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Elementos filtrados por fecha: Mayo 2018
Jueves, 24 Mayo 2018 12:00

Tinto, ¿Café o vino?

 

La semana pasada fui a cenar a un restaurante de comida rápida. Mientras esperaba la cola para pedir, delante de mí, una señora pidió “un tinto”. La camarera, de origen latinoamericano, apuntó “un café”, la señora la miró y le dijo “no, no, un tinto”. La camarera contestó “sí, un cafelito”. La señora, ya nerviosa le dijo “no, quiero un vino, un vino tinto”. La camarera la miró sorprendida y, después, se rió. Le contó a la señora que “un tinto”, en su país, Colombia, se refiere a “un café” y no a vino. La señora, y de paso yo misma, entendió la situación y rio la confusión, y la camarera le puso, por fin, su café.

¿Pero qué es exactamente el tinto? El tinto es una variedad de café negro, sin leche y de gran calidad, según los expertos. Es típico, sobre todo, en Colombia, uno de los principales países latinoamericanos productores de café.

No fue más que una confusión, una divertida confusión que nos recuerda que el español es una lengua hablada por más de 400 millones de personas en el mundo, y debido a esto sus variaciones y su riqueza son inmensas. La manera de hablar un mismo idioma en diferentes países puede ser muy interesante y podemos aprender muchas cosas acerca del origen del idioma.

 

Decía Tierno Galván en uno de sus famosos discursos que la viveza de una ciudad como Madrid depende de la viveza de sus plazas, sus centros neurálgicos. Aplicándolo a nuestra querida ciudad de Burgos, podríamos afirmar sin ninguna duda que uno de esos centros neurálgicos es nuestra catedral. El 20 de julio de 2021 se cumplirán ocho siglos desde la colocación de la primera piedra. Es por ello que el pasado 10 de abril de 2018 las Cortes de Castilla y León reconocieron a la Catedral de Burgos como un centro de auténtica viveza cultural y espiritual otorgando su pleno apoyo a la celebración del octavo centenario de su construcción.

Declarada Monumento Nacional en 1885, la de Burgos es la única catedral de España que tiene de forma independiente, sin estar unida al centro histórico, la denominación de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Fueron tres las personalidades sin las que no hubiera sido posible la construcción de este templo, hoy símbolo por antonomasia de Burgos. El rey Fernando III, el obispo Don Mauricio Los millones de piedras utilizadas para su construcción fueron sacados de Hontoria de la Cantera, un municipio burgalés perteneciente a la comarca de Alfoz de Burgos. La Santa iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María, que es su nombre completo, está construida siguiendo patrones góticos franceses. Las agujas de la fachada principal, de influencia germánica, destacan por su detallada ornamentación, de la que se ocupó Juan de Colonia. La capilla del Condestable, de estilo gótico isabelino, fue construida por la familia Colonia, Diego de Siloé y Felipe Vigarny. El cimborrio del crucero, gótico-plateresco, fue construido por primera vez por Juan de Colonia y reconstruido por Juan de Vallejo un siglo más tarde. Todos ellos son elementos del gótico flamígero (tardío) que dotan a la catedral de una caracterización inconfundible. Su estilo, aunque abarca desde el gótico hasta el neoclasicismo, se relaciona directamente con el gótico francés clásico y recuerda a otras grandes catedrales como las de Reims o París.

En su interior podemos encontrar maravillas tales como la Escalera renacentista Dorada, construida por Diego de Siloé; el cimborrio; la capilla del Condestable; la tumba de Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid y de su esposa Doña Jimena, con su carta de arras y su cofre o el famoso papamoscas, un autómata unido al reloj de la catedral que todas las horas en punto abre la boca y mueve su brazo derecho para accionar el badajo de una campana.

«En Burgos, tierra de orígenes, la catedral escribe su historia», esta es la premisa de ‘Burgos, 2021’, el nombre de la ceremonia del octingentésimo aniversario de la catedral, con el firme objetivo de impulsar nuevas dinámicas de proyección en el futuro, partiendo del pasado. La participación del pueblo burgalés también estará presente: sus iniciativas, ideas y propuestas serán tomadas en cuenta para conformar el programa de actividades de la celebración. Con expectación, dignidad y orgullo, esperaremos e iremos preparando una conmemoración que deje constancia de la importancia de este edificio para el panorama nacional y, sobre todo, para el burgalés.

