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Elementos filtrados por fecha: Marzo 2019

Canciones populares que se transmiten de generación en generación, de padres a hijos, de boca en boca, que forman parte de la tradición y el patrimonio cultural de la Ribera de Duero, cantadas en bodegas en fiestas oficiales, en meriendas, en grupos de amigos… Este conjunto de canciones adquieren un nuevo protagonismo y son objeto de estudio y análisis por parte de especialistas y estudiosos que quieren dignificar y poner en valor esta parte de su historia.


Con esta premisa, el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el Ayuntamiento de Aranda de Duero han querido recuperar y ordenar todo este material y para ello han organizado en la capital ribereña los días 25 y 26 de marzo las ‘Jornadas del cancionero popular de Aranda de Duero’, iniciativa pionera que pretende poner en valor y compartir con el público el extenso repertorio de canciones que tienen su origen en esta localidad.


Se trata de un encuentro profesional que reunirá en la Casa de Cultura a especialistas universitarios y a expertos en etnomusicología conocedores de este cancionero popular, que buscan acercarse al estudio de este repertorio desde un enfoque pluridisciplinar aportando rigor académico en su análisis. Así, la organización apunta que el deseo de esta iniciativa es abordar tanto los aspectos lingüísticos como las estructuras textuales y poéticas a partir de un enfoque multidisciplinar.


La concejal de Cultura de Aranda de Duero, Azucena Esteban, el gerente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua, Luis González, y Javier Cebas Gañán, etnomusicólogo y conocedor de la cultura musical ribereña, fueron los encargados de presentar el 20 de marzo los contenidos y los invitados que se encargarán de aportar y difundir entre el público la música tradicional de carácter popular y recuperar una tradición que arranca a finales del siglo XIX en esta localidad, que vivió su ‘edad de oro’ en las tres primeras décadas del siglo XX.


“El cancionero se ha transmitido de generación en generación y ha permitido conocer cómo era la vida y la cultura”, señaló Azucena Esteban, impulsora de esta iniciativa, que aludía a la riqueza del repertorio arandino, al que calificaba de ‘fuente de conocimiento y compañero de viaje’ ya que, en su opinión, “facilita el vínculo de unión entre las personas”.
En parecidos términos se expresó el etnomusicólogo Javier Cebas, que ha dedicado tres años a investigar en el repertorio arandino y se ha implicado directamente en la puesta en valor del cancionero para ver también su relación desde un punto de vista social a través de sus vivencias e implicación personal en una peña.


Las jornadas incluyen el día 25 las intervenciones de María del Carmen Ugarte García, doctora en Paremiología por la Universidad de Salamanca, y Lola Pérez Rivera, catedrática de Etnomusicología del Conservatorio Superior de Música de Castilla y León. Al día siguiente están programadas, a la misma hora, las intervenciones de David Fresnillo Romero, etnomusicólogo, multi-instrumentista y peñista, y de Javier Cebas. El moderador es el arandino José Antonio Cebas, investigador y conocedor de la cultura popular ribereña.

El escritor José Antonio Abella llegó al Palacio de la Isla de Burgos el 12 de marzo con su nueva creación literaria bajo el brazo; La llanura celeste (Editorial Páramo), una novela fantástica con la que el autor reconoce que su intención ha sido la de plantear un homenaje a Castilla y León, al tiempo que se ha convertido en una demostración de amor a la lengua castellana. “Las palabras son el alimento y la esencia de nuestra naturaleza. El castellano es la patria de la que nacemos". Con esta declaración de principios el autor deja patente que su intención es la de rendir un homenaje tanto a la Comunidad como a una lengua universal que dio en la provincia de Burgos sus primeros balbuceos.


Abella, que estuvo acompañado durante la puesta de largo de esta novela por el profesor de literatura de la Universidad de Burgos, y por mí, en calidad de ‘padrinos’ de esta estupenda creación literaria. Compartió con un público fiel los entresijos de esta publicación, que pese a haber llegado a las librerías hace un par de semanas, tiene su génesis hace un cuarto de siglo, coincidiendo casi en el tiempo con su irrupción literaria en 1992 de mano de ‘Yuda’.


