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Elementos filtrados por fecha: Diciembre 2017
Viernes, 27 Marzo 2020 13:55

Lecturas para tiempos extraños

 

Han pasado menos de dos semanas, pero en realidad parece una auténtica eternidad. El tiempo, ese concepto etéreo y escaso, se mide con una vara distinta desde el pasado 15 de marzo, fecha que representa para millones de personas un punto de inflexión, que sin duda quedará marcado en nuestra memoria para el resto de nuestras vidas. La necesidad de confinamiento social para evitar la expansión del coronavirus ha acabado modificando nuestra forma de actuar, comportarnos y relacionarlos. Hemos asumido con más o menos naturalidad que las cosas han cambiado y tenemos que readaptarnos a un tiempo complejo y de clausura obligada

Empezamos también a ser conscientes del significado de la palabra libertad, ese bien tan preciado y apenas valorado, siempre al alcance de la mano, al que ahora empezamos a añorar, recluidos como estamos en nuestras casas, sobreviviendo en unos pocos metros con el resto de la familia en una situación tan inédita como complicada de sobrellevar.

¡Un tercio de la humanidad se encuentra recluida en sus domicilios! Escucho el titular que reproducen los medios de comunicación como si estuviera dentro de un sueño, viviendo una distopía apocalíptica, y me tengo que asomar a la ventana de casa, comprobar que las calles impolutas y desiertas son reales y entender que estamos ante una pesadilla de la que no sabemos cuando despertaremos.

Y, como lo que ahora tenemos a mano es tiempo, que tenemos que llenar y ocupar de la manera más útil posible, les planteo echar mano de un buen libro para poder aliviar un confinamiento que se prevé largo. Seguramente, no les esté contando nada nuevo ya que veo que ahora proliferan –afortunadamente- todo tipo de recomendaciones literarias por parte de críticos, libreros, periodistas y escritores. Como humilde aficionado a la lectura, voy a hacer aquí mi propia lista, pequeña pero contundente…No sé si se les servirá de algo. A mí al menos me ha hecho olvidar muchos momentos amargos.

‘Tiempos recios’ (Alfaguara), de Mario Vargas Llosa. De nuevo historia y novela se dan la mano con el pulso firme que el veterano escritor Premio Nobel de Literatura, sabe imprimir. La turbulenta historia de Guatemala en el siglo XX, contada con pulso firme. Un título que retrotrae a otra gran obra clásica suya La Fiesta del Chivo, en la que vuelve a combinar novela política, con personajes que de nuevo vuelven a aparecer. El miedo al comunismo y la siempre mano alargada de Estados Unidos vuelve a quedar patente en la historia que Vargas Llosa de una Guatemala muy desconocida.

‘España. Un relato de grandeza y odio’ (Espasa), de José Ortega Varela. El historiador madrileño ha realizado un trabajo faraónico y bien documentado. Las más de 1.000 páginas de este volumen tienen el mérito –siempre complicado en un libro de historia- de resultar ameno, muy ameno, y sobre todo emocionante. El autor reconoce que su deseo ha sido el de conocer la imagen que fuera de España se tiene de nuestro país y dejar evidencia histórica de que fue la primera potencia mundial, un auténtico imperio copiado, admirado y temido. Un repaso por cinco siglos que hacen que el lector adquiera una nueva perspectiva.

Mi corazón visto desde el espacio (Menoscuarto), de Alejandro Cuevas. El joven escritor vallisoletano regresa a la literatura después de cinco años de silencio literario y lo hace a lo grande. Con el pretexto de un regreso a su ciudad de origen del protagonista de su relato, Cuevas traza una singular historia, en la que la juventud, el desencuentro, el amor olvidado, la corrupción y el caciquismo tienen cabida en una crónica que explica muy bien el tiempo en el que estamos.

 

‘Los amores cobardes’ es el resultado de un gran trabajo y esfuerzo por parte de varios jóvenes, a los que desgraciadamente no se les daba la oportunidad de realizar un gran proyecto audiovisual, sin nada que los respaldase. Tanto Carmen Blanco como Jacobo Herrero fueron estudiantes de Comunicación Audiovisual en la Universidad de Málaga. Y junto a su compañero Javier Gómez formaron la productora llamada Abismo Films. Los tres amigos se embarcaron en esta aventura para dar salida a los diferentes cortometrajes que creaban. Cada uno de ellos especializado en una rama diferente: Carmen Blanco guionista y directora, Jacobo Herrero director de fotografía y Javier Gómez montador y ayudante de dirección.