Termino citando una de los versos más famosos del ya extinto grupo español Pereza, que, con su permiso -o sin él-, saco de contexto para llevarlo a mi terreno: más bonita que ninguna, ponía a la peña de pie.

 

En los tiempos que corren el feminismo es una realidad cada vez más potente que trata de visibilizar a la mujer, de frenar la violencia y la discriminación producida contra ella. Últimamente la palabra feminismo y  el hecho de ser feminista está de moda, lo cual, por sí sólo ya simboliza un gran avance para la sociedad. Al mismo tiempo, escuché ayer en la radio que las violaciones contra las mujeres habían aumentado un 28% en España, datos alarmantes para dicho movimiento, para la mujer, y para todas las personas que luchan por alcanzar la igualdad a todos los niveles con el hombre. Feminismo no es lo mismo que machismo, a pesar, de que durante toda la historia del mundo anterior a la época en la que vivimos se haya tergiversado el término. En opinión del Diccionario de la Lengua Española el feminismo es «el principio de igualdad de derechos entre hombres y mujeres». Es llamativo que en nuestro léxico aún pervivan vocablos que reflejan la marginación de la mujer, tales como, misoginia¸ que significa literalmente «aversión u odio a las mujeres». Es inevitable reflexionar acerca del motivo por el que no hay en el diccionario ninguna palabra que signifique lo contrario de machismo o misoginia. Muchas mujeres nos hemos hecho esta pregunta alguna vez, y la respuesta es clara, según los libros de Historia no existe tal vocablo porque nunca ha habido odio por parte de las mujeres hacía los hombres. Esto podría deberse a que la opinión femenina nunca se ha tomado en serio, incluso ha sido elidida. Otro posible motivo sería que nosotras siempre hemos sido encasilladas en el papel de hijas, madres, esposas, novias o cuidadoras, lo que hacía suponer al género masculino que no sentíamos odio hacía ellos. La primera dama que alza su voz contra los hombres es Lisístrata, que hizo una huelga de sexo para que finalizara la guerra. Esto quiere decir, que ya desde la Grecia Clásica, las mujeres se quejaban de las injustas decisiones de los varones, pero desde tiempos pretéritos su voz era silenciada y su voluntad también, además de ignorada. Desde este momento el feminismo, como forma de pensamiento y de reivindicación de los derechos de las mujeres ha tenido distintas etapas, teniendo su cumbre en la época de la Revolución Francesa. Esto ha dado lugar en diferentes tipos de feminismo como: el premoderno, el ilustrado, el decimonónico, el sufragista, el socialista, el anarquista, el liberal, el radical, el cultural y las últimas preferencias de este movimiento. Estas últimas tendencias luchan por el cambio de la sociedad, el trabajo entre ambos sexos, la conciliación y el respeto por ambas partes tanto hombres como mujeres.

El factor común de todas estas etapas es el de la ruptura de los estereotipos y el de la normalización de los derechos femeninos. En nuestros días existe aún un machismo latente, que padecen principalmente las chicas jóvenes, especialmente los micromachismos. Nuestro deber es no dejarnos ignorar por los hombres, nuestro único objetivo es alcanzar los mismos derechos que los hombres tienen en la sociedad y ser tan escuchadas como ellos. Lo verdaderamente complicado es cambiar la mentalidad de hombres y mujeres y que dejen que la sociedad cambie, asumiendo este hecho como algo natural. Pero mientras dicha igualdad no sea lograda, tal y como demuestran los datos actuales, tanto hombres como mujeres debemos colaborar juntos para respetarnos y entendernos. En el momento en que los derechos  entre ambos sexos sean iguales y se asuman como algo normal, estos aspectos no serán tan polémicos ni serán necesarias las políticas de igualdad ni la conmemoración del Día Internacional de la Mujer. Ojalá llegue pronto este día.

