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En Castilla y León además de aprender español, puedes visitar un rico patrimonio clasificado por la UNESCO. Las ciudades de Salamanca, Ávila y Segovia; la catedral de Burgos; el yacimiento de Atapuerca; el Camino de Santiago; Siega Verde o el yacimiento aurífero romano de Las Médulas son solo algunos ejemplos.

Ávila milenaria se ciñe a su rosario amurallado. La ciudad de las tres culturas, islámica, hebrea y cristiana, es punto de partida para viajar por el arte y la tradición. Su pasado vetón recorre la cultura de esta ciudad que es una y son varias. La mística Santa Teresa de Jesús recorre todavía las calles y roza con su hábito las fachadas de los edificios históricos de una villa tan antigua como moderna, tan sobria como audaz.

Ordenada y orgullosa, la capital del Adaja conjuga lo antiguo y lo moderno e invita a un paseo por su interior desde lo alto de las almenas de la muralla que la protege desde hace siglos aunque, en la actualidad, sólo están habilitados algunos tramos desde donde se contemplan excelentes vistas de la ciudad.

Precisamente es la gran cordillera amurallada la que ha dado fama universal a esta villa, que atrae a viajeros de todas las partes del mundo siguiendo la estela de Santa Teresa e interesados por descubrir una ciudad milenaria que despierta en los albores del siglo XXI.

Salamanca posee la Universidad en activo más antigua de España. Es una urbe cosmopolita que no se desprende de sus tradiciones, su Plaza Mayor es una de las referencias más universales y los escritores más destacados del Siglo de Oro la coronaron como la ciudad más bella. Los frescos de El Cielo de la Universidad son el símbolo de la internacionalidad de la ciudad.

Es la ciudad dorada, un campus de piedra, una pizarra de escolar al aire libre y la cuna del plateresco más fantasioso que cuelga de cada edificio.

Salamanca, ciudad monumental bañada por el Tormes, es un regocijo para los sentidos. Todas las manifestaciones artísticas se adueñan de sus calles y por ellas transita, todos los días del año, un hervidero de gentes de todos los colores cuya sola presencia demuestra su carácter internacional: Salamanca es cosmopolita.

Sorprende la Plaza Mayor, convertida hoy y siempre en la sala de estar de los salmantinos. Vecinos, turistas y universitarios la utilizan cada día como lugar de paseo, encuentro, tertulia, descanso, ocio y lectura.

Segovia bimilenaria desafía al tiempo para mirar al futuro con el rico bagaje de su historia, ante la que decenas de miles de viajeros sucumben cada día admirándola.

Atesora uno de los más impresionantes conjuntos románicos de toda Europa, conserva un magnífico y bien conservado Acueducto, que dejaron los romanos a su paso por Hispania y luce, en lo alto de un cerro, un castillo de cuento de hadas: el Alcázar, que corona a la ciudad y se alza sobre una agreste roca, entre los ríos Eresma y Clamores.

Segovia se recorta sobre el Acueducto y despliega su belleza pétrea a través de un casco histórico protegido por murallas y torreones fortificados.

El Acueducto romano es, hoy y siempre, el emblema de la ciudad y de la cultura de occidente, una de las obras más grandiosas que dejaron los romanos a su paso por estas tierras.

La estructura medieval de la ciudad, perfectamente conservada, fue uno de los argumentos que utilizó para conseguir el título de Ciudad Patrimonio Mundial, distinción que recibió en 1985.

La Catedral de Burgos es uno de los conjuntos arquitectónicos más hermosos del gótico español y está declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO. Su trazado original y personalísimo alzado la convierten en un edificio que destaca por su armonía.

Basta mirar las agujas gemelas que se elevan hacia el cielo en una cascada de encajes. En el interior del edificio una lápida de bronce nos advierte que allí descansa el legendario Cid Campeador, Rodrígo Díaz de Vivar, y su esposa doña Jimena.

Su construcción se prolongó desde 1221 hasta 1765 y, aunque predomina el estilo gótico, hay numerosas referencias artísticas repartidas por todo el edificio.