El porqué de la película ‘Los amores cobardes’ se debe a la falta de oportunidades una vez que terminaron su especialización. Por tanto, decidieron crear junto a su productora un proyecto más ambicioso. Rápidamente se dieron cuenta que nadie confiaba en ellos y que crear un largometraje con un presupuesto muy mínimo podía ser su carta de presentación para crear esa ocasión que la industria no les daba. Con unos valores de producción asequibles, una historia de personajes, limitaciones técnicas, un equipo de compañeros en pro de la película, la ciudad de Málaga… realizaron el film ‘Los amores cobardes’. El guion de la historia tenía una idea sencilla y dos preguntas fundamentales ¿Qué pasaría si una persona muy importante de tu vida se va sin explicación? ¿Y qué pasaría si vuelve de repente?


Fundamentalmente lo que me gustaría destacar con el trabajo de estos jóvenes es esa sensación de que sí se quiere se puede sacar a delante un proyecto grande, como es una película, con medios escasos. Y por otro lado, la importancia de ver cine para luego crearlo, de organizar un dossier de venta, de trabajar y organizar todo antes de ponerse a rodar, de saber qué hacer antes y después de tener el producto audiovisual, de rodearse de buenos amigos y compañeros para poder realizar trabajos en conjunto, etc. Sin duda, personas en las que inspirarse y también con las que motivarse los futuros comunicadores, ya que han empezado desde abajo como los alumnos que ahora mismo están cursando o han terminado Comunicación Audiovisual. Y es que en definitiva, lo que transmiten Carmen Blanco y Jacobo Herrero es que con esfuerzo, trabajo y superación las cosas a veces sí que salen para adelante.

 

El Patio Alto de la Biblioteca Pública de Salamanca acoge desde el 14 de febrero una serie de fotografías que plasman la figura de la mujer en distintos lugares en guerra o que sufren sus consecuencias.

El fotógrafo freelance J.M López especializado en cubrir injusticias y conflictos armados como el de Irak, Sudán del Sur, Ucrania o Siria, presenta en su exposición “Mujeres en conflicto” la perspectiva de la mujer dentro de la guerra. Cada una de las imágenes forma un recorrido por 15 países que o sufren las consecuencias de la contienda o todavía continúan en ella.

En las fotografías López presenta por ejemplo, madres que han perdido a sus hijos o no saben dónde están, porque continúan desaparecidos. Jóvenes con estrés post traumático por las complicadas situaciones que han vivido y que difícilmente volverán a ser los mismos. Adolescentes víctimas de la violación como arma de guerra y vendidas como esclavas sexuales, población discriminada y condenada a la pobreza, mujeres combatientes que se decidieron por alguno de los bandos o chicas que han sido obligadas a vestir y seguir los códigos marcados por la religión.

Esta exposición organizada por la Fundación Jesús Pereda de CCOO de Castilla y León, la Junta de Castilla y León y Caja Rural permanecerá hasta el 29 de marzo.

FECHAS
Del 14 de febrero al 29 de marzo de 2020

LUGAR DE CELEBRACIÓN
Biblioteca Pública de Salamanca (Casa de las Conchas, Patio alto)
C/ Compañía, 2. – C.P: 37002 - Salamanca

Todos los públicos

Entrada libre

La Casa José Zorrilla de Valladolid reunió a dos jóvenes creadores, el escritor vallisoletano Alejandro Cuevas y el leonés Emilio Gancedo, autores de una misma generación, de actualidad en ambos casos por sus recientes novelas publicadas. El ‘Encuentro de Narradores Castellanoleoneses’ promovido por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el programa literario ‘Valladolid Letraherido’, el miércoles 5 de febrero, permitió al público conocer un poco mejor la forma de trabajar de ambos autores, el proceso de elección de trabajos y las temáticas e ideas desarrolladas a la hora de plasmarlas en el papel.


