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Elementos filtrados por fecha: Octubre 2017
Viernes, 27 Octubre 2017 22:54

El origen de la letra Ñ

A lo largo de nuestro blog nos dedicamos a los temas diversos del mundo lingüístico de la lengua española y si leemos atentamente el nombre de este, nos fijamos en el término virgulilla. Virgulilla es un signo ortográfico peculiar de nuestra lengua, estrechamente relacionado con la letra n. Su unión forma una de las representaciones gráficas más simbólicas del castellano, en una única letra, la letra ñ, se refleja la historia y la cultura española, quizá la razón principal por la que el Instituto Cervantes la eligió como protagonista en su logotipo para representar su espíritu. Pero ¿cómo apareció en español? Para descubrir su origen en lengua española hace falta que echemos un vistazo a la evolución del fonema nasal platal /ɲ/ que hoy en día representa esta letra.


La ñ es la decimoquinta letra del abecedario español y para saber más sobre ella debemos retroceder a la Edad Media, a la época cuando el latín poco a poco cedía al romance. El latín no conocía ni la letra ni el sonido característico de la eñe, sin embargo, con la aparición de la yod en la lengua hablada, las cosas cambiaron. La yod es un un término lingüístico que se usa para designar los sonidos palatales que aparecieron durante la evolución del latín al español (romance) en la época medieval y que tuvieron varios influjos en la lengua. Uno de estos influjos fue también la palatalización de las consonantes que se encontraban en un estrecho contacto con la yod, así, mediante este proceso surgieron en español medieval nuevas consonantes, las palatales, entre las que encontramos también nuestra nasal palatal /ɲ/.
Ya sabemos cómo se originó el fonema, ahora nos toca explicar cómo evolucionaron las grafías que este fonema representaban hasta llegar a la grafía actual. El origen de la letra ñ se debe a la necesidad de representar gráficamente un sonido nuevo, el susodicho fonema nasal palata. Los escribas, por eso, tuvieron que inventar formas nuevas para transcribir este fonema en los textos. E inventaron tres formas diferentes: nn (anno-año), gn (lignu-leño) y ni (Hispania-España). Así, en un mismo texto podíamos encontrar las tres variantes del nuevo fonema. No obstante, los transcriptores que usaban la ene geminada pronto empezaron a usar una forma más económica, una sola ene con una vírgula encima que fue ondulándose, quizá por razones estilísticas, lo que le dio nacimiento a la virgulilla actual.

Estas tres formas gráficas (ñ, gn, ni) del fonema nasal palatal perduraron hasta el reinado de Alfonso X el Sabio del siglo XIII. El rey realizó la primera reforma ortográfica del castellano con el fin de unificar y economizar la lengua y, en cuanto a las tres variantes gráficas del fonema nasal, optó por la letra ñ. El uso de la letra se extendía poco a poco y al final del siglo XV, en 1492, cuando Nebrija la incluyó un su gramática, la primera del castellano, su uso se fijó en la lengua castellana. Desde aquel tiempo ya no cambió nada y la letra la usamos en español hasta nuestros días.


Así fue la evolución de la letra eñe y con ella relacionada aparición de la vírgula que la caracteriza tanto. Sin embargo, conviene decir que otras lenguas románicas eligieron su propia forma de representar el sonido. Por ejemplo, el italiano y el francés adoptaron la forma gn (spagnolo, espagnol), mientras el catalán se quedó con la ny (espanyol).

Lunes, 23 Octubre 2017 10:41

¿Marca o palabra?

 

Kleenex, Post-it, Rimmel, Tupperware, Albal, Tiritas, Pritt, Diurex…en el Diccionario de la lengua española esporádicamente encontramos definición de estas palabras, pero a pesar de todo, todos nosotros las usamos diariamente. Son las marcas registradas que en español perdieron su privilegio de ser marcas, es decir, ya no se usan para referirse a un producto exclusivo, sino a una categoría de productos. Kleenex ya no son los delicados y blandos pañuelos de papel, sino todos los tipos de pañuelos desechables. La razón es simple, son marcas que dieron nombre e imagen a productos que revolucionaron el mercado y cuando aparecieron marcas que empezaron a distribuir el mismo producto, la marca perdió su exclusividad y “se confundió con la muchedumbre”, pero su nombre siguió y sigue usándose para referirse a la categoría de productos. A continuación presentaré una lista de 20 palabras de uso común que son marcas registradas y…perdidas. La palabra en negrita es la marca registrada y la definición que la sigue señala la categoría de productos para que la marca se usa.

