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Elementos filtrados por fecha: Diciembre 2016

Eduardo Mendoza ha regresado a su cita con sus lectores con bríos renovados para mayor felicidad de su legión de seguidores, entre los que me encuentro desde hace más de treinta años. Su nueva novela ‘El negociado del Yin y el Yang’ (Seix Barral) vuelve a mostrar a un Mendoza en plena forma literaria a sus 76 años, que recupera a Rufo Batalla’, personaje al que el público tuvo la oportunidad de conocer en su anterior trabajo literario y que en esta ocasión se parece sospechosamente a él mismo.


No ha tenido tampoco reparos Mendoza en reconocer las similitudes que su ‘alter ego’ literario comparte con él y su vida, extremo que no ha tenido reparos en reconocer en las recientes presentaciones de este libro título, en el que vuelve a poner el énfasis en su forma de entender la literatura y, por ende, la vida. Su característico estilo aparentemente ligero y desprovisto de cualquier profundidad vuelve a estar presente en cada página de un relato envolvente que lleva al lector de un lado a otro sin respiro, sin decaer en ningún momento y con la misma sensación de calidad mezclada con ligereza que caracteriza el conjunto de su obra.

Dice Mendoza que se considera un hombre con fortuna, al que siempre le ha sonreído la suerte, al que la vida y las circunstancias le han brindado oportunidades únicas que siempre supo aprovechar y que le han llevado casi sin querer a ser quien es, como si todo fuera fruto de un azar en el que ha ido encadenando acontecimientos sin que hubiera una programación establecida previamente. Sus circunstancias personales le abrieron la puerta a estudiar en Inglaterra y a trabajar unos años en Nueva York, donde ejerció como traductor en Naciones Unidas. Dos decisiones que, sin duda, han forjado su carácter y por supuesto su singular obra.

Nueva York es una ciudad que conoce muy bien, en la que ha dejado parte de su vida, y que ahora traslada a esta nueva ficción. Sin embargo, la Nueva York que va a conocer el lector en estas páginas no es la actual, sino de la los años 70, en la que el carácter sigue siendo el mismo… una ciudad abierta, acogedora, cosmopolita y dinámica que contrasta con esa España convulsa de cambio, que asiste a la muerte de Franco y se mete temerosa en una Transición desconocida y que daba sus primeros pasos en un camino lleno de baches y sinsabores.


Este contraste urbano pero también social queda reflejado en una narración en la que deambulan como siempre sucede en sus libros, personajes creíbles y reconocibles, que contrastan con otros que llevan la particular marca ‘Mendoza’ y que se convierten en seña de identidad de su estilo único. Rufo Batalla, cuyas andanzas fueron conocidas en su anterior novela ‘El Rey recibe’, primera de una trilogía que nos presentaba al estrambótico príncipe Tukuulo. De nuevo hace acto aquí de presencia, solicitando otro encargo singular para nuestro protagonista. Se trataría, por lo tanto, del segundo de tres libros –quizá sean cuatro, finalmente- que forman el proyecto literario en el que se ha embarcado Mendoza, y con él a miles de fieles, atentos a cada nuevo libro como si se tratase de un acto de fe.

Del 11 de diciembre de 2019 al 31 de enero de 2020 se puede visitar en el Archivo Histórico Provincial de Palencia la exposición titulada ‘Fernando III y Carlos I: Tronos’, que se incluye dentro del programa de actividades culturales, turísticas y patrimoniales ‘Tronos que comparten historia y presente’, impulsado en 2017 por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y que finaliza este año 2019. La coincidencia, en 2017, del octavo centenario de ascenso al trono de Castilla de Fernando III, con la del quinto centenario de la llegada del futuro Carlos I a España, hacía necesario el desarrollo este programa cuyo principal objetivo es mostrar el ambiente social, económico y cultural que configuraron los reinados de Fernando III y de Carlos I sobre los principales de sus reinos, los de León y Castilla.