Con el coordinador de ‘Valladolid Letraherido’ y profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda como maestro de ceremonias, el encuentro con ambos permitió conocer también las características y los rasgos que definen el conjunto de su obra, y de forma especial, las de sus últimos trabajos editados. Cuevas, autor de la reciente novela ‘Mi corazón visto desde el espacio’ (Menoscuarto), señaló ante el público que en este trabajo había querido retratar la España de la burbuja inmobiliaria desde el punto de vista de aquellos que se quedan en una pequeña ciudad. Reconoció que se trataba de una novela “agridulce, melancólica, cáustica y llena de sentido del humor”, rasgos que él mismo atribuyó al conjunto de su obra y a su manera de entender la vida y la literatura.


Cuevas confesó que se alejó de España voluntariamente durante más de cinco años a Estados Unidos con la idea puesta de disponer de una nueva perspectiva, sin considerarse ‘obligado’ ni presionado por el negocio editorial a tener que sacar nuevos títulos en plazos concretos. Ganador de certámenes literarios, Cuevas reconoció que los concursos a los que se ha presentado le han servido para marcarse plazos y ser constante. “No pasa nada por desaparecer y poder escribir al ritmo que te dé la gana”, apuntó el autor, que confesó que disfruta más con la labor de la reescritura y las correcciones que con la propia escritura del relato. Del mismo modo, reconoció que carecía de un método de trabajo concreto, convencido de que cada libro es siempre una historia diferente.


Emilio Gancedo, por su parte, acaba de irrumpir con fuerza en el mundo de la novela con ‘La Brigada 22’ (Pepitas ed), título con el que fabula la existencia en los años 80 de un comando de maquis que sobreviven octogenarios perdidos en el bosque, sin contacto alguno con la civilización, desconociendo que la Guerra Civil terminó y que Franco hace años que ha muerto. “La narración transcurre en una ciudad pequeña y los personajes están llenos de dudas, tienen miedo y evolucionan”, resume al hablar de su primera novela.
Periodista de vocación, experto en patrimonio y tradición oral, con muchos años de trayectoria profesional en Diario de León realizando información de carácter cultural, saltó a la fama hace cinco años con la publicación de su libro Palabras mayores. Un viaje por la memoria rural’ (Pepitas ed.), laureado ensayo en el que se sumerge en el mundo rural recorriendo el país y conociendo en profundidad los personajes que inundan la actual ‘España vacía o vaciada’. Se trata de una experiencia enriquecedora, fruto de un recorrido por la geografía peninsular a lo largo de seis meses, en los que se metió literalmente en muchas casas, compartió horas y horas de conversación con los vecinos, acercándose a la realidad de un mundo real pero también lejano.


Dos universos literarios distintos, dos visiones diferentes sobre la literatura actual y que al mismo tiempo comparten muchos puntos en común, que permiten aproximarse para entender e toda su extensión la literatura actual con origen en Castilla y León. Este encuentro literario, de hecho, ha coincidido y complementado el ‘III Congreso Internacional de Literatura Actual de Castilla y León’, celebrado los días 5 y 6 de febrero en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid y en la Casa Zorrilla, donde se ha pasado revista y se procedido a analizar en profundidad la narrativa breve y los autores en Castilla y León en las dos últimas décadas.

Eduardo Mendoza ha regresado a su cita con sus lectores con bríos renovados para mayor felicidad de su legión de seguidores, entre los que me encuentro desde hace más de treinta años. Su nueva novela ‘El negociado del Yin y el Yang’ (Seix Barral) vuelve a mostrar a un Mendoza en plena forma literaria a sus 76 años, que recupera a Rufo Batalla’, personaje al que el público tuvo la oportunidad de conocer en su anterior trabajo literario y que en esta ocasión se parece sospechosamente a él mismo.


No ha tenido tampoco reparos Mendoza en reconocer las similitudes que su ‘alter ego’ literario comparte con él y su vida, extremo que no ha tenido reparos en reconocer en las recientes presentaciones de este libro título, en el que vuelve a poner el énfasis en su forma de entender la literatura y, por ende, la vida. Su característico estilo aparentemente ligero y desprovisto de cualquier profundidad vuelve a estar presente en cada página de un relato envolvente que lleva al lector de un lado a otro sin respiro, sin decaer en ningún momento y con la misma sensación de calidad mezclada con ligereza que caracteriza el conjunto de su obra.

