo.          

Escritora y periodista o quizás periodista y escritora, Marta Robles ha vuelto recientemente al panorama literario por la puerta grande, con una novela de género negro que rompe con sus trabajos literarios previos y que sorprende al lector por haber sido capaz de crear y recrear ambientes y personajes memorables. Es igualmente cierto que en su prolongada y premiada trayectoria, la popular comunicadora ha querido y también ha sabido enfrentarse a todo tipo de narraciones de las que siempre ha salido bien parada.

Ningún género se le resiste a la escritora madrileña, que ha sabido conjugar con igual soltura novela, ensayo, libros de autoayuda, guías de turismo… Su última novela, ‘A menos de cinco centímetros’ (Espasa), es un libro en ocasiones ‘incómodo’, que cuenta con detalle situaciones difíciles y complejas, tan reales como duras en ocasiones. Un libro que ofrece multitud de matices y dibuja situaciones y lugares perfectamente reconocibles y creíbles para el lector. Tampoco faltan en el texto las dosis de violencia y erotismo que parecen necesarias en este tipo de relato negro, donde se ensamblan como piezas de orfebrería el mundo del lujo más absoluto con las situaciones más sórdidas imaginables.

Como remate, personajes de los que siempre dejan huella en el lector. Detectives atormentados que han vivido las peores situaciones imaginables, que arrastran una vida llena de claroscuros junto a mujeres de pasado neblinoso y que pasean siempre en el filo. Junto a ellos, policías de dudosa moral o escritores que han hecho del lujo su seña de identidad transitan con habilidad por las páginas de un relato llamado a dejar una huella en el lector gracias sobre todo a un personaje –Roures, Tony Roures-, detective que seguramente no tardará en entrar en escena en un futuro no muy lejano, consciente la autora del potencial y la capacidad que ofrece un personaje con tantas aristas.       

La novela, finalista en el Premio Silverio Cañada de novela negra de Gijón, también supone un punto de inflexión de una autora que tiene una extensa trayectoria y que goza del reconocimiento a su trabajo profesional como periodista, Marta Robles ha ido escalando posiciones y no es tampoco una recién llegada en el universo literario. Su primer libro publicado ‘El mundo en mis manos’ llegaba a las librerías en el ya lejano 1991. Desde entonces, su carrera ha ido creciendo paso a paso, combinando géneros, temáticas y estilos narrativos. 

Decía Rosa Montero de ‘A menos de cinco centímetros’ que era ‘una historia apasionada, una intriga tórrida que se lee con fruición de voyeur y que nos habla del amor y el dolor, del lujo y de su trastienda más tenebrosa’. Creo que la definición que hace de la novela se ajusta como un guante y responde a la realidad de esta ficción. Una novela negra, de planteamiento clásico y personajes memorables.