Esta exposición aúna las figuras de ambos reyes en una única muestra. Una parte de la misma se centra en la figura de Carlos I y a explicar cómo era Castilla y León en el siglo XVI, con especial incidencia en aspectos de la vida cotidiana de los castellanos y leoneses. En este apartado se podrá ver una selección de documentos reproducidos que se custodian en el propio archivo histórico, así como otros del archivo municipal del Ayuntamiento de Paredes de Nava. En cuanto a la parte dedicada a Fernando III se destaca, sobre todo, su papel fundamental como reunificador de Castilla y León y conquistador de gran parte del territorio andalusí.


La muestra, de marcado carácter divulgativo, permitirá al público palentino acercarse a las figuras de estos dos monarcas y al contexto histórico de cada época a través de textos explicativos e imágenes que ilustran de una manera muy visual la vida de estos personajes fundamentales de nuestra historia.


FECHAS
Del 11 de diciembre hasta el 31 de enero de 2019

HORARIO
De lunes a viernes de 9.00 a 14.30 horas. Lunes y martes de 16.30 a 19.00 horas

COLECTIVO DESTINARIO
Todos los públicos

TIPO DE EVENTO
Archivos, exposición

ENTIDAD ORGANIZADORA
Junta de Castilla y León

LUGAR DE CELEBRACIÓN
Archivo Histórico Provincial de Palencia C/ Niños del Coro, 4. Palencia

PRECIO
Entrada libre

El escritor británico Jonathan Coe regresa a las librerías españolas, para disfrute de su legión de seguidores, con otro gran título debajo del brazo. ‘El corazón de Inglaterra’ (Anagrama), la nueva novela de este autor, considerado por crítica y público una de las voces literarias más importantes y personales de la literatura inglesa actual, constituye una historia coral que es capaz de admitir y suscitar muchos adjetivos: deslumbrante, triste, divertida, cómica pero también amarga… en cualquier caso, y como sucede siempre con Coe, no deja nunca indiferente al lector.

El ‘Brexit’, el proceso de desconexión del Reino Unido de la Unión Europea en el que lleva varios años enfrascado el país en un interminable tira y afloja institucional que se ha llevado por delante a varios dirigentes, planea sobre las 528 páginas de esta novela, en la que se aprecia una vez más la idiosincrasia y la singularidad de una sociedad tan particular como la británica. La Inglaterra actual, con sus marcadas diferencias entre la cosmopolita Londres y el centro del país, más conservador, afloran en este relato atractivo y adictivo a partes iguales.

Coe vuelve a echar mano de los personajes de otra de sus novelas más conocidas ‘El Club de los Canallas’ y se centra en reflejar la complejidad de la sociedad británica en una obra coral, que de nuevo descansa en los miembros de una familia y sus ramificaciones. No se olvida Coe de los que llama políticos irresponsables, que acabaron llevando el país a una fragmentación nunca vista y a un clima de tensión desconocido. Estamos sin duda alguna ante una de las radiografías más lúcidas, ácidas y divertidas de la sociedad británica contemporánea.

Su empeño se centra en esta ocasión en la difícil misión de intentar entender qué supone ser inglés, especialmente en este momento político y social convulso y lleno de contradicciones. También el racismo, todavía latente, y la violencia política siempre incomprensible se hacen visibles en las distintas tramas que confluyen en aparente alejamiento.

Llegué hasta Coe en 2010 con la lectura de ´!Menudo reparto!, también en Anagrama, una farsa familiar en la que quedaba patente su capacidad a la hora de crear una de las novelas políticas más divertidas y al mismo tiempo más serias de los últimos años, combinando lo público y privado, también con una familia como nexo que permitía desarrollar un reflejo de la época y de la sociedad británica de la que forma parte. Desde entonces, reconozco que intento leer todo lo que Coe publica. Y hasta ahora no me ha defraudado.