Dice Mendoza que se considera un hombre con fortuna, al que siempre le ha sonreído la suerte, al que la vida y las circunstancias le han brindado oportunidades únicas que siempre supo aprovechar y que le han llevado casi sin querer a ser quien es, como si todo fuera fruto de un azar en el que ha ido encadenando acontecimientos sin que hubiera una programación establecida previamente. Sus circunstancias personales le abrieron la puerta a estudiar en Inglaterra y a trabajar unos años en Nueva York, donde ejerció como traductor en Naciones Unidas. Dos decisiones que, sin duda, han forjado su carácter y por supuesto su singular obra.

Nueva York es una ciudad que conoce muy bien, en la que ha dejado parte de su vida, y que ahora traslada a esta nueva ficción. Sin embargo, la Nueva York que va a conocer el lector en estas páginas no es la actual, sino de la los años 70, en la que el carácter sigue siendo el mismo… una ciudad abierta, acogedora, cosmopolita y dinámica que contrasta con esa España convulsa de cambio, que asiste a la muerte de Franco y se mete temerosa en una Transición desconocida y que daba sus primeros pasos en un camino lleno de baches y sinsabores.


Este contraste urbano pero también social queda reflejado en una narración en la que deambulan como siempre sucede en sus libros, personajes creíbles y reconocibles, que contrastan con otros que llevan la particular marca ‘Mendoza’ y que se convierten en seña de identidad de su estilo único. Rufo Batalla, cuyas andanzas fueron conocidas en su anterior novela ‘El Rey recibe’, primera de una trilogía que nos presentaba al estrambótico príncipe Tukuulo. De nuevo hace acto aquí de presencia, solicitando otro encargo singular para nuestro protagonista. Se trataría, por lo tanto, del segundo de tres libros –quizá sean cuatro, finalmente- que forman el proyecto literario en el que se ha embarcado Mendoza, y con él a miles de fieles, atentos a cada nuevo libro como si se tratase de un acto de fe.

Del 11 de diciembre de 2019 al 31 de enero de 2020 se puede visitar en el Archivo Histórico Provincial de Palencia la exposición titulada ‘Fernando III y Carlos I: Tronos’, que se incluye dentro del programa de actividades culturales, turísticas y patrimoniales ‘Tronos que comparten historia y presente’, impulsado en 2017 por la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León y que finaliza este año 2019. La coincidencia, en 2017, del octavo centenario de ascenso al trono de Castilla de Fernando III, con la del quinto centenario de la llegada del futuro Carlos I a España, hacía necesario el desarrollo este programa cuyo principal objetivo es mostrar el ambiente social, económico y cultural que configuraron los reinados de Fernando III y de Carlos I sobre los principales de sus reinos, los de León y Castilla.


Esta exposición aúna las figuras de ambos reyes en una única muestra. Una parte de la misma se centra en la figura de Carlos I y a explicar cómo era Castilla y León en el siglo XVI, con especial incidencia en aspectos de la vida cotidiana de los castellanos y leoneses. En este apartado se podrá ver una selección de documentos reproducidos que se custodian en el propio archivo histórico, así como otros del archivo municipal del Ayuntamiento de Paredes de Nava. En cuanto a la parte dedicada a Fernando III se destaca, sobre todo, su papel fundamental como reunificador de Castilla y León y conquistador de gran parte del territorio andalusí.


La muestra, de marcado carácter divulgativo, permitirá al público palentino acercarse a las figuras de estos dos monarcas y al contexto histórico de cada época a través de textos explicativos e imágenes que ilustran de una manera muy visual la vida de estos personajes fundamentales de nuestra historia.


