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Elementos filtrados por fecha: Noviembre 2018
Jueves, 29 Noviembre 2018 11:00

Y lo de los fans

 

Bohemian Rhapsody es una película dirigida por Bryan Singer que desglosa la figura de Freddie Mercury y su recorrido como vocalista de la banda Queen.

Los críticos y los fans se han adueñado de la obra, opinando de maneras muy diversas. En el bando de la crítica se achaca a Singer la poca profundidad de la narración, además de no meterse demasiado en la vida fuera de los focos de Farrokh Bulsara, más conocido como Freddie Mercury; por su parte los fanáticos de la banda se muestran encantados por el espectáculo musical que se muestra en las dos horas de metraje, alabando el trabajo del actor Rami Malek bajo la piel del cantante.

¿Se podría decir que Bohemian Rhapsody está realizada para los fans? Es posible. ¿Es algo malo? De ninguna manera. ¿La mayoría de la crítica se equivoca? Tampoco. ¿Y entonces?

 No hay nada de malo en hacer algo para las masas. Normalmente se acusa al autor independiente de haberse ‘vendido’, de volverse ‘comercial’, cuando existen cosas como la ‘comercialidad bien entendida’, donde se puede contentar al público de nicho y sobre todo a uno más generalista.

Los fans de Queen se cuentan por millones. ¿Se podría haber realizado una película mostrando la lucha de Mercury contra el sida en sus últimos años? Perfectamente. ¿Y mostrar más decadencia en los momentos bajos de la banda? Seguro. Entonces, ¿por qué no se ha hecho? Por la misma razón por la que se ficcionan ciertos personajes en la película, como el productor musical interpretado por Mike Myers o no se cuenat la verdadera relación entre la pareja de Mercury en su adolescencia, Mary Austin y su último novio, Jim Hutton. Porque es una película para todos los públicos, no un documental. Es una ficción para los que aman la música y la figura de Queen.

Quién quiera verosimilitud quizás quede defraudado y deba buscar su meta en libros y biografías. Quién quiera sentir la música de Queen y el carisma de Freddie Mercury en pantalla, está de enhorabuena.

 

Viernes, 16 Noviembre 2018 10:52

Ian Fleming y la estructura para crear a 007

Ian Fleming fue un escritor, periodista y oficial de inteligencia británico. Mayoritariamente es conocido por ser padre a su vez del famoso espía de ficción James Bond.

Algunos críticos opinaban que tenía una forma y manera muy ‘industrializada’ de presentar a su pesonaje y desarrollarlo en las diferentes novelas y posteriores adaptaciones al cine; otros en cambio alababan las herramientas con las que estructuraba las historias del espía más conocido de Gran Bretaña.

La estructura de Fleming se engloba bajo tres niveles:

- Oposiciones de caracteres y valores.

- Las situaciones de juego y la trama como “encuentro”.

- La técnica literaria

En la oposición de los caracteres y valores Fleming crea la narración como medio para alcanzar el discurso latente y el manifiesto. James Bond encarna al bien y el villano de turno es el encargado de llevar la presencia del mal. En el caso del “malo” tiene rasgos diferentes pero que contrastan con Bond para reflejar el enfoque negativo. Es decir, hay una relación entre ellos. La contraposición es necesaria para mostrar el camino del héroe. Aparte de unas características físicas generalizadores también hay una serie de claves raciales y biográficas. Ese malo tiene un origen muchas veces marcado por pertenecer a un determinado país enfrentado al de origen de Bond, llámese la antigua URSS o proceder de un determinado lugar que entrama algún tipo de conspiración oscura que se pueda reconocer de manera abierta por el lector.

Las situaciones de juego o “encuentros” forman parte de la narrativa de Fleming. Ese viaje del héroe es tomado como punto de partida para crear un elenco de situaciones propias para el personaje. Todos recordamos la bebida favorita de Bond, el famoso “vodka martini, agitado, no revuelto”, que actúa como recordardatorio de una característica que afianza al personaje en la narración y en la mente del lector. También esperamos que la novela juegue con nosotros para los momentos en los que el espía emplea sus “gadgets” para huir del villano.

Esta serie de situaciones nos hacen comunes a un mismo universo y son una estructura necesaria que necesitamos recorrer cada vez que nos enfrentamos a una novela del espía y en menor medida a cualquier historia de autor.

Esto nos asegura sentirnos de alguna manera confortados porque aunque es una obra nueva, también tenemos sensaciones enfrentadas porque tenemos en mente como se puede desarrollar y el posible final de la misma.

En cuanto a la técnica literaria el término de ‘cadena de montaje’ adquiere un carácter peyorativo para muchos críticos en el caso de Fleming pero con el personaje de Bond sobresalen los rasgos positivos para la construcción de un conjunto de novelas con un mismo universo. No se torna en aburrido si no más bien todo lo contrario, ese mismo lugar de encuentro es el punto de partida de los lectores y el protagonista para comenzar una nueva aventura.

Viernes, 02 Noviembre 2018 18:45

El polifacético Howard Hawks

Hay directores que sólo saben dirigir un tipo de película o género. Algunos se desenvuelven mejor en el terreno de la acción y otros en cambio se sienten como pez en el agua explorando las posibilidades de la comedia. Howard Hawks era otra cosa, Howard Hawks era un ‘multiusos’. El director estadounidense podía tocar un western, una comedia o un drama y hacer de las tres cosas un producto condenadamente entretenido y artístico.

¿En qué consistía su habilidad? Una de las claves de su filmografía es el ritmo narrativo. Hawks controlaba a la perfección el tempo de cada género. La contemplación en el western, el ritmo ágil en la comedia y la narración sombría y por capítulos del cine negro.

La sencillez es otra de sus características. Realizaba planos sencillos que no fáciles. La composición y el encuadre no pretendían resultar evocadores, servían como narración de las historias, un aspecto que también lo asemeja a  John Ford.

Muchos de los guionistas que trabajaron con él alababan lo bien que llevaba situaciones aparentemente cotidianas al cine. Tenía verdadero talento para que contando diferentes historias, el espectador pudiese relacionar sus películas. Una situación dada en Bola de Fuego podía aparecer repetida de otra manera en el subconsciente de Luna Nueva.

La buena dirección de los actores era también una de sus habilidades. Gente de la talla de John Wayne o James Caan valoraban como un factor fundamental la espontaneidad que les dejaba, así como el trato cómplice con ellos. De ahí que muchas de las situaciones parezcan repetidas o similares en sus películas independientemente del género, siempre tenían una resolución o un punto de vista diferente por la acción de los actores.

Ya lo decía el guionista Robin Wood: “Howard Hawks no creó ningún género, pero ha filmado una obra maestra de cada género que ha tocado”.