 

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Diputación de Burgos organizaron en el Palacio de la Isla de Burgos el ‘Congreso Internacional Las Glosas Silenses. Casi mil años después’, encuentro que reunió durante tres días -27, 28 y 29 de noviembre- a los principales expertos de universidades españolas en este documento, considerado uno de los primeros testimonios escritos que descubren los principios de una nueva lengua, como sucede con los cartularios de Valpuesta y San Pedro de Cardeña.  

El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, anunció durante la inauguración la intención de la institución de poder publicar en enero de 2020 las actas de este encuentro, que recogerán el conjunto de intervenciones de los especialistas que durante tres días -27, 28 y 29 de noviembre- participan en esta cita. La institución, además, confía en poder tener listo para su publicación en primavera la nueva edición crítica de las Glosas Silenses, inédita porque incluiría el facsímil (fotografías de gran calidad del documento original que se encuentra en la British Library londinense), la transcripción y el traslado del latín al castellano del Penitencial y los estudios que resulten del congreso. La calidad de las imágenes del original, que aportan grandes reales del original han permitido a los especialistas apreciar detalles desconocidos y avanzar en la investigación.  

El profesor de la Universidad de Valladolid José Manuel Ruiz Asencio, uno de los mayores expertos en las glosas, adelantó que entre los matices novedosos sobre el manuscrito se encuentra el hecho comprobado de que una misma mano es la que escribe el texto del libro, un Penitencial fechado en el siglo XI, y la que realizó las anotaciones conocidas como glosas. Según señaló, no sucede lo mismo con las Glosas ‘Emilianenses’, cuyo primer documento es más antiguo (finales del IX principios del X).

Ruiz Asencio apuntó igualmente que uno de los aspectos más interesantes de la investigación en torno a las Glosas Silenses es la posible intervención de San Lesmes. Según señaló, el monje benedictino puede ser una pieza clave para explicar cómo llegó el códice a tierras burgalesas, pues se ha documentado el contacto entre las comunidades religiosas del monasterio de San Juan y San Baudilio de Nimes. El también autor de la edición Las Glosas Emilianenses y Silenses (Ayuntamiento de Burgos, 1993), remarcó que el gran misterio a resolver es la procedencia de tan valiosa copia, que a priori se ubicaba en San Millán o Silos. Lo que sí se ha verificado es que el códice original provenía de San Millán o su entorno.

El director de Políticas Culturales de la Junta, José Ramón González, que se desplazó a la capital burgalesa para asistir a la jornada inaugural, quiso subrayar el respaldo de la Consejería de Cultura y Turismo al trabajo que la institución viene realizando en el ámbito de la investigación de los orígenes del español en Burgos y Castilla y León.

La presentación previa reunió a Raquel Contreras, diputada de Cultura de Burgos y a Antonio Miguel Méndez Pozo, vicepresidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021.

Durante la presentación previa de los contenidos, Santonja destacó que la nueva edición incluirá la traslación del Penitencial en latín clásico al castellano actual que ha hecho el profesor Carlos Enrique Pérez (Universidad de Burgos).

 

La exposición ‘Ramón Menéndez Pidal, paisaje de una vida’ que la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Fundación Ramón Menéndez Pidal acaban de inaugurar en el Palacio de la Isla de Burgos constituye un homenaje al fundador de la filología moderna, que se hace coincidir con el llamado ‘Bienio Piladino (2018-2019)’ –conmemoración del 50 aniversario de su muerte y 150 de su nacimiento-, y cuya inauguración se produjo el 28 de noviembre, en el ecuador del Congreso Internacional ‘Las Glosas Silenses. Casi mil amos después’ que reunía en la capital burgalesa a los principales especialistas españoles en la investigación de los orígenes del español.