FECHAS
Del 11 de diciembre hasta el 31 de enero de 2019

HORARIO
De lunes a viernes de 9.00 a 14.30 horas. Lunes y martes de 16.30 a 19.00 horas

COLECTIVO DESTINARIO
Todos los públicos

TIPO DE EVENTO
Archivos, exposición

ENTIDAD ORGANIZADORA
Junta de Castilla y León

LUGAR DE CELEBRACIÓN
Archivo Histórico Provincial de Palencia C/ Niños del Coro, 4. Palencia

PRECIO
Entrada libre

El escritor británico Jonathan Coe regresa a las librerías españolas, para disfrute de su legión de seguidores, con otro gran título debajo del brazo. ‘El corazón de Inglaterra’ (Anagrama), la nueva novela de este autor, considerado por crítica y público una de las voces literarias más importantes y personales de la literatura inglesa actual, constituye una historia coral que es capaz de admitir y suscitar muchos adjetivos: deslumbrante, triste, divertida, cómica pero también amarga… en cualquier caso, y como sucede siempre con Coe, no deja nunca indiferente al lector.

El ‘Brexit’, el proceso de desconexión del Reino Unido de la Unión Europea en el que lleva varios años enfrascado el país en un interminable tira y afloja institucional que se ha llevado por delante a varios dirigentes, planea sobre las 528 páginas de esta novela, en la que se aprecia una vez más la idiosincrasia y la singularidad de una sociedad tan particular como la británica. La Inglaterra actual, con sus marcadas diferencias entre la cosmopolita Londres y el centro del país, más conservador, afloran en este relato atractivo y adictivo a partes iguales.

Coe vuelve a echar mano de los personajes de otra de sus novelas más conocidas ‘El Club de los Canallas’ y se centra en reflejar la complejidad de la sociedad británica en una obra coral, que de nuevo descansa en los miembros de una familia y sus ramificaciones. No se olvida Coe de los que llama políticos irresponsables, que acabaron llevando el país a una fragmentación nunca vista y a un clima de tensión desconocido. Estamos sin duda alguna ante una de las radiografías más lúcidas, ácidas y divertidas de la sociedad británica contemporánea.

Su empeño se centra en esta ocasión en la difícil misión de intentar entender qué supone ser inglés, especialmente en este momento político y social convulso y lleno de contradicciones. También el racismo, todavía latente, y la violencia política siempre incomprensible se hacen visibles en las distintas tramas que confluyen en aparente alejamiento.

Llegué hasta Coe en 2010 con la lectura de ´!Menudo reparto!, también en Anagrama, una farsa familiar en la que quedaba patente su capacidad a la hora de crear una de las novelas políticas más divertidas y al mismo tiempo más serias de los últimos años, combinando lo público y privado, también con una familia como nexo que permitía desarrollar un reflejo de la época y de la sociedad británica de la que forma parte. Desde entonces, reconozco que intento leer todo lo que Coe publica. Y hasta ahora no me ha defraudado.

 

El Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Diputación de Burgos organizaron en el Palacio de la Isla de Burgos el ‘Congreso Internacional Las Glosas Silenses. Casi mil años después’, encuentro que reunió durante tres días -27, 28 y 29 de noviembre- a los principales expertos de universidades españolas en este documento, considerado uno de los primeros testimonios escritos que descubren los principios de una nueva lengua, como sucede con los cartularios de Valpuesta y San Pedro de Cardeña.  

El director del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Gonzalo Santonja, anunció durante la inauguración la intención de la institución de poder publicar en enero de 2020 las actas de este encuentro, que recogerán el conjunto de intervenciones de los especialistas que durante tres días -27, 28 y 29 de noviembre- participan en esta cita. La institución, además, confía en poder tener listo para su publicación en primavera la nueva edición crítica de las Glosas Silenses, inédita porque incluiría el facsímil (fotografías de gran calidad del documento original que se encuentra en la British Library londinense), la transcripción y el traslado del latín al castellano del Penitencial y los estudios que resulten del congreso. La calidad de las imágenes del original, que aportan grandes reales del original han permitido a los especialistas apreciar detalles desconocidos y avanzar en la investigación.  

El profesor de la Universidad de Valladolid José Manuel Ruiz Asencio, uno de los mayores expertos en las glosas, adelantó que entre los matices novedosos sobre el manuscrito se encuentra el hecho comprobado de que una misma mano es la que escribe el texto del libro, un Penitencial fechado en el siglo XI, y la que realizó las anotaciones conocidas como glosas. Según señaló, no sucede lo mismo con las Glosas ‘Emilianenses’, cuyo primer documento es más antiguo (finales del IX principios del X).

