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Elementos filtrados por fecha: Julio 2016
Viernes, 29 Julio 2016 00:00

Sistemas de acreditación del español

Creo que nadie puede discutir que aprender y hablar idiomas es algo indispensable en la actualidad, ya sea porque lo necesitas para trabajar o viajar o ambos. El español es una de las lenguas más habladas en todo el mundo, por ello, muchas personas estudian este idioma.

Para acreditar tu nivel de español existen hoy en día dos sistemas: el DELE y el SIELE. En esta entrada, hoy vamos a hablar un poco sobre ambos certificados y estudiar los pros y contras de ambos.

El DELE (Diploma de Español como Lengua Extranjera): es un sistema de acreditación que evalúa el grado de competencia y dominio del idioma español. El Instituto Cervantes es el organismo encargado de organizar las convocatorias de los exámenes y la Universidad de Salamanca es la encargada de la elaboración, corrección y evaluación final de todos los exámenes.

El SIELE (Servicio Internacional de Evaluación de la Lengua Española) también evalúa y certifica tu dominio del español, pero no sólo está promovido por el Instituto Cervantes y la Universidad de Salamanca, sino también por la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad de Buenos Aires.

Las características de ambos sistemas son las siguientes:
- Si eliges realizar el examen DELE, debes elegir un nivel determinado para presentarte (A1, A2, B1, B2, C1 o C2). En cambio, en el SIELE no hace falta que elijas un nivel concreto porque tu vas realizando las diversas pruebas de los niveles.

- En el DELE, si te presentas y apruebas, estupendo. De lo contrario, si suspendes, no acreditas ningún nivel. Por el contrario, en el SIELE, dependiendo de la puntuación que saques, siempre vas a acreditar algún nivel aunque no sea el que hayas deseado al principio. Además puedes realizar las combinaciones que quieras. Esto es, puedes elegir de qué competencias de la lengua quieres que se te evalúen: sólo la comprensión lectora y auditiva; o la comprensión lectora y la expresión escrita, etc.

- El DELE es un sistema que cuenta con una larga trayectoria y tradición, por ello para prepararte el examen DELE de un nivel determinado puedes realizar previamente cursos específicos o también puedes encontrar algunos modelos de examen en la página web del Instituto Cervantes.

http://www.dele.org/espanol/

En cuanto al SIELE, al ser un sistema novedoso todavía no hay mucho material de exámenes, pero tienes algún modelo y una guía informativa en su página web.


https://siele.org/web/guest/home

- En el DELE se trabaja en torno al español peninsular. Sólo en niveles muy altos tienes alguna otra. Por otro lado, en el SIELE, al ser un servicio internacional, se trabajan con todas las variedades del español, tanto peninsular como el español de América.

- En el DELE tienes que esperar la convocatoria correspondiente para realizar de manera presencial el examen en alguno de los centros acreditados. En cambio, el SIELE se realiza de manera online todas las pruebas en alguno de sus centros y no tienes que esperar convocatorias y los resultados son más rápidos

- Si apruebas el examen, obtienes un certificado donde se te acredita el nivel al que te has presentado para siempre, es decir, no caduca el diploma. En cambio, el diploma SIELE caduca a los 2 años.

- Para terminar, en cuanto al precio, el DELE depende de dónde lo realices y del nivel al que te presentes. Por ejemplo, en España el DELE del nivel B2 cuesta 188€. En cambio, si realizas el examen completo de SIELE (SIELE global), te cuesta 155€. Sin embargo, este sistema al ser novedoso, todavía no puedes realizarlo en todos los países.

Como todo en la vida, todo tiene sus pros y contras, pero espero que con esta información os haya aclarado ambos sistemas de acreditación y tengáis más claro estos modelos.

¡Hasta la próxima!

Todas ellas son marcas que designan productos, y viceversa. Aunque no nos paramos a reflexionar sobre este proceso de creación del léxico, este recurso es muy llamativo, pues lo usamos habitualmente. Por esta razón, la entrada de este blog la dedicamos a tratar este asunto.