Se trata de una muestra de carácter biográfico, en la que el público tiene la oportunidad de conocer un poco más sobre la figura de este historiador y filólogo, considerado el padre de la filología moderna, fundador de la Escuela Filológica Española y precursor de un modelo de trabajo colaborativo que fue norma en su vida. No es exagerado decir que sus aportaciones y la escuela que fundó resultaron igualmente decisivas a la hora de difundir tanto en América como en Europa la lengua y la cultura hispánicas.


Fue precisamente su recorrido por la ruta del destierro del Cid, acompañado por su recién estrenada esposa Maria Goyri en su luna de miel, lo que le abrió la puerta al descubrimiento de la pervivencia en Castilla de los romances de tradición oral. Este hecho representó igualmente el punto de partida de una incesante labor de recolección de romances que la pareja desarrolló conjuntamente y que permitió crear su Archivo del Romancero, Patrimonio de la Humanidad.


Sus trabajos sobre orígenes del español, que da título también a uno de sus trabajos más conocidos, son la consecuencia de años de investigaciones. Fue Menéndez Pidal uno de los primeros que centraron sus esfuerzos en rastrear los primeros vestigios de la lengua española y también en acercarse a la historia de Castilla.


Los numerosos vínculos que le unieron a Burgos a lo largo de su vida quedan perfectamente recogidos y registrados en este recorrido biográfico en el que quedan patentes los estudios que llevó a cabo sobre la figura del Cid como la edición y estudio que realizó del Cantar del Cid y el trabajo que dedicó a la historia de los Infantes de Lara. También tuvo la oportunidad de supervisar el guión de la película italoamericana ‘El Cid’ (1961), dirigida por Anthony Mann, con Charlton Heston y Sofía Loren al frente de un reparto internacional. En varias imágenes se le aprecia a Menéndez Pidal junto a Heston y a un joven Félix Rodríguez de la Fuente durante el rodaje en España.


La muestra también recuerda su nombramiento como ‘Hijo adoptivo de la ciudad de Burgos’, con recortes de prensa de la época que dan fe de este momento. El hilo narrativo de esta exposición es el conjunto de imágenes y materiales que ilustran las épocas de su larga y fructífera existencia. Una extensa selección de fotografías, publicaciones, documentos, manuscritos y objetos personales que permiten recorrer la vida y obra de este erudito, acercándonos a su ser más íntimo y personal. Los contenidos expuestos proceden de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, depositaria del legado humano e intelectual de Pidal. La exposición que lleva itinerando durante más de un año por distintos puntos de Asturias, País Vasco y Segovia, permanecerá abierta al público hasta el 15 de febrero de 2020. Sin duda, se trata de una oportunidad única para conocer un poco mejor a uno de los grandes nombres de la cultura española del último siglo, referente indiscutible para historiadores y filólogos.

 

La antología poética 'La noche y sus etcéteras. 24 voces alrededor de San Juan de la Cruz’ (Gravitaciones) es el resultado del empeño de esta pequeña editorial asturiana especializada en poesía, narrativa y ensayo, que ha conseguido recabar la opinión de un extenso puñado de poetas de todo tipo, a quienes ha solicitado su opinión sobre su experiencia sanjuanista vinculada a la ‘noche oscura del alma’ de San Juan de la Cruz, el camino místico que él mismo describe como subida del Monte Carmelo.


Juan Gallo, editor y también poeta, acompañado de Julián Valle, ilustrador de la publicación, compartieron con el público burgalés esta experiencia poética, en una presentación organizada el 8 de noviembre en el Palacio de la Isla de Burgos, sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, entidad que tributa en este momento un homenaje artístico al ‘cántico espiritual’ de San Juan de la Cruz, de la mano del leonés Adolfo Alonso Ares, con el apoyo del diseñador Asís Ayerbe. Se trata de una singular exposición singular en la que las ‘liras’ del cántico han sido interpretadas una a una por los pinceles de Alonso Ares.


