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Elementos filtrados por fecha: Julio 2018
Viernes, 27 Julio 2018 13:04

El voseo rioplatense. ¿"Vos" o "tú"?

Seguramente, ya sabrás que, en países como Argentina, Uruguay, Paraguay o Costa Rica, entre otros, se emplea el pronombre “vos”, el lugar de “tú”. El voseo es común a muchos otros países de la América hispana, aunque no se distribuye de la misma manera por todo el territorio, ni se emplea en los mismos contextos. Por ejemplo, en Argentina el uso de “vos” está muy generalizado, mientras que, en países como Bolivia o Nicaragua, aunque existe “voseo”, éste se limita al entorno familiar, abogando por el pronombre “tú” en contextos formales.

Así pues, el voseo y el tuteo conviven en varios países, pero, ¿Por qué en unos países latinoamericanos se emplea sólo “vos” y en otros sólo “tú”? La razón tiene su raíz en los orígenes del español de América.

La convivencia entre españoles y nativos americanos a partir del siglo XV, siglo de la conquista, se tradujo en la adopción del español por parte de los nativos americanos.

Durante esta época, en la Península, se da una reorganización de las fórmulas de tratamiento. De este modo, el pronombre “vos”, es sustituido como fórmula de tratamiento respetuoso y se introduce una nueva fórmula: “vuestra merced”, que acabaría evolucionando a “usted. El pronombre “tú” volvió como forma de tratamiento familiar, mientras que “vos” se fue perdiendo progresivamente.

Sin embargo, en los primeros años de la conquista, el voseo era un fenómeno frecuente entre los españoles que los nativos americanos incorporaron rápidamente. Cuando “vos” perdió fuerza a favor de “vuestra merced”, aquellos países más cercanos y en constante comunicación con España, como México o  Cuba, hicieron eco de esta reorganización del sistema de tratamientos, eliminado “vos”; mientras que otras zonas, más alejadas o aisladas, como Argentina o Bolivia mantuvieron “vos”, total o parcialmente, además de incorporar “vuestra merced” y “tú”.

Este mantenimiento tiene variantes, pues hay países, como Argentina, Uruguay o Paraguay, principalmente voseantes, esto es,  que emplean “vos” y no “tú” para contextos informales, y “usted” para los formales. En otros países, sin embargo, su uso se encuentra claramente desprestigiado y restringido a un ámbito muy familiar y muy cercano, mientras que, en el resto de las situaciones, se aboga por el uso los pronombres “tú” o “usted”, según el grado de confianza.

Como ves, muchos usos del español actual tienen su origen en hechos del pasado lingüístico. La lengua española ha ido evolucionando a lo largo de los siglos, y lo ha hecho de manera diferente según los territorios, dando lugar a los fenómenos lingüísticos actuales que otorgan, a esta lengua, su singularidad  característica.

Viernes, 20 Julio 2018 12:29

Ahí hay un niño que dice “¡ay!”

 

La “h”, cuántos problemas provoca la “h”. Al ser muda parece que no existe, pero existe y es importante. Aunque el título parezca una broma o que nada tiene que ver con cuestiones relativas al español, no es así. En él, podemos ver las palabras “ahí”, “hay” y “ay”, palabras homófonas, esto es, que suenan  igual, aunque se escriben de manera diferente y significan cosas muy distintas. Por este motivo, suelen dar lugar a confusión en un gran número de ocasiones, sobre todo “hay” y “ahí”. La confusión en la escritura entre estas dos palabras se debe al modo de pronunciarlas en diversas regiones, donde se omite la tilde de “ahí”, dando lugar a “ahi”, que suena aún más parecido a “hay”, por lo que es posible ver escritas cosas como “El perro está hay”. 

En el artículo de hoy vamos a hablar de estas palabras, a menudo confundidas, como se ha dicho, y vamos a explicar cómo y cuándo utilizar cada una de ellas.

¿Cómo utilizar “ahí”?