La llanura celeste representa un cambio de registro respecto a sus últimos trabajos y de un simple vistazo es posible comprobar que el libro desprende calidad gracias al esmero que ha puesto la editorial Páramo y la implicación personal del autor en todo el proceso creativo vinculado a la creación. Su atractiva portada, en cuyo diseño el autor ha intervenido personalmente, es un ‘collage’ que combina imágenes de la Catedral de Santiago, la Colegiata de San Isidoro de León, San Pedro de Arlanza, el Beato de Fernando I. Una atractiva imagen final que condensa y resume la propia historia que cuenta en sus páginas.


Un relato fantástico que trasciende el género, cuyas páginas transitan también entre la novela histórica y el género policiaco. Un particular y divertido recorrido por Castilla y León, su historia y algunas de sus tradiciones más significativas y populares, a partir de un texto que entremezcla historias y leyendas desde la perspectiva de los ojos inocentes de un niño –Gonzalillo – que, acompañado de su mastín – Luna –, se ve lanzado desde el lejano siglo XII hasta el presente a iniciar un recorrido por tierras castellanas que arranca en San Pedro de Arlanza y que le lleva por todas las provincias de Castilla y León siguiendo varias pistas.


“El peor pecado que puede tener un libro es ser aburrido”, apuntó Abella durante su encuentro con sus lectores, consciente de que la incorporación de vocablos y expresiones empleados en el castellano antiguo hablado a finales del siglo XII no representaba en ningún caso para el lector un inconveniente que dificultara su comprensión final. Abella señaló que para recuperar la escritura del castellano original hablado en el siglo XII y ser lo más fiel posible a ese idioma balbuceante utilizado en Castilla en la Edad Media había echado mano de las normas de transcripción de manuscritos antiguos de la Hispanic Seminary of Medieval Studies (Universidad de Wisconsin, Estados Unidos).


El autor reconoció también la influencia directa que había tenido en esta novela la temprana lectura del libro El maravilloso viaje de Nils Holgerson a través de Suecia, obra de la premio nobel sueca, Selma Lagerloff; un título que conoció durante su niñez y que le permitió entender el carácter universal que tiene la literatura. ‘La llanura celeste’ es, en cualquier caso, una novela que se disfruta desde la primera página, divertida, amena, histórica, atractiva y única.

Rostros severos, sonrientes, pensativos, relajados… Los autores más significados de Castilla y León han sido retratados a carboncillo por Félix de la Vega, artista palentino de fecunda trayectoria artística, fallecido tempranamente en 2018 tras dejar un legado artístico de extraordinaria calidad. El Palacio del Licenciado Butrón de la capital vallisoletana, sede del Archivo General de Castilla y León, sirve de asiento desde el 6 de marzo a los 59 retratos al carboncillo que el pintor realizó –junto a un puñado de bocetos- con la intención de servir de homenaje permanente del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua a la literatura de la Comunidad en su sede burgalesa del Palacio de la Isla. Una exposición que, pese a su objetivo inicial de permanencia en este edificio, lleva recorridos miles de kilómetros en su caminar por Castilla y León.


Los hijos del artista, Alicia y Tello de la Vega, no dudaron en desplazarse a la capital vallisoletana para estar presentes en la inauguración de la exposición ‘Félix de la Vega. Galería de escritores modernos y contemporáneos de Castilla y León’, que marca un nuevo hito en su recorrido por la Comunidad, de la mano de esta institución, en este caso con la colaboración del Ayuntamiento de Valladolid. “Estos retratos son literatura, alma y vida”, reconoció la hija del artista, satisfecha por haberse conseguido vincular personalmente al proyecto que inició su padre y acompañarle “aunque sea en la distancia” contribuyendo a escribir los textos del catálogo, que también acompañan las imágenes de los escritores retratados.


