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El español es una de las pocas lenguas del mundo con tildes y acentos. El acento tiene como función enfatizar una sílaba de una palabra al obligarnos a pronunciarla con más intensidad o en un tono más alto. La tilde es su representación gráfica. Pero marcar la fuerza con la que debe articularse un parte de la palabra no es la única función de la tilde. De hecho, existe otra función, que convierte a la tilde en un signo ortográfico de gran utilidad (o dificultad, según la persona), puesto que permite distinguir el tipo y el significado de palabras que, a priori, son parecidas. Es lo que se denomina “tilde diacrítica”

Según FundéuBBVA, “la tilde diacrítica es la que permite distinguir palabras que se escriben igual, pero que tienen significados distintos y presentan diferente pronunciación”.

Algunas de estas palabras que emplean tilde diacrítica son monosílabas, pero recuerda que, por lo general, las palabras monosílabas no llevan tilde. Así pues, distinguimos entre:

1.Los pronombres personales tú, él y y los adjetivos tu y mi y el artículo el.

  1. dices que tu casa es azul.
  2. Mi abuelo me quiere a .
  3. Él quiere comer el
  4. Seguimos con (pronombre personal o adverbio de afirmación), (verbo saber) y (verbo dar), frente a si (conjunción o nota musical), se (pronombre personal) y de (preposición):
  5. Si quieres dime que sí.
  6. que no te gusta que se bañe en el mar.
  7. Quiere que le un pedazo de
  8. 3. Para terminar con los monosílabos, es preciso distinguir entre (bebida) y te (pronombre personal): El te gusta mucho; y más (adverbio, adjetivo, pronombre, conjunción con valor de suma o sustantivo), frente a mas (conjunción adversativa equivalente a pero): Quiero comer más, mas estoy muy lleno; o los adverbios aún (sustituible por “todavía”) y aun (sustituible por hasta, incluso, también) .

Además de para distinguir ciertos pares de palabras monosilábicas, la tilde diacrítica también diferencia pares de palabras polisílabas, como es el caso de los siguientes interrogativos y exclamativos, que siempre llevan tilde: cómo, cuándo, cuánto y (a)dónde, qué, cuál, cuán, quién...

Para terminar, la “Ortografía de la lengua española” a partir del año 2010, señala que los demostrativos este, ese y aquel no deben llevar tilde, tanto si funcionan como pronombres o como determinantes. Del mismo modo, tampoco es necesario que la palabra solo lleve tilde, ya sea adjetivo o adverbio (“en este último caso el uso de la tilde únicamente es admisible si existe riesgo de ambigüedad, aunque no necesario”).

Y hasta aquí el artículo de hoy. Como ves, la tilde diacrítica ayuda a distinguir unas palabras de otras, aunque pueda provocar confusión en algunos casos y podamos no tener claro cuándo hay que ponerla y cuándo no. Recuerda que poner tilde cuando no se debe es igual de malo que no escribirla cuando es necesario. Espero que este artículo haya resuelto tus dudas si las tenías.

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