¡Atención! Este sitio usa cookies y tecnologías similares.

Si no cambia la configuración de su navegador, usted acepta su uso. Saber más

Acepto

wrapper



Hoy me atrevo a escribir unas palabras dedicadas al tema de las palabras tabú del mundo de la mujer, concretamente, de esos cinco días terribles que se repiten una y otra vez cada nefasto mes (¿ven la rima?).

Las palabras tabú son palabras que evitamos utilizar porque son socialmente mal vistas, hacen referencia a realidades consideradas desagradables, ofensivas, vulgares, groseras, poco elegantes, malsonantes, etc. Suele tratarse de las palabras relacionadas con las enfermedades, con la muerte, la edad, el sexo o también con la raza humana. Muchas veces son tabuizadas palabras que describen hechos absolutamente naturales, puede ser porque la gente teme de hablar de ellos en voz alta, ya que la realidad a la que se refieren resulta demasiado dura (como es el caso de varias enfermedades, la muerte o la verdadera edad de una mujer) o porque les da vergüenza. En este último caso se trata, por ejemplo, de las palabras que describen nuestra actividad sexual, nuestros procesos fisiológicos corporales o, en cuanto al mundo femenino, nuestro ciclo menstrual.

Tanto en mi país, en Chequia, como en España, las mujeres no dicen sin rodeos que tienen la menstruación, la regla o el periodo. Incluso en los anuncios de televisión se utiliza líquido azul para comprobar la absorción de una compresa, en vez de usar el color real de la sangre. No no, la menstruación es palabra que no se pronuncia. Es como Lord Voldemort cuyo nombre nadie quiere nombrar. ¡¡¡Pssst!!! En lugar de esa palabra, ya saben qué palabra (la que empieza con una eme), las mujeres utilizamos unas expresiones que describen nuestra situación indirectamente, más suavemente, con elegancia y decoro, es decir, usamos eufemismos (o, muchas no decimos nada, sufrimos calladas y nadie luego sabe ¡qué demonios nos pasa!). Y no solo las mujeres denominamos la menstruación de diferentes maneras, también los hombres son grandes inventores en este sentido. Por ejemplo, el mismo Quevedo usaba la expresión “calendas púrpuras” para referirse a estos días “de fresa”.

Aunque este proceso natural sigue siendo un tabú, la situación en nuestro continente no es tan dura. Nosotras solo no hablamos respecto al tema, ningún otro influjo la menstruación no tiene, es decir, nuestra vida sigue sin cambios: trabajamos, salimos, hacemos deportes, etc. Sin embargo, en Afganistán, la mayoría de las adolescentes no se ducha mientras menstrúa; en India las mujeres durante estos cinco días no pueden entrar en la cocina y comer con la familia; en Ghana las niñas con la regla no van a la escuela (y nosotras, las europeas, solo tuvimos el justificante para no participar a la Educación Física) y en Nepal, por seguridad, las mujeres son separadas (¿o “desterradas?”) de la vida pública. ¡Qué suerte que vivimos aquí!

Para más información sobre cómo viven las mujeres sus reglas en diferentes países pueden leer el artículo que encuentran bajo este enlace:

https://elpais.com/elpais/2017/11/09/actualidad/1510240864_380514.html

A continuación les dejo unas de estas expresiones que las mujeres usamos al hablar sobre “nuestros días”. Algunas son muy divertidas. Me llamó la atención, por ejemplo, la de la “amiga comunista”.

ALGUIEN HA VENIDO

Ha venido mi tío.

Mi amiga Inés, la que viene cada mes.

Ha venido mi prima.

La amiga comunista.

ALGO MALO, DOLOROSO, SUCIO…como una enfermedad

Estoy en los días malos.

Me duelen los riñones.

Estoy enferma.

Estoy indispuesta.

Estoy manchando.

Estoy mala.

Estoy en días críticos.

Menstruación como COSAS DE COLOR ROJO

La marea roja.

El tomate.

La de rojo.

OTROS

El club de la R.

Me están pintando el garaje.

Estoy en esos días del mes.

Estoy en mis días.

¿Y ustedes, queridas mujeres, usan alguna de estas expresiones (o alguna “suya”) o no les hace problema hablar abiertamente sobre sus cinco días del ciclo menstrual?

Inicia sesión para enviar comentarios