Yacimiento de Atapuerca es uno de los yacimientos más importantes del mundo, el lugar que ha llevado a replantearse la evolución de nuestra especie, aportando una nueva visión a nuestro "árbol familiar". Aspectos estos que han merecido a Atapuerca su declaración como Patrimonio Mundial desde 1997.

La visita a los yacimientos se realiza a través de la denominada "Trinchera del Ferrocarril", en la que se han encontrado los distintos sedimentos de fósiles, siendo visitables la "Sima del Elefante", "El Complejo Galería" y la "Gran Dolina". Fósiles de hasta cinco especies distintas y que se sucedieron en el tiempo destacando, por su importancia, los del "Homo Antecessor" y "Homo Heidelbergensis", que han permitido documentar un largo e importante periodo de la secuencia de la evolución humana en Europa.

El Parque Arqueológico de Atapuerca, y el Museo de la Evolución Humana permiten complementar la visita a un lugar único, la "piedra roseta" de la evolución humana en Europa.

El Camino de Santiago: El Camino de Santiago o la Ruta Jacobea, como también se conoce, fue declarada Primer Itinerario Europeo de Interés Cultural por el Consejo de Europa en 1987. Además, la ruta está considerada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

El denominado Camino Francés es la ruta santiaguista por excelencia, el itinerario más conocido, transitado y mejor acondicionado de todos. Arranca en Roncesvalles (Navarra) y llega hasta la ciudad española de Santiago de Compostela (Galicia), recorriendo 750 kilómetros. De ellos, más de la mitad discurren por territorio castellano y leonés, 450 kilómetros.

Aunque este itinerario es el de mayor fama internacional, la ruta jacobea se vertebra en el Camino de Levante, el Camino del Cantábrico, el Camino Asturiano, la Vía de la Plata y el Camino Portugués.

Los peregrinos comenzaron a transitar por el norte de España, no sin grandes dificultades, para llegar al fin del mundo medieval que eran por entonces las tierras de Galicia. El itinerario clásico del siglo XII, que se convertirá en el trazado por excelencia bajo la denominación de 'Camino Francés', se describe en la primera guía existente al uso, el Códice Calixtino.

Siega Verde, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco en 2010, es una buena muestra de arte rupestre del paleolítico. Un yacimiento que nos ofrece un rico conjunto de representaciones rupestres que nos ha llegado íntegro gracias a su tardío conocimiento y difícil visibilidad.

En la actualidad se nos presenta perfectamente señalizado, estudiado y protegido, ofreciéndonos la posibilidad de recorrerlo y de aproximarnos a las condiciones de vida de aquellos artistas prehistóricos que, nos dejaron en su legado uno de los más importantes conjuntos de arte paleolítico al aire libre de toda Europa, un excelente lugar para descubrirlo, con 90 paneles distribuidos a los largo de un kilómetro del margen izquierdo del río, diferenciándose 645 grabados, representando distintas imágenes en los afloramientos de esquisto, representación fundamentalmente figurativas de animales, formas geométricas y esquemáticas.

Sus características estilísticas formales permiten situarlas entre los años 22000 y 11000 antes de Cristo. Un lugar que obligada visita por su inigualable riqueza prehistórica. 

En el Bierzo, al noroeste de los Montes Aquilanos y junto al valle del río Sil, se encuentran Las Médulas, fantástico paisaje resultado de las explotaciones auríferas romanas, y declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Su estampa rojiza simula un paisaje sinuoso y de misterio. Nadie diría que los picudos farallones esconden, bajo sus entrañas, el oro de los romanos.

Enmudecida la explotación minera desde hace siglos, el paraje de las Médulas se convierte en un bello paisaje de gran atractivo turístico, que se completa con la infraestructura museística de un aula arqueológica. Aquí se describe, pormenorizadamente, la época en la que mantuvo su actividad la mayor explotación aurífera a cielo abierto de todo el Imperio Romano.

Las Médulas ofrecen al visitante, además de un paraje de extraordinaria belleza, la oportunidad de conocer un curioso y complicado sistema de explotación que el geógrafo y naturalista romano, Plino el Viejo, llamara "ruina montium".