Son vocablos que proceden de marcas registradas o marcas comerciales, pero con el paso del tiempo, muchos nombres de marcas se han convertido en nombres comunes o genéricos para indicar una clase de productos con rasgos similares, y por ello se escriben con minúscula. Es decir, la marca de un producto específico se ha acaparado del resto de artículos que tienen características semejantes. Por ejemplo, pan Bimbo, clínex o papel Albal, son casos donde la marca se ha adueñado del propio producto, pues habitualmente utilizamos la marca para nombrar a otros productos con las mismas condiciones, creándose, de este modo, un proceso de creación metonímica de las marcas comerciales. Por poner otros casos llamativos: comer "kikos" (maíz tostado), comprar "juanolas" en la farmacia, tomar leche con "colacao" y "dónuts", echarse "rímel" en las pestañas, echar "típex", pegar algo con "celo", etc.

En otros casos, el proceso ha sido al revés. "Tirita", "potito", "minipímer" o "túrmix" son productos que se conservan y usamos diariamente, pero las marcas originarias han desaparecido.

Por otro lado y para terminar, también tenemos algunas unidades léxicas compuestas por marcas de productos que se comportan como adjetivos. Por ejemplo: sonrisa profidén, cuerpo danone o sonido dolby, entre otros.

Está claro que somos lo que vemos y eso se refleja en nuestro habla, pues la publicidad juega un papel importante en la creación del léxico y contribuyen a enriquecerlo día a día.

 

NOTA: "Metonimia": Tropo que consiste en designar algo con el nombre de otra cosa tomando el efecto por la causa o viceversa, el autor por sus obras, el signo por la cosa significada, etc.; p. ej., las canas por la vejez; leer a Virgilio, por leer las obras de Virgilio; el laurel por la gloria, etc. (DLE)

Miércoles, 13 Julio 2016 00:00

La jerga juvenil

El lenguaje es un organismo vivo que cambia paulatinamente con el paso de los años. Ni que decir cabe que, no hablamos igual cuando tenemos 8, 18 u 88 años. En este sentido, hablamos de las jergas, es decir, modalidades lingüísticas especiales de un determinado grupo social o profesional que usan entre sí. Por ejemplo, la jerga juvenil, como el propio nombre indica, es característica de los jóvenes. Estos emplean un léxico especial y por ello, se hacen distinguir del resto de grupos sociales. La jerga juvenil se caracteriza por el uso de palabras comodín ("colega"), neologismos, apócopes ("mates", "poli") o extranjerismos ("body"). A veces, los jóvenes emplean un vocabulario tan particular que prácticamente es imposible entenderlos. Así, puede haber padres que vean a sus hijos (y viceversa) como auténticos marcianos debido a esta jerga específica de jóvenes, y se consideren como personas alejadas de la realidad o incluso mayores. En esta entrada de hoy vamos a comentar los vocablos más usados por los jóvenes para que así, podamos entenderlos mejor y exista una comunicación efectiva entre padres e hijos o nativos y no nativos. Aquí van algunos de ellos:

- Estar de jajas: significa pasarlo bien, divertirse. Por ej. Laura llama a sus amigos o colegas y les pregunta: "¿Oye chicos qué hacéis, dónde estáis? que voy para allá". Sergio contesta: "Nada, aquí estamos de jajas en el bar de siempre tomándonos algo".

- Ser un gocho: designa a aquella persona que come en exceso y es muy glotona. Por ejemplo: Juan no ha dejado nada de comida al resto de sus compañeros. Es un gocho.

- Meh: Según el diario El País esta expresión "se utiliza para denotar dejadez o falta de interés". Por ejemplo: Laura, por favor, recoge tu habitación. A lo que ella contesta: "Meh, qué pereza. ¿No puede ser en otro momento?".

- Ser (algo) (alguien) morralla: significa que carece de valor, inútil. Por ejemplo: Jo, tío, este concierto es una morralla. ¿Nos piramos (vamos)?

- Hacer un next: El País nos explica esta expresión de la siguiente manera: cuando alguien ha hecho un next es que ha pasado olímpicamente de otra persona, con el agravante de que lo ha hecho en su propia cara. La expresión viene del inglés: next significa siguiente.

- Hacer o ir de postureo: exhibirse, llamar la atención, aparentar. Por ejemplo: Mira, Lidia, ya está haciéndose selfies con sus amigos en la playa. Cómo le encanta el postureo.

- Ser (alguien) o (algo) un trol/ Mordor: se dice cuando una persona es muy fea. La palabra Mordor procede de la obra literaria de El señor de los anillos.

- Trolear: Engañar, bromear, tomar el pelo a alguien, vacilar.

- Zas en toda la boca: La expresión procede de la serie Padre de familia. Y es una de las frases más famosas de Peter Griffin, personaje de la serie.
Se le dice a alguien que le han dado un corte o se ha equivocado.