Ruiz Asencio apuntó igualmente que uno de los aspectos más interesantes de la investigación en torno a las Glosas Silenses es la posible intervención de San Lesmes. Según señaló, el monje benedictino puede ser una pieza clave para explicar cómo llegó el códice a tierras burgalesas, pues se ha documentado el contacto entre las comunidades religiosas del monasterio de San Juan y San Baudilio de Nimes. El también autor de la edición Las Glosas Emilianenses y Silenses (Ayuntamiento de Burgos, 1993), remarcó que el gran misterio a resolver es la procedencia de tan valiosa copia, que a priori se ubicaba en San Millán o Silos. Lo que sí se ha verificado es que el códice original provenía de San Millán o su entorno.

El director de Políticas Culturales de la Junta, José Ramón González, que se desplazó a la capital burgalesa para asistir a la jornada inaugural, quiso subrayar el respaldo de la Consejería de Cultura y Turismo al trabajo que la institución viene realizando en el ámbito de la investigación de los orígenes del español en Burgos y Castilla y León.

La presentación previa reunió a Raquel Contreras, diputada de Cultura de Burgos y a Antonio Miguel Méndez Pozo, vicepresidente de la Fundación VIII Centenario de la Catedral. Burgos 2021.

Durante la presentación previa de los contenidos, Santonja destacó que la nueva edición incluirá la traslación del Penitencial en latín clásico al castellano actual que ha hecho el profesor Carlos Enrique Pérez (Universidad de Burgos).

 

La exposición ‘Ramón Menéndez Pidal, paisaje de una vida’ que la Fundación Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y la Fundación Ramón Menéndez Pidal acaban de inaugurar en el Palacio de la Isla de Burgos constituye un homenaje al fundador de la filología moderna, que se hace coincidir con el llamado ‘Bienio Piladino (2018-2019)’ –conmemoración del 50 aniversario de su muerte y 150 de su nacimiento-, y cuya inauguración se produjo el 28 de noviembre, en el ecuador del Congreso Internacional ‘Las Glosas Silenses. Casi mil amos después’ que reunía en la capital burgalesa a los principales especialistas españoles en la investigación de los orígenes del español.


Se trata de una muestra de carácter biográfico, en la que el público tiene la oportunidad de conocer un poco más sobre la figura de este historiador y filólogo, considerado el padre de la filología moderna, fundador de la Escuela Filológica Española y precursor de un modelo de trabajo colaborativo que fue norma en su vida. No es exagerado decir que sus aportaciones y la escuela que fundó resultaron igualmente decisivas a la hora de difundir tanto en América como en Europa la lengua y la cultura hispánicas.


Fue precisamente su recorrido por la ruta del destierro del Cid, acompañado por su recién estrenada esposa Maria Goyri en su luna de miel, lo que le abrió la puerta al descubrimiento de la pervivencia en Castilla de los romances de tradición oral. Este hecho representó igualmente el punto de partida de una incesante labor de recolección de romances que la pareja desarrolló conjuntamente y que permitió crear su Archivo del Romancero, Patrimonio de la Humanidad.


Sus trabajos sobre orígenes del español, que da título también a uno de sus trabajos más conocidos, son la consecuencia de años de investigaciones. Fue Menéndez Pidal uno de los primeros que centraron sus esfuerzos en rastrear los primeros vestigios de la lengua española y también en acercarse a la historia de Castilla.


Los numerosos vínculos que le unieron a Burgos a lo largo de su vida quedan perfectamente recogidos y registrados en este recorrido biográfico en el que quedan patentes los estudios que llevó a cabo sobre la figura del Cid como la edición y estudio que realizó del Cantar del Cid y el trabajo que dedicó a la historia de los Infantes de Lara. También tuvo la oportunidad de supervisar el guión de la película italoamericana ‘El Cid’ (1961), dirigida por Anthony Mann, con Charlton Heston y Sofía Loren al frente de un reparto internacional. En varias imágenes se le aprecia a Menéndez Pidal junto a Heston y a un joven Félix Rodríguez de la Fuente durante el rodaje en España.