Este particular ‘mano a mano’, en el que editor e ilustrador compartieron confidencias y versos, consiguió trasladar la pasión que subyace en la mística sanjuanista. Gallo, que también aporta en esta antología su particular visión de la subida del Monte Carmelo, subrayó que la intención del libro era que cada uno de los autores implicados en el proyecto poético ofreciera su visión de lo que es la noche oscura y lo que significa personalmente; una lectura que muchas veces está desprovista de un carácter religioso y en la que en ocasiones afloran sentimientos más terrenales como el amor, la naturaleza o la belleza.
“La noche oscura va describiendo distintos grados de mística y uno de ellos es la noche oscura del alma”, señaló Gallo, quien compartió con el público algunas aproximaciones a la noche oscura contenidas en el libro. “Se trataba de que cada uno de los autores que interviene diera su propia visión de la noche oscura, que supone ese concepto para cada uno de ellos”, apuntó igualmente Valle, consciente de la complejidad que entraña la poética de San Juan de la Cruz, pese a su aparente sencillez


La antología reúne las voces de autores muy dispares como las de María Victoria Atencia, Jesús Beades, José Julio Cabanillas, Carmen Camacho, Eva Chinchilla, Antonio Colinas, Jesús Cotta, Fernando Donaire, Ester Folgueral y Pablo García Casado. La lista se completa con las aportaciones de Enrique García-Máiquez, Estefanía González, Menchu Gutiérrez, José María Jurado, Raquel Lanseros, Antonio Mialdea, Constantino Molina, Juanfran Molina, Eugenio Navarro, Isabel Ordaz, Miguel d'Ors, Rosario Pérez Cabaña y Antonio Praena y el propio Gallo.


La ‘noche oscura’ es un término empleado por San Juan de la Cruz con un sentido teológico, que admite una lectura universal desde múltiples puntos de vista. Tras los inicios espirituales, la desesperación invade al principiante, que no halla gusto en nada de lo que le agradaba, se siente inútil, desorientado y experimenta su vida como un doloroso fracaso. Paradójicamente, la solución pasa por aceptar lo que sucede, reconocer las limitaciones y confiar en que todo responde a un crecimiento interior. El alma se está perfeccionando y no sirve «buscar arrimo de cosas sensibles porque no las encontrará». Debe vaciarse de noticias y pensamientos, «contentándose sólo con una advertencia amorosa y sosegada en Dios».

 

 

Coincidiendo con la celebración de las ‘VIII Jornadas Claudio Rodríguez. Tiempo y leyenda’, el Museo de Zamora ha considerado oportuno vincular también su nueva exposición temporal, ‘Francisco Suárez. ENSAMBLADOS. Homenaje a Claudio Rodríguez’, con el poeta zamorano. En ella, el pintor Francisco Suárez ha seleccionado algunos versos de Claudio Rodríguez, por los que siente como lector una especial predilección, y los ha aproximado a las obras de su serie ‘Adde’, ensamblándolos y añadiéndolos como hace con sus pinturas, formadas por la adición de distintos elementos que rebasan las simples formas rectangulares o cuadradas habituales.


Con la unión de la pintura abstracta y geométrica de Francisco Suárez y los versos seleccionados de Claudio Rodríguez, el autor busca “que se opere una transformación, que aparezca ante el espectador una realidad diferente” en sus propias palabras. Pintura y poesía comparten aquí una experiencia estética única y plantean la posibilidad de disfrutar de una emotividad reforzada, de un nuevo sentido.


FECHAS
Del 7 de noviembre al 19 de enero de 2019


COLECTIVO DESTINARIO
Todos los públicos


TIPO DE EVENTO
Exposición.