Actimel: productos lácteos probióticos

Albal: papel de aluminio

Coca-Cola: bebida refrescante con sabor a cola

 

Cotonetes: bastoncillos

Diurex: cinta adhesiva

Granola: mezcla de cereales 

Kleenex: pañuelo de papel

Nesquik: chocolate en polvo

Pan Bimbo: pan sándwich

Philadelphia: queso crema

Post-it: hojas de papel autoadhesivo

Pritt: pegamento sólido en barra

Pyrex: vidrio de borosilicato

Red Bull: bebida estimulante

Rímel (Rimmel): Cosmético para ennegrecer y endurecer las pestañas

Super glue: pegamento instantáneo

Tampax: tampones

Tipp-ex: líquido corrector

Tiritas: tiras adhesiva por una cara

Tupperware: recipiente plástico

¿Y ustedes? ¿Cuántas veces han pedido Kleenex y les han dado pañuelos Tisufar?

 

 

Durante mis clases de la lengua española escuchaba muchas veces las frases tipo:

  • Habían muchas personas en la calle.
  • Han habido algunas quejas.
  • Hubieron problemas con esta asignatura.

Pero ¿De dónde  viene este error que cometemos tan a menudo? Desde mi punto de vista, es decir, desde el punto de vista de una estudiante extranjera de la lengua española que tiene muchas experiencias con los errores, no es nada difícil explicar su origen. La concordancia. Esto es la respuesta. Los estudiantes solemos ser acostumbrados poner todo en plural si las palabras fundamentales de la frase son también en plural, en nuestros ejemplos susodichos se trata de: personas, quejas y problemas. Sin embargo, en una oración el predicado debe concordar en número y persona solo con el sujeto, sin importar otros elementos que lo acompañan. Y esto es un punto débil. De lo que no nos damos cuenta es que las palabras personas, quejas y problemas no son sujetos, sino meros complementos directos cuyo número no importa. ¿Dónde está entonces el sujeto? En español, la construcción haber + sustantivo empleada para denotar la mera existencia de algo funciona como impersonal, es decir, no tiene sujeto y, por eso, la forma del verbo haber va siempre en tercera persona del singular. En consecuencia es un error poner el verbo haber en plural, ya que el complemento directo nunca determina la concordancia. 

Así, las formas correctas de nuestros ejemplos por eso son:

  • Había muchas personas en la calle.
  • Ha habido algunas quejas.
  • Hubo problemas con esta asignatura.

Espero que este artículo haya aclarado el problema y las construcciones haber + sustantivo ya no les vayan a complicar la vida. A continuación adjunto algunos ejemplos del uso incorrecto y correcto de la construcción.

  • “Habían muchos turistas en la isla” (incorrecto). “Había muchos turistas en la isla” (correcto).
  • “Pronto habrán cientos de edificios en esta zona” (incorrecto). “Pronto habrá cientos de edificios en esta zona” (correcto).
  • “Ayer hubieron muchos accidentes en el barrio” (incorrecto). “Ayer hubo muchos accidentes en el barrio” (correcto).
  • “En el partido han habido jugadas excelentes” (incorrecto). “En el partido ha habido jugadas excelentes” (correcto).
  • “Nos dijeron que no habían ya entradas para ese concierto” (incorrecto). “Nos dijeron que no había ya entradas para ese concierto” (correcto).
  • “Se han elegido recientemente a los nuevos miembros de la asociación” (incorrecto). “Se ha elegido recientemente a los nuevos miembros de la asociación” (correcto).