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Elementos filtrados por fecha: Febrero 2020

La Casa José Zorrilla de Valladolid reunió a dos jóvenes creadores, el escritor vallisoletano Alejandro Cuevas y el leonés Emilio Gancedo, autores de una misma generación, de actualidad en ambos casos por sus recientes novelas publicadas. El ‘Encuentro de Narradores Castellanoleoneses’ promovido por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua y el programa literario ‘Valladolid Letraherido’, el miércoles 5 de febrero, permitió al público conocer un poco mejor la forma de trabajar de ambos autores, el proceso de elección de trabajos y las temáticas e ideas desarrolladas a la hora de plasmarlas en el papel.


Con el coordinador de ‘Valladolid Letraherido’ y profesor de la Universidad de Burgos Pedro Ojeda como maestro de ceremonias, el encuentro con ambos permitió conocer también las características y los rasgos que definen el conjunto de su obra, y de forma especial, las de sus últimos trabajos editados. Cuevas, autor de la reciente novela ‘Mi corazón visto desde el espacio’ (Menoscuarto), señaló ante el público que en este trabajo había querido retratar la España de la burbuja inmobiliaria desde el punto de vista de aquellos que se quedan en una pequeña ciudad. Reconoció que se trataba de una novela “agridulce, melancólica, cáustica y llena de sentido del humor”, rasgos que él mismo atribuyó al conjunto de su obra y a su manera de entender la vida y la literatura.


Cuevas confesó que se alejó de España voluntariamente durante más de cinco años a Estados Unidos con la idea puesta de disponer de una nueva perspectiva, sin considerarse ‘obligado’ ni presionado por el negocio editorial a tener que sacar nuevos títulos en plazos concretos. Ganador de certámenes literarios, Cuevas reconoció que los concursos a los que se ha presentado le han servido para marcarse plazos y ser constante. “No pasa nada por desaparecer y poder escribir al ritmo que te dé la gana”, apuntó el autor, que confesó que disfruta más con la labor de la reescritura y las correcciones que con la propia escritura del relato. Del mismo modo, reconoció que carecía de un método de trabajo concreto, convencido de que cada libro es siempre una historia diferente.


Emilio Gancedo, por su parte, acaba de irrumpir con fuerza en el mundo de la novela con ‘La Brigada 22’ (Pepitas ed), título con el que fabula la existencia en los años 80 de un comando de maquis que sobreviven octogenarios perdidos en el bosque, sin contacto alguno con la civilización, desconociendo que la Guerra Civil terminó y que Franco hace años que ha muerto. “La narración transcurre en una ciudad pequeña y los personajes están llenos de dudas, tienen miedo y evolucionan”, resume al hablar de su primera novela.
Periodista de vocación, experto en patrimonio y tradición oral, con muchos años de trayectoria profesional en Diario de León realizando información de carácter cultural, saltó a la fama hace cinco años con la publicación de su libro Palabras mayores. Un viaje por la memoria rural’ (Pepitas ed.), laureado ensayo en el que se sumerge en el mundo rural recorriendo el país y conociendo en profundidad los personajes que inundan la actual ‘España vacía o vaciada’. Se trata de una experiencia enriquecedora, fruto de un recorrido por la geografía peninsular a lo largo de seis meses, en los que se metió literalmente en muchas casas, compartió horas y horas de conversación con los vecinos, acercándose a la realidad de un mundo real pero también lejano.


Dos universos literarios distintos, dos visiones diferentes sobre la literatura actual y que al mismo tiempo comparten muchos puntos en común, que permiten aproximarse para entender e toda su extensión la literatura actual con origen en Castilla y León. Este encuentro literario, de hecho, ha coincidido y complementado el ‘III Congreso Internacional de Literatura Actual de Castilla y León’, celebrado los días 5 y 6 de febrero en la Facultad de Filosofía y Letras de Valladolid y en la Casa Zorrilla, donde se ha pasado revista y se procedido a analizar en profundidad la narrativa breve y los autores en Castilla y León en las dos últimas décadas.