ENTIDAD ORGANIZADORA
Junta de Castilla y León


LUGAR DE CELEBRACIÓN
Museo de Zamora. Plaza Santa Lucía, 2. Zamora


PRECIO
Gratuito

La conmemoración del 80 aniversario de la muerte de Antonio Machado, el intelectual y poeta sevillano que hizo de Castilla su tierra de adopción, sigue creciendo y acumulando nuevos proyectos e iniciativas que permiten al público conocer la obra de un poeta inmenso en todos los sentidos, capaz de hacerse un hueco en la historia de la poesía. La nueva propuesta que ahora recuerda el trabajo del autor tiene un carácter eminentemente visual, y llega hasta el pequeño municipio segoviano de Cantalejo de la mano del fotógrafo soriano César Sanz, autor de medio centenar de imágenes en las que el paisaje soriano brilla con fuerza, amplificado en cada una de estas fotografías por los versos de ‘Campos de Castilla’, su obra más reconocida.


El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua se suma a este nuevo homenaje junto a la Diputación de Segovia y programan en el Centro Cultural José Rodao de Cantalejo esta singular propuesta expositiva, que permitirá al público en los próximos dos meses conocer el trabajo fotográfico que César Sanz ha realizado con la base de este poemario. Se trata, como el mismo Sanz reconoce, de un proyecto gestado en 2007, con el título ‘Campos de Castilla y otros universos machadianos’; fue una exposición pensada para el IES Antonio Machado de Soria, que se quiso hacer coincidir en su momento con el centenario de la llegada de Machado a Soria. Un centenar de imágenes acompañadas de textos de escritores ‘machadianos’, que se complementó con otras propuestas culturales complementarias.
La nueva idea de conmemorar el 80 aniversario de la muerte de Machado llevó a Sanz a embarcarse en este nuevo proyecto, incorporando nuevas imágenes y materiales expositivos para iniciar una nueva itinerancia por Castilla y León que arrancó en Soria en febrero y que continúa ahora en su aterrizaje en Cantalejo.


El nuevo proyecto expositivo cuenta también con la incorporación del filólogo e investigador soriano José María Martínez Laseca, profundo conocedor del trabajo de Machado, autor de los textos del catálogo de ‘Campos de Castilla’, en el que aporta una visión global del poemario y su significación en la historia de la lírica.

‘De narices’ es una exposición producida por la empresa belga Apex sobre el sentido del olfato y sobre los olores, que sitúa al público en el mundo de las sensaciones, visuales y olfativas, y de las emociones.
Aunque el olfato se haya convertido en un sentido al que la mayoría de nosotros ya no presta atención, no hay que olvidar que éste “era y sigue siendo” un sentido esencial. A través de veinte atractivos módulos interactivos, con información en castellano e inglés, la exposición persigue que el público recupere el olfato como sentido fundamental y comprenda la utilidad de una percepción que, a menudo, proporciona placer y, a veces, repugnancia.


¿Sabías que una nariz humana puede distinguir más de 2.000 olores diferentes? ¿o que la agudeza olfativa permanece prácticamente constante con la edad? ¿y que el sector agroalimentario es el que más sustancias aromáticas consume? Éstas y muchas más preguntas encontrarán respuesta en este recorrido en el que los visitantes tendrán la oportunidad de identificar diferentes aromas, descubrir el origen de las sustancias odoríferas utilizadas por el ser humano, o poner a prueba su capacidad para rememorar recuerdos, lugares y ambientes a través del olfato.
A lo largo de la sala, los visitantes encontrarán además expresiones cotidianas en las que la nariz o el olfato son protagonistas; así como algunos fragmentos literarios relacionados con el tema propuesta, como el soneto ‘A una nariz’ de Quevedo.


La exposición cuenta también con un espacio diferenciado llamado “Recién naricido” dirigido especialmente al público infantil de 3 a 6 años. Una zona lúdica y atractiva que incluye mobiliario del tamaño apropiado y experiencias en relación directa con el universo olfativo de los niños y niñas: olores del cuarto de baño, de la merienda, de los peluches… así como su asociación con la vista y el olfato.
Por otro lado, esta exposición es accesible para personas con diferentes capacidades, ya que por un lado su recorrido es apto para para visitantes con movilidad reducida; y por otro, toda la información incluida en la misma está transcrita a Braille.