“Ahí”, con “h” intercalada y tilde en la “í”. Es un adverbio de lugar que forma parte del grupo “aquí”, “ahí” “allí”. Cada uno de ellos indica una mayor lejanía con respecto al anterior, siendo “ahí”, indicador de una lejanía media.

            -“Ahí está el rotulador”.

¿Cómo utilizar “hay”?

“Hay”, con “h” al inicio, es la forma impersonal de verbo “haber”, también con “h” inicial,  utilizada para expresar que algo existe u ocupa un lugar concreto en un espacio determinado.

            -Por ejemplo “En la casa hay un perro”.

Pero también para expresar obligación, así:

            -“Hay que poner la mesa”.

¿Cómo utilizar “ay”?

“Ay”, sin “h”, es una interjección empleada frecuentemente para expresar temor, dolor o sorpresa. Como por ejemplo:

-“¡Ay Dios mío!”

-“¡Ay! ¡Me he roto el pie!”.

Como ves, la diferencia entre estas palabras es grande a pesar de su homofonía. Y aunque puede ser comprensible confundirlas en un momento dado, es preferible intentar escribirlas correctamente, no solo por el horror que provocan a la vista, sino porque puede alterar el significado de la oración. Una recomendación es utilizar la misma oración que titula este artículo como guía: Ahí hay un niño que dice “ay”. Espero que este artículo te haya resuelto alguna posible duda y, si no tenías ninguna, que haya reforzada lo que ya sabías.

 

 

Viernes, 13 Julio 2018 13:44

10 palabras curiosas del español

 

El diccionario de la Real Academia Española define 283 mil palabras. De esas palabras, en español, el hablante medio emplea en su día a día apenas unas 300, por supuesto, con variaciones, puesto que un hablante culto puede llegar manejar diariamente 500. Estas 300 palabras de vocabulario común suponen apenas un 0,1% del conjunto de palabras que la lengua posee y que el diccionario define. Es un repertorio bastante pobre en el que la mayor parte del vocabulario de la lengua queda olvidado por el hablante medio. El español posee muchas palabras bonitas y curiosas que, por desgracia, apenas se emplean o que se desconocen. Por esta razón, en el artículo de hoy voy a hablar y a explicar el significado de 10 palabras en español, poco conocidas y poco utilizadas.

  1. Distopía: “Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana”. Es una palabra llena de fuerza que en los últimos tiempos ha vuelto a formar parte de nuestro vocabulario, ya que las sociedades distópicas en la ficción están de moda ahora mismo, como por ejemplo en el “Cuento de la criada” o “Black Mirror”.
  1. Herrete: “Punta de los cordones de los zapatos”. Esa punta de los cordones rodeada de un plastiquito que terminaba rompiéndose, de manera que éstos se abrían y acaban deshilachados. ¿Quién podía imaginar que eso tenía nombre propio?
  1. Iridiscencia: “Reflejode varios colores distintos, generalmente como los del arco iris”. Seguramente te vendrán a la cabeza los resplandores de colores de las pompas de jabón al recibir la luz del sol.
  1. Procrastinar: “Diferir,aplazar”. Parece un trabalenguas. “Procrastinar” es eso que hacemos todos cuando  hay que hacer algo y lo vamos retrasando y retrasando, hasta que no queda otra que hacerlo.
  1. Carpanta: “Hambreviolenta”. “Tengo más hambre que Carpanta” es  un dicho popular que, tal vez, conozcas o te suene. Con esta palabra no puedo evitar recordar al personaje del mismo nombre  del autor español Escobar: “Carpanta”, un pobre hombre que siempre tenía hambre y siempre buscaba una manera de comer, sin renunciar, por ello, a ir bien vestido. 
  1. Nefelibata: Si bien suena a nombre de hada o criatura fantástica es una palabra que hace referencia a “una persona soñadora a la que le cuesta bajarse de la nube”.
  1. Bluyín: “Pantalón vaquero”. Una adaptación y españolización de la expresión inglesa “blue jeans”, “pantalones vaqueros”, que ha dado lugar a este peculiar vocablo.
  1. Galbana: “Pereza,desidia o poca gana de hacer algo”. Galbana es lo que nos entra después de comer, cuando queremos echar una siesta pero hay que volver al trabajo.
  1. Escampar: “Cesarde llover”. Una palabra que se sigue empleando hoy en día, con mayor o menor frecuencia, según la región del país.
  1. Trapisonda: “Bullao riña con voces o acciones”. Tal vez recuerdes el cómic “La familia Trapisonda” de Francisco Ibáñez, creador de “Mortadelo y Filemón”. Se trataba de una familia a la que siempre le pasaba algo malo en cada historieta.

