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El periodista Carlos del Amor defendió en Burgos la cultura como ‘parte fundamental de la  vida’. El popular comunicador de TVE, que clausuró el 30 de abril en el Palacio de la Isla de Burgos las ‘II Jornadas de Comunicación e Información’ organizadas por la Universidad de Burgos, la Asociación de la Prensa de Burgos y el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, señaló en su intervención que la cultura llegó a él de forma natural, alimentada por sus inquietudes profesionales y personales. 

Del Amor tiene carisma. Es  buen comunicador, sabe llegar al público y conectar con todo tipo de públicos. Valora la información de carácter cultural y es consciente de lo difícil que resulta en muchas ocasiones hacer llegar el mensaje final a un público disperso, que está sujeto a ‘ruido externo’ y a circunstancias ajena que dificultan a veces que el receptor del mensaje pueda acceder a él con la máxima calidad.

Y, además, lanzó al público, compuesto sobre todo por estudiantes, que muy pronto serán profesionales de la comunicación y se tendrán que enfrentar a la realidad de la profesión, un mensaje sincero y cargado de verdad. El comunicador tiene la obligación de buscar la diferencia, de conseguir un estilo propio y personal que le permita contar lo que sucede de forma atractiva, una marca personal que defina su trabajo y la haga diferente. En definitiva, ser distinto y profesional. No resulta siempre sencillo hacer realidad tanta teoría…         

“Es cierto que se asume riesgo con este tipo de información”, recordó el joven comunicador, que reconocía que en muchos aspectos la información cultural sigue siendo considerada la ‘maría del periodismo’. En su encuentro con el público burgalés, integrado en buena medida por estudiantes de Comunicación, señaló también que en muchas ocasiones el consumidor de comunicación atiende a los mensajes de forma parcial sin excesiva concentración, circunstancia que lleva al comunicador a ser consciente del esfuerzo que tiene que hacer para conseguir que el oyente o el espectador levante la vista y sea receptor del mensaje.

Del Amor explicó también su llegada a la televisión pública y de cómo fue consciente de la necesidad de forjar un estilo propio, que le diferenciase de los demás, a la hora de contar las cosas. “Si todos contamos todo igual no seríamos necesarios”, apuntó el comunicador ante un público entregado ante el que defendió el modelo de televisión pública. La misma jornada sirvió también pare recordar el Día Mundial de la Libertad de Expresión, que se conmemora el 3 de mayo en todo el mundo. Así, un alumno de la UBU tuvo la oportunidad de leer un comunicado recordando esta fecha y su significado a la hora de garantizar un mundo más libre.

 

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