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El español es una lengua con gran variedad de palabras y expresiones, algunas de ellas resultan extrañas a quienes no las conocen. Incluso los propios nativos de la lengua, a veces, nos sorprendemos con expresiones que nunca habíamos oído.
A raíz de esto, creo recordar que la semana pasada, la mujer que limpia en mi casa, una mujer burgalesa de toda la vida, que nació en un pueblo de la provincia y creció en Burgos utilizó la expresión Llover si conocimiento. La situación era la siguiente: acababa de llegar de la universidad con mi padre, ya que él me lleva a casa en coche hasta casa y estábamos todos allí. Ese día llovía con fuerza y de forma persistente y apenas había parado en toda la mañana, y al ver como llovía, esta mujer que, cómo os he dicho, limpia en mi casa, dijo: Llueve sin conocimiento. La expresión nos hizo reír a todos, pues nos resultó sumamente graciosa, además ninguno de nosotros la habíamos oído antes. Esta mujer nos explicó el significado de dicha expresión, que no era otro que “llueve alocadamente”, o “llueve mucho y sin parar”.
Otras expresiones utilizadas para decir que llueve mucho son algunas cómo llueve a cántaros o llueve a mares. Estas expresiones literalmente quieren decir que es como si lloviera un mar o unos cántaros, que son unos recipientes de barro que se utilizaban para llenar de agua antiguamente las mujeres que iban a la fuente. De ahí la expresión Tanto va el cántaro a la fuente que al final se rompe, dando a entender que quien se suele exponer a situaciones de peligro finalmente no podrá salir de una de ellas.
También hay expresiones para referirse a distintos tipos de lluvia, como por ejemplo para referirnos a una lluvia finísima típica del norte, cuyas gotas parece que floten, y que, a pesar de ello, acaba mojándonos. Esta lluvia es conocida en el País Vasco como txirimiri o calabobos en el resto de España. Solemos decir: ¡Menudo calabobos!, ¡Esto no es nada, es un txirimiri!, que hace referencia a que es una lluvia escasa. Decimos: ¡Está chispeando!, porque es como si cayeran chispas de lluvia. Decimos que chispea cuando comienzan a caer unas pocas gotas. En ocasiones caen unas gotas y después llueve mucho más, la expresión ¡Está chispeando!, la utilizamos al referirnos a las primeras gotas de lluvia antes de la tormenta. En ocasiones, la lluvia nos pilla por sorpresa y cae mucha cantidad; es entonces cuando decimos: ¡Menudo chaparrón!. Otra forma de expresar que llueve abundantemente, sería mediante la expresión: ¡Caen chuzos de punta!, antiguamente se llamaba chuzos a unas herramientas de hierro utilizadas como arma, con forma alargada y un lado afilado en punta. Esta expresión es exagerada, evidentemente.
Existen aún más expresiones con las que los españoles nos referimos al tiempo. Para indicar el estado del día, si es un buen día soleado, en el que no llueve y hace una temperatura agradable, decimos: ¡Hace un día espléndido!, pero si es un día oscuro o frío en el que nieva, graniza o llueve diremos: ¡Hace un día de perros!.

Para expresar que hay una temperatura baja, es decir, que hace frío, se usan expresiones como: Hace rasca, para decir que hace un poco de frío, pero algo más de lo habitual. Esta expresión se usa para alertar a otra gente sobre la baja temperatura, y avisarles de que se deben abrigar. En nuestro idioma para manifestar que hace mucho frío se utiliza la expresión: Hace un frío que pela, especialmente en invierno, que es cuando hace más frío. Otra forma de decir lo mismo pero de una manera mucho más coloquial incluso vulgar, es: ¡Hace un frío del carajo!. Cuando hay mucha humedad en el ambiente además del frío se suele decir: ¡Hace un frío que cala!, calar quiere decir mojar. Al haber humedad se nos moja la ropa por lo que parece que haga más frío del que realmente hace.
Para referirnos al calor, se utilizan expresiones como: ¡Hace un sol de justicia!, para referirnos a un día despejado y caluroso en el que brilla el sol. Esta expresión proviene de un castigo al que sometían a los presos en el pasado. Este castigo se basaba en atar a los presos y dejarles al sol veinticuatro horas sin poder beber ni comer absolutamente nada. Otra expresión es: ¡Hace un calor infernal!, para referirse al gran calor que hace en España en verano, pues en algunas regiones españolas por la noche se llega a 30º C. Otra expresión es: ¡Te vas a asar!, para referirnos a que hace tanto calor que es como si nos estuvieran cocinado vivos al horno. Por último, solemos decir: ¡Te vas a achicharrar!, para referirnos a lo mismo solo que, en este caso, achicharrar se refiere a quemar algo, es lo que queda tiznado y negro.

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