Y hasta aquí las palabras curiosas de hoy. Espero que te hayan gustado, que te hayan parecido interesantes y que, si no las conocías, te hayan servido para conocer nuevas palabras raras y curiosas del español.

 

Como dice el título, aunque suenen igual, no es lo mismo “hecho” que “echo” o “haber” que “a ver”. Puede parecer que la diferencia entre ambos es obvia, pero no es tan raro encontrar gente que los confunda en la escritura. Escribir “echo” en lugar de “hecho” o “haber” en lugar de “a ver”, es algo que se ve con demasiada frecuencia y no se sé si se trata de puro despiste, de falta de interés o de desconocimiento.

Puede parecer una tontería, pero aunque suenen igual, no se escriben de la misma manera. Una simple letra puede suponer una diferencia de significado muy grande y, aunque por el contexto se entienda, no deja de ser doloroso para la vista encontrarse con oraciones como las siguientes:

-‘Haber si nos vemos’.

-‘Ya lo he echo’.

Ya no es solo cuestión de que en conversaciones por Whatsapp se escriba así, sino que cada vez más, es posible encontrar errores similares en medios de comunicación, donde una correcta escritura es esencial. No voy a entrar a debatir cuáles son las razones y causas que provocan que la gente cambie una palabra por la otra porque este es un blog de lengua. Pero, precisamente por esta razón,  voy a aprovechar y, en el artículo de hoy, voy a explicar la diferencia entre “hecho/echo” y “a ver/haber”. Vamos con el primer par: “Hecho/ echo”.

¿Cómo utilizar “hecho”?

“Hecho” es el participio del verbo “hacer” y, por tanto,  se escribe con “h”. Además de participio, también puede ser un sustantivo que hace referencia a algo que sucede u ocurre.

-He hecho los deberes.

-Los hechos ocurrieron de madrugada.

¿Cómo utilizar “echo”?

“Echo”, es la primera persona del verbo “echar”, sinónimo de “expulsar”, “tirar” o “despedir”. Un truco para diferenciarlos, es imaginar, según el contexto, que con este último estamos expulsando la “h”.

Así, por ejemplo:

-El jefe lo echó a la calle.

-Echó los restos a la basura.

En cuanto a las formas “a ver” y “haber”.

¿Cómo utilizar “haber”?

“Haber” puede ser tanto verbo, como sustantivo. Como verbo, se usa como auxiliar seguido de un participio para formar los infinitivos compuestos de la conjugación.  Por ejemplo:

-Si no has entendido, haber escuchado.

Y también como infinitivo para expresar la existencia de algo:

-Parece haber un incendio en el bosque, hay mucho humo.

Como sustantivo, “haber” se refiere a las propiedades o posesiones de una persona, aunque esta forma ya no se usa demasiado. Por ejemplo:

-Perdió su haber en una apuesta.

¿Cómo utilizar “a ver”?

“A ver” es una secuencia formada por la preposición “a” y el infinitivo del verbo “ver”, y se emplea para expresar interés o curiosidad por algo. Por ejemplo:

  1. - Mira cómo me ha salido el bizcocho.

            -¿A ver?

  1. A ver si nos vemos más.

Como ves, las diferencias de uso de “hecho/hecho” y “haber/a ver” son grandes y confundirlos en una oración puede cambiar el significado de la misma. Espero que te haya gustado el artículo y te haya resuelto dudas al respecto, si las tenías.