FECHAS
Del 8 de mayo hasta el 9 de diciembre de 2019


COLECTIVO DESTINARIO
Todos los públicos


TIPO DE EVENTO
Exposición.


ENTIDAD ORGANIZADORA
Museo de la Ciencia de Valladolid


LUGAR DE CELEBRACIÓN
Centro de Arte Caja de Burgos (CAB). C/ Saldaña, s/n. Burgos.


PRECIO
General: 4 € / Reducida: 2 € (menores de 16, mayores de 65, grupos escolares, grupos organizados a partir de 15 personas, estudiantes con carné y carné joven, carné Club de los 60, familia numerosa, personas con discapacidad)

He tenido la oportunidad de rescatar de la estantería un título reciente que guardaba en el listado de ‘pendientes de lectura’, de saldar una deuda con un libro que llegó a mis manos hace unos pocos meses por motivos profesionales y que finalmente no había tenido la oportunidad de leer hasta la fecha por distintas razones.


Sin embargo, lo tenía ahí, a la vista, en una pequeña estantería donde tengo a la vista los títulos que quiero leer pero que todavía no he podido, recordándome cada vez que lo miraba que estaba pendiente de descubrir un libro sincero, sentido y que rezuma sentimientos. Se trata de una mezcla de estilos y géneros que, sinceramente, como lector habitual y habituado a todo tipo de lecturas, no ha dejado de sorprenderme en ningún momento.


‘¡Somos Tierra Santa! La paz de Melville’ (La Huerta Grande, 2019), del joven poeta y periodista madrileño Javier Expósito Lorenzo, es un libro que puede resultar desconcertante, quizás desde su mismo título, enrevesado y complejo, capaz de llevar a la confusión del lector que anda buscando pistas y encuentra una singular combinación de vocablos de trasfondo religioso y un nombre propio, ‘Melville’, el autor de la mítica ‘Moby Dick’, un libro clásico que esconde un personaje carismático y lleno de contradicciones.
Reconozco que tras su lectura me resulta también difícil encajar el título en un género concreto, ya que -coincido con la opinión expresada por muchos críticos- bebe de muchos estilos. El libro que lleva a primer plano conceptos filosóficos y religiosos, al tiempo que se presenta como una crónica de viajes y una guía turística con consejos prácticos para desenvolverse en un país complejo y cargado de contradicciones como es el Israel actual.


Expósito hace partícipe al lector del periplo que hace solo dos años le llevó a los lugares sagrados de Israel, en una peregrinación colectica junto a otras catorce personas más, en la que él mismo este variopinto grupo se sumerge en los lugares sagrados de la cristiandad. Como en su día hiciera Herman Melville en el lejano 1857 por la tierra de Palestina e Israel.
Un viaje físico pero también interior, una búsqueda de la Tierra Santa que vio nacer a Jesús, el profeta, el hijo de Dios, en una ruta a la que estos viajeros acuden por motivos diferentes.. aventuras, motivación religiosa, vocación, fe y quizás, la raíz que vincula a todos, la búsqueda de lo sagrado y de una paz necesaria siempre para poder dar sentido último a la propia vida.


La crónica de os hechos recoge también el sacrificio físico al que tiene que hacer frente este grupo de peregrinos, porque en ningún momento de la narración se nos presentan como turistas ni excursionistas, sino como personas que van buscando una experiencia espiritual por un itinerario que llevará al grupo por lugares emblemáticos de la cristiandad como Nazaret, Belén, Jerusalén. El lago Tiberíades y otros enclaves cargados de simbolismo. Melville también está presente durante este periplo, convertido en sombra y confidente de Expósito, que le interpelará en la búsqueda de una compenetración de sentimientos.

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