La muestra también recuerda su nombramiento como ‘Hijo adoptivo de la ciudad de Burgos’, con recortes de prensa de la época que dan fe de este momento. El hilo narrativo de esta exposición es el conjunto de imágenes y materiales que ilustran las épocas de su larga y fructífera existencia. Una extensa selección de fotografías, publicaciones, documentos, manuscritos y objetos personales que permiten recorrer la vida y obra de este erudito, acercándonos a su ser más íntimo y personal. Los contenidos expuestos proceden de la Fundación Ramón Menéndez Pidal, depositaria del legado humano e intelectual de Pidal. La exposición que lleva itinerando durante más de un año por distintos puntos de Asturias, País Vasco y Segovia, permanecerá abierta al público hasta el 15 de febrero de 2020. Sin duda, se trata de una oportunidad única para conocer un poco mejor a uno de los grandes nombres de la cultura española del último siglo, referente indiscutible para historiadores y filólogos.

 

La antología poética 'La noche y sus etcéteras. 24 voces alrededor de San Juan de la Cruz’ (Gravitaciones) es el resultado del empeño de esta pequeña editorial asturiana especializada en poesía, narrativa y ensayo, que ha conseguido recabar la opinión de un extenso puñado de poetas de todo tipo, a quienes ha solicitado su opinión sobre su experiencia sanjuanista vinculada a la ‘noche oscura del alma’ de San Juan de la Cruz, el camino místico que él mismo describe como subida del Monte Carmelo.


Juan Gallo, editor y también poeta, acompañado de Julián Valle, ilustrador de la publicación, compartieron con el público burgalés esta experiencia poética, en una presentación organizada el 8 de noviembre en el Palacio de la Isla de Burgos, sede del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, entidad que tributa en este momento un homenaje artístico al ‘cántico espiritual’ de San Juan de la Cruz, de la mano del leonés Adolfo Alonso Ares, con el apoyo del diseñador Asís Ayerbe. Se trata de una singular exposición singular en la que las ‘liras’ del cántico han sido interpretadas una a una por los pinceles de Alonso Ares.


Este particular ‘mano a mano’, en el que editor e ilustrador compartieron confidencias y versos, consiguió trasladar la pasión que subyace en la mística sanjuanista. Gallo, que también aporta en esta antología su particular visión de la subida del Monte Carmelo, subrayó que la intención del libro era que cada uno de los autores implicados en el proyecto poético ofreciera su visión de lo que es la noche oscura y lo que significa personalmente; una lectura que muchas veces está desprovista de un carácter religioso y en la que en ocasiones afloran sentimientos más terrenales como el amor, la naturaleza o la belleza.
“La noche oscura va describiendo distintos grados de mística y uno de ellos es la noche oscura del alma”, señaló Gallo, quien compartió con el público algunas aproximaciones a la noche oscura contenidas en el libro. “Se trataba de que cada uno de los autores que interviene diera su propia visión de la noche oscura, que supone ese concepto para cada uno de ellos”, apuntó igualmente Valle, consciente de la complejidad que entraña la poética de San Juan de la Cruz, pese a su aparente sencillez


La antología reúne las voces de autores muy dispares como las de María Victoria Atencia, Jesús Beades, José Julio Cabanillas, Carmen Camacho, Eva Chinchilla, Antonio Colinas, Jesús Cotta, Fernando Donaire, Ester Folgueral y Pablo García Casado. La lista se completa con las aportaciones de Enrique García-Máiquez, Estefanía González, Menchu Gutiérrez, José María Jurado, Raquel Lanseros, Antonio Mialdea, Constantino Molina, Juanfran Molina, Eugenio Navarro, Isabel Ordaz, Miguel d'Ors, Rosario Pérez Cabaña y Antonio Praena y el propio Gallo.


La ‘noche oscura’ es un término empleado por San Juan de la Cruz con un sentido teológico, que admite una lectura universal desde múltiples puntos de vista. Tras los inicios espirituales, la desesperación invade al principiante, que no halla gusto en nada de lo que le agradaba, se siente inútil, desorientado y experimenta su vida como un doloroso fracaso. Paradójicamente, la solución pasa por aceptar lo que sucede, reconocer las limitaciones y confiar en que todo responde a un crecimiento interior. El alma se está perfeccionando y no sirve «buscar arrimo de cosas sensibles porque no las encontrará». Debe vaciarse de noticias y pensamientos, «contentándose sólo con una advertencia amorosa y sosegada en Dios».

 

 

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