Alicia de la Vega reconoció durante su intervención ante los medios de comunicación que los personajes descalzos, especialmente los toreros, constituyen la seña de identidad del trabajo creativo de su padre. En esta ocasión, a través de las miradas, gestos y rostros de los retratados resulta posible percibir también el enorme apego que este artista sentía por la tierra castellana.


La directora de Políticas Culturales de la Consejería de Cultura y Turismo, que tuvo la oportunidad de visitar este particular recorrido por la literatura de Castilla y León y sus protagonistas del último siglo, subrayó también la capacidad que el autor palentino tenía para llegar como nadie a ‘tocar el alma’ de los autores retratados. Así, recordó el vínculo que desde hace años venía manteniendo con los escritores que año tras año resultaban galardonados con el prestigioso ‘Premio de la Crítica de Castilla y León’, a los que retrataba después de conocer personalmente.


Una labor que se vio truncada para siempre el pasado año. Los escritores vallisoletanos Ángel Vallecillo y José Luis Cancho, galardonados el pasado año con el ‘Premio de la Crítica de Castilla y León’, fueron los últimos escritores pintados por De la Vega, poco antes de morir. El retrato del también tristemente desaparecido José Manuel de la Huerga, que también ganó dicho premio en la convocatoria de 2017, encuentra también su espacio en las paredes de esta sala de exposiciones.

Los periodistas Juan Fernández-Miranda, jefe de Nacional de ABC, y Jesús García Calero, jefe de Cultura del mismo periódico, se desplazaron a Salamanca para explicar la historia de la desconocida conspiración monárquica que Don Juan de Borbón encabezó desde el exilio en Estoril en 1948 contra el entonces jefe de Estado, Francisco Franco. Un episodio inédito hasta la fecha, desconocido por la historia oficial, cuya veracidad ha podido ser confirmada.


Los dos autores, invitados por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua en la capital salmantina, llegaron el 26 de febrero a la Sala de la Palabra del Teatro Liceo con su libro Don Juan contra Franco. Los archivos secretos de la última conspiración monárquica (Plaza & Janés Editores), bajo el brazo. Una publicación editada a finales del 2018 que está rozando ya la cuarta edición y que es el fruto de la investigación que ambos informadores emprendieron a finales de 2016, cuando tuvieron acceso a una información inédita que había permanecido oculta en un cajón durante 70 años y que llegó al periódico.


La documentación proporcionada por el informador que contactó con el ABC, cuya veracidad pudo ser plenamente contrastada por ambos autores, corresponde a los informes que el propio Franco recibía de su red de espionaje, conteniendo anotaciones personales de puño y letra del general, que aparecen subrayadas en lápiz, rojo o azul, en función del carácter favorable o no del contenido de los boletines. ‘Saludo a Franco ¡Arriba España!’. A la izquierda, el yugo y las flechas en rojo también. Debajo, en negro: ‘Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. Delegación Nacional de Información e Investigación’ se puede leer en estos cuadernillos que han servido de base a este libro, que surgió después de una serie de reportajes publicados en el periódico que tuvieron una extraordinaria acogida por los lectores.


García Calero y Fernández Miranda fueron conscientes de que el material al que accedieron permitía al mismo tiempo ir más allá y publicar un libro de historia, que se puede leer como un reportaje en profundidad. Para los autores, queda patente que también había en la derecha oposición al franquismo. Los testimonios de José María Gil Robles, el duque de Alba, la condesa de Valencia, el general Kindelán y otros personajes afectos a la monarquía que representaba Don Juan, dan forma a este trabajo que rescata un periodo desconocido en la historia española del siglo XX y que demuestran que Don Juan de Borbón tuvo en la historia de España y en el deseo de restaurar la monarquía un protagonismo mucho mayor del conocido. En Salamanca, tuve la oportunidad de compartir con ellos y con el público esta investigación y comprobar que la historia todavía es capaz de guardar sorpresas que pueden cambiar la percepción que tenemos de las cosas.