 

Viernes, 04 Mayo 2018 14:14

La invasión de los anglicismos

La lengua española ha tomado préstamos del inglés desde siempre, pero últimamente hay en nuestra lengua más extranjerismos que nunca. Es un hecho que el inglés está de moda y hablar en dicha lengua nos hace ser más guays o cools al momento. Este fenómeno se produce en todas las generaciones humanas, pero, especialmente tiene cabida entre los más jóvenes, la generación millenial. Se conoce por este nombre a aquellos chicos y chicas nacidos entre 1982 y 1994, a la cual pertenezco, y que dominará el mundo en el 2025, pues serán más del 70% de la población. Cada vez escucho a más gente usar palabras inglesas, posiblemente, como ya he dicho, para parecer más modernos. En nuestra lengua hay palabras que se pusieron de moda no hace mucho, tales como selfi, que viene de selfie. Este vocablo se refiere a hacerte una foto de ti mismo, algo muy habitual entre los jóvenes de hoy en día, se suelen hacer este tipo de fotos para subirlo a las redes sociales y ganar likes, lo cual aumenta su ego. Otra palabra que oigo cada vez más es bulling, especialmente a muchas mujeres que dicen  a mi hijo le hacen bulling en el colegio o en el instituto. Este término viene del inglés bullying, y hace referencia al acoso escolar o del instituto, a la intimidación física y verbal que sufren los niños y jóvenes. Bullying procede de bully que puede ser un verbo con el significado de intimidar o un sustantivo que se traduciría como “matón” o “bravucón”. Dentro del mundo del cine y la televisión hay varios extranjerismos, posiblemente debido a que la mayor industria de estos sectores se encuentra en Hollywood, Estados Unidos. Algunas de estas palabras son: Celebrity, que quiere decir famoso, reality show (programa de telerrealidad), thriller (película o novela de suspense), prime time (horario de máxima audiencia) hacer un spoiler (desvelar el final de una película o serie), casting (hacer una audición para un papel). Otros anglicismos ya consolidados serían friki, de freak, que hace significa rarito; ok, que procede de okey, que es vale; bacon, de beicon, que es el tocino de toda la vida; email, de e-mail, que se refiere al correo electrónico. En cuanto a los tratamientos de la piel y los cosméticos, hay varios términos procedentes de la lengua anglosajona. Los más oídos son: tratamiento antiage, el tratamiento antiedad de siempre; peeling, la limpieza facial de toda la vida; lifting, el estiramiento de la piel para eliminar las arrugas. El  maquillaje ahora se llama make-up, y el delineador de ojos, eyeliner.  Dentro del mundillo de las redes sociales y la moda existen vocablos para referirse a nuevos trabajos, tales como instagramer o influencer (persona de gran impacto social entre los jóvenes que sube fotos y videos a Instagram o a Youtube explicando algo de su vida, mostrando como viste, lo que hace día a día…); youtuber (persona que cuelga videos en Youtube explicando algo de su vida o de algún sector concreto, como el maquillaje, la ropa que lleva, libros, poesía); blogger (persona que tiene un blog y cuelga fotos explicando cómo viste para diferentes ocasiones de forma escrita). En el sector de la moda hay trabajos como personal shopper (asesor de compras), o coolhunter (cazador de tendencias. Hay topmodels, y fashion victims (víctimas de la moda). Las gargantillas ahora se llaman chokers; los bolsos de fiesta clutchs; las cazadoras de cuero que veías en Grease, se conocen como bikers ; las americanas de siempre ahora son blazers y los pantalones vaqueros son jeans, dentro de los que también hay variedades como los boyfriend o mum jeans. En cuanto a las formas de vestir hay varias tendencias, como el estilo vintage, muy de moda hoy en día y relacionado con los hípsters; el estilo pin-up; o, el boho-chic (estilo bohemio para gente adinerada). Todo esto me hace plantearme si realmente hablamos español o una mezcla entre este y el inglés. No sé hasta que punto llegaremos, pero, por otro lado esta bien que la lengua se modernice, aunque sería importante que no perdiéramos nuestra esencia, por querer imitar a los americanos.