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Elementos filtrados por fecha: Diciembre 2016
Viernes, 23 Diciembre 2016 00:00

MANUSCRITOS ILUMINADOS

A lo largo de estas semanas previas a las vacaciones de Navidad hemos desarrollado varios talleres en el Instituto de la Lengua para chavales entre 12 y 15 años. Uno de los talleres que más me gustan es "Manuscritos Iluminados". Sin embargo, al principio no sabía cómo atraer la atención de esos chicos y chicas con un tema que parece, en principio, tan alejado de la realidad actual, ya que no quería caer en la explicación de una serie de contenidos a modo de clase magistral. Mi objetivo lo tenía bien claro: realizar un taller dinámico acercando los manuscritos iluminados a la actualidad. 
El término "manuscrito" hace referencia a aquellos textos escritos a mano. Hasta los siglos XI-XII no aparecen las mesillas, así que anteriormente, quienes escribían manuscritos lo hacían antes del siglo XI sobre las rodillas. Asimismo, la palabra "iluminado" designa actualmente al conjunto de los elementos decorativos y representaciones de imágenes ejecutadas en un manuscrito (letras capitales, los bordes, miniaturas) para embellecerlo. En cambio, en el siglo XIII el término "iluminado" hacía referencia sobre todo al uso del dorado realizado con laminillas muy finas de oro llamadas "panes de oro". 
Como hemos visto, los manuscritos son representativos de una época muy alejada a la actual, es decir, la Edad Media (s. V-XV). Un período donde la cultura quedó relegada a los monasterios en manos de los monjes. Algunos de los monasterios más importantes destinaron una habitación para la confección de libros, esta es, el scriptorium (escritorio). Por tanto, algunos de los monjes se dedicaban a la tarea de copiar los manuscritos. Estos trabajaban a la luz del día, no utilizaban teas ni velas por el temor a posibles incendios.

La mayor parte de los libros de la Europa cristiana más copiados eran libros litúrgicos: misales, evangeliarios, cantorales, etc., necesarios para la celebración de los ritos sagrados en iglesias y monasterios. El arte de los manuscritos iluminados o ilustrados se extendió durante toda la época gótica (s. XII-XV). En un principio tenían un carácter especialmente sacro y dado lo costoso y elaborado de la técnica se reservaba generalmente para biblias de altar; pero pronto, con la aparición de la rica clase burguesa y de las universidades se empiezan a elaborar fuera de los monasterios y se introducen temas profanos. En este sentido cobra muchísima importancia la ilustración del Libro de Horas o el libro devoto de las personas pertenecientes a la aristocracia o burguesía. Asimismo, durante los siglos XIV y XV se hicieron versiones de estos libros de horas para todos los gustos y bolsillos.

Hasta el momento, nada de lo que he explicado anteriormente nos lo pone fácil para acercar los manuscritos iluminados a la realidad de estos chicos y chicas sin aburrirles. Bien por la época tan lejana a la que nos tenemos que referir, bien por los temas que se tratan en los manuscritos. Entonces, ¿cómo lo hacemos?
Para empezar, hago una explicación a partir de una representación power point. Durante cinco minutos les comunico qué es un manuscrito iluminado, quiénes escribían este tipo de textos y qué utilizaban para decorarlos. En el power point más que poner letra hay sobre todo ilustraciones de manuscritos iluminados. Así, ellos ven cómo estaban decorados, es decir, qué colores se usaban y qué motivos utilizaban para ser iluminados –motivos florales, animales o figuras geométricas, principalmente. De esta manera, les hago entender la importancia que tienen las ilustraciones y la decoración en el manuscrito, ya que éstas transmiten un mensaje e intentan captar la atención de un público (que muchas veces no sabían ni leer, ni escribir) con toda la decoración empleada. Esto me permite acercarlo a la época actual, ¿de qué manera?
Hoy en día, la imagen y, en general, todo lo visual ha ganado un gran terreno. Constantemente estamos recibiendo información directa o indirectamente a través de las señales de tráfico, la publicidad, etc. Los ejemplos que utilizo para que estos chicos comprendan la importancia de la ilustración y se entusiasmen un poco con los manuscritos iluminados son los carteles de las películas. Estos, a través de la imagen, nos transmiten varios mensajes. Por una parte, el género de la película (drama, comedia, acción...) y, por otra, vemos a los actores principales y, en ocasiones, de fondo aparece el escenario donde se desarrolla la trama.

Una vez que les he transmitido y comprendido el tema, ellos tienen que ilustrar su propio manuscrito como en los ejemplos vistos en la presentación. Primero, escogen al azar una sinopsis de una película. Luego, tienen que escribir en un folio el resumen con una bonita tipografía, empleando letras capitales y poniendo un título a la película que les ha tocado. De esta manera, ya han experimentado la labor como copistas. Después, deben dibujar en miniatura cómo se imaginan el cartel de la película y decorarlo lo máximo posible con el fin de captar la atención de sus compañeros para ver la película y, para ello emplean todo tipo de materiales (rotuladores, purpurina, pegatinas, etc.). Finalmente, con esta última labor practican la tarea que realizaba un ilustrador medieval y aprecian la importancia de los manuscritos iluminados.

Viernes, 16 Diciembre 2016 00:00

INCENTIVAR A LEER

"Adquirir el hábito de la lectura es construirse un refugio contra casi todas las miserias de la vida" decía William Somerset Maugham, escritor británico de finales del XIX y autor de numerosas novelas y cuentos. Sin embargo, uno de los problemas a los que nos tenemos que hacer frente con nuestros hijos y/o alumnos es precisamente el cómo fomentar el hábito de la lectura. Muchos niños y adolescentes aseguran que no les gusta leer y, con ello, se pierden una infinidad de posibilidades como viajar por mundos insólitos. En esta línea contamos con obras clásicas como en Los viajes de Gulliver, La vuelta al mundo en 80 días, Robinson Crusoe; o algunas más actuales como Star Wars en las que la lectura y la imaginación nos lleva de viaje por el espacio interestelar, donde encontramos un universo complejo con multitud de galaxias y planetas. También destacamos la obra de Tolkien, El señor de los Anillos. En este, el lector viaja por una ficticia Edad Media poblada por seres humanos y criaturas fantásticas como enanos, hobbits, elfos y ogros, entre otros. Del mismo modo, otra posibilidad que se pierden nuestros hijos y alumnos por no leer es el conocimiento de esos sentimientos o aspectos de la vida que les preocupa o sienten curiosidad y que no se atreven a preguntarnos. Bien porque les da vergüenza (la sexualidad), bien porque es un tema tabú en la sociedad, como la muerte por ejemplo.
Sin embargo, hay que ser realistas y no podemos pedir peras al olmo. Nuestros hijos y alumnos ven a sus padres y profesores como referentes. Hacen y dicen cosas que nosotros hacemos y decimos. Es decir, si nos ven leer habitualmente, les transmitimos la pasión por leer y les anunciamos con emoción todos esos aspectos de los que pueden tratar los libros y que les puede llamar la atención –el primer amor, conocer el cuerpo humano, viajar a Italia, o la música–, captaremos su atención y les motivaremos a leer. Porque así descubrirán mundos y, lo más importante, se conocerán a sí mismos.
Para empezar a incentivarlos en la tarea de leer, podemos comenzar con libros más visuales, como los álbumes ilustrados o los pop-up. Aquí os dejo algunos ejemplos:
- Sobre mundos fantásticos (Star Wars, Juego de Tronos):
https://www.youtube.com/watch?v=ccWbuMzmqHQ
- Sobre el cuerpo humano:
https://www.youtube.com/watch?v=_36BT7RSpRE

- Sobre magia:
https://www.youtube.com/watch?v=N6APZS6jtGU&feature=share

- Sobre higiene bucal:
https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.654497611395151&type=1

- Clásicos: 20.000 leguas de viaje submarino
https://www.facebook.com/media/set/?set=oa.647803958731183&type=1

Cuando uno es suficientemente valiente como para sentarse a ver los informativos de televisión o escuchar los de radio, ha de tener, como se dice, las orejas bien abiertas y el cerebro despierto. En los últimos tiempos, o en realidad, toda la vida, hemos oído discursos políticos que bien parecerían sacados de una película de Berlanga.
Actualmente, el porcentaje dedicado a la política, sobre todo nacional, es, en mi opinión, excesivo. La segunda cifra se la lleva el fútbol y lo poco que resta del tiempo del telediario corresponde con el grosso del resto de noticias.
Pues bien, yo me pregunto: de todo lo que escuchamos en la prensa, ¿qué podemos creernos? Analizando los discursos de los últimos años desde una perspectiva extranjera, da la sensación de que oye, que no estamos tan mal. Esto me ha llevado a indagar en lo que se ha llamado el populismo, el término preferido de cualquier tuitero ídolo de masas, pero más concretamente en los eufemismos recurrentes de nuestros más altos dirigentes (y reflejados en la prensa) para endulzar nuestra existencia. La RAE define este término como 'manifestación suave o decorosa de ideas cuya recta y franca expresión sería dura o malsonante'. No obstante, bien parece que esta acepción se ha corrompido. Mira, como muchos de nuestros políticos.
He indagado y para mi fortuna, o desgracia, hay muchísimos, así que he decidido hacer una pequeña selección de los más sonados. Y se dice el pecado, pero no el pecador.

1. Movilidad exterior: hace referencia a la inmigración que han de afrontar los jóvenes para encontrar trabajo fuera del país. Pareciera que se mudan de su país por gusto, pero es bien sabido que sucede todo lo contrario. Es lo que se ha llamado fuga de cerebros. Más de una película hay sobre esto y no es la primera vez en la historia de nuestro país en la que sucede, pero es que no aprendemos.

2. Crecimiento negativo: que no, que no, que no es que la economía vaya fatal, lo que pasa es que crecemos para atrás. Dile eso a una madre sobre su niño y a ver qué tal se lo toma.

3. Tributación indirecta: la palabra tributo la inventaron los romanos. Ahora decimos impuestos, pero no escuchamos nunca que se suben. O eso parece.

4. Ajustes económicos, austeridad o reformas estructurales: uno no puede decir recortes, pobreza o leyes económicas desigualitarias. Quedaría rarísimo en una campaña electoral.

5. Externalización: se refiere a la privatización de los servicios públicos (hospitales, escuelas, etc.). Y ya sabemos lo que pasa cuando un servicio se convierte en empresa.

6. Situación ciertamente difícil y complicada o condiciones adversas: nada, lo de la crisis es solo un bachecito.

7. Conflicto armado: que eso de la guerra es muy del siglo XX.

8. Daños colaterales: se refiere a la muerte de civiles en un conflicto armado. Algo así como el desconchón de una pared si tiras una puerta.

En fin, así es como funciona el Gran Hermano de la vida moderna. Ya nos avisaba Aldus Huxley en Un mundo feliz. Lo único es que no hemos podido escucharle porque estuvimos muy ocupados leyendo en Twitter cómo se enzarzaban dos políticos. Populistas...