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No sé si les haya ocurrido alguna vez, pero a mí me pasa bastante a menudo, WORD cambia automáticamente lo que escribo sin preguntarme. Me corrige. Pero no digo nada, lo hace bastante bien, por ejemplo, si olvido poner alguna tilde gráfica o si empiezo una oración con la minúscula inicial, él siempre sabe qué hacer y mis faltas repara silenciosamente y, así, me ahorra un poco de tiempo que pasara con la corrección final del texto. Sin embargo, hay un signo sobre cual nunca me he reflexionado, hasta ahora, y que Word a veces me lo transforma. Antes me daba igual si era transformado o no, porque los dos signos, tanto el original como el nuevo parecen ser casi iguales, así continuaba con mis cosas sin fijarme en este cambio. No obstante, hay una diferencia entre ambos, ya que el trasformado es poquito más largo que el original. Por esta razón son signos ortográficos diferentes y por eso tienen usos distintos. Hoy sé que se trata del guion (el corto) y de la raya (el transformado), signos ortográficos auxiliar y de puntuación, respectivamente.
El guion, representado por medio de un trazo horizontal corto, tiene varios usos. Sobre todo lo usamos para unir palabras: une elementos que componen una palabra compuesta (franco-alemán), expresa distintos tipos de relaciones entre palabras simples (ferrocarril Madrid-Málaga), pero también lo usamos para unir otros signos y combinaciones gráficas (temporada 1999-2000). Al final de línea, por motivo de ahorrar espacio, lo usamos como signo de división de palabras (te- / léfono, telé- / fono o teléfo- / no.) Y en obras lingüísticas marca la separación entre las sílabas que componen una palabra (en este caso siempre escrito entre espacios: ca - len - da - rio) o indica que un segmento de la palabra (sílaba, morfema, elemento compositivo, etc.) va en posición final, inicial o en interior de palabra, dependiendo de su posición (-ar,re-, -bl-). ¡Pero OJO con este último uso! ¡Aquí el Word corrige sin tener derecho alguno! Concretamente se trata del caso donde hay que poner el guion ante un segmento de la palabra (por ejemplo, ante un sufijo). En este caso Word transforma incorrectamente el guion a la raya, así lo hay que corregir: –ero → -ero (sufijo de la palabra “bombero”).
La raya, mientras tanto, es poquito más larga. ¿Y cuándo la usamos?
Encierra aclaraciones o incisos. En este caso se usan dos rayas, una de apertura y otra de cierre, que van pegadas a la primera y a la última palabra del período que enmarcan: Esperaba a Emilio —un gran amigo—.
En la reproducción escrita de un diálogo, la raya precede a la intervención de cada uno de los interlocutores, sin mencionar el nombre de estos: —¿Cuándo volverás? —No tengo ni idea. —¡No tardes mucho! —No te preocupes. Volveré lo antes posible.  
En textos narrativos se utiliza también para introducir o enmarcar los comentarios y precisiones del narrador a las intervenciones de los personajes.
La raya sirve asimismo para introducir cada uno de los elementos de una relación que se escriben en líneas independientes. En este caso, debe dejarse un espacio en blanco entre la raya y el texto que sigue. Esto es un caso donde cometía errores, ya que siempre usaba el guion.
Las funciones del lenguaje, según Jakobson, son seis:
— expresiva;
— fática;
— conativa;
— referencial;
— poética;
— metalingüística.

Y como podemos ver, cada uno de los conceptos escribimos con minúscula inicial y los cerramos con punto y coma, excepto el último, que cerramos con punto. Pero hay también otras opciones. Cuando los elementos que se relacionan son simples, es posible eliminar la puntuación (el caso del ejemplo susodicho). Por el otro lado, si la relación se compone de enunciados completos, es recomendable escribir con mayúscula inicial cada uno de los conceptos, cerrando los enunciados con punto:

Entre los rasgos del castellano hablado en Aragón, sobresalen los siguientes:
— Se evita el acento en posición esdrújula.
— El sufijo diminutivo dominante es -ico.
— Se emplea mucho la partícula pues.

Estos son los usos más frecuentes de los trazos horizontales que forman parte de nuestra ortografía.

Al final querría añadir algunas observaciones. La palabra guion aparece sin tilde sobre la vocal “o”, ya que se trata de una palabra monosílaba. Es una de las novedades de la última edición de la Ortografía de la lengua española (2010).

Y una observación más. Para los que han de usar la raya en Word y no saben cómo (porque tienen tantos conocimientos como yo respecto a los programas Microsoft, es decir, no tan profundos) tengo una solución. Basta escribir dos guiones y la palabra con la que empieza el inciso (--hola), por ejemplo, y hacer clic con la barra espaciadora y ¡voalá¡ Word transforma estos guiones en una raya (–hola). Seguramente existen otras opciones, pero estas tienen que